domingo, 31 de marzo de 2013

Confesiones de un cinéfilo. Capítulo I

Hoy iniciamos una nueva sección dedicada exclusivamente a mis opiniones sobre ciertos temas de la actualidad cinematográfica, y que mejor forma de empezar que tratando el tema estrella de los últimos meses en el mundillo del cine. Hablamos del regreso de la dinastía "Star Wars", el niño mimado de George Lucas (tampoco es que haya hecho mucho más), noticia que ha hecho temblar los cimientos del planeta cine, algo que yo sinceramente no acabo de entender.


Vamos a ver, se que la saga de Star Wars es probablemente la saga cinematográfica (puramente, no otras basadas en libros como El Señor de los Anillos o en cómics) con más seguidores. Esto no extraña a nadie si tenemos en cuenta que la primera película se realizó en el año 1977, así que desde entonces, y con otras dos entregas pocos años después, han tenido un buen par de décadas para desarrollar su fama, para crear una legión de fanáticos que, a partir de lo que se vio en aquellas películas desarrollaron aún más el universo en que transcurre la guerra de las galaxias. Ni siquiera yo cuestiono que aquellos filmes, la trilogía original, eran muy buenas películas, pero el mérito se debe ante todo a que George Lucas fue un auténtico visionario y supo explotar a las mil maravillas un género que hasta entonces prácticamente no se había tocado en el cine con la misma profundidad que el californiano. También es cierto que aquellas películas tenían los mismos problemas que se les han achacado a la trilogía más reciente, pero hay que tener en cuenta que aquellos eran los años 70-80, y el cine no era lo mismo por aquel entonces.


El problema fue que el visionario se quedó ciego, se metió en otros proyectos con su colega Spielberg (Indiana Jones y Parque Jurásico) y, para cuando se quiso dar cuenta (si es que lo hizo) había perdido toda la chispa que le hizo convertirse en uno de los directores más reconocidos de su tiempo. Eso sí, se llenó bien los bolsillo de dinero. Pasaron los años, y se le ocurrió que a la vaca lechera aún se la podía exprimir mucho más, así que tuvo la "genial" idea de rodar una nueva trilogía de su producto estrella aprovechando los numerosos avances técnicos que se habían producido desde que realizase la anterior trilogía. Y fue así, señoras y señores, como el mundo vio uno de los mayores fraudes de la historia del cine, una película que desaprovechó de una forma increíble el tremendo potencial que tenía: "La amenaza fantasma". Por supuesto, a los fanáticos de la saga la película les pareció la octava maravilla del mundo, pero para mí, y para muchos más, siempre estará en el abismo  de los mayores errores del cine. La segunda entrega fue un pelín mejor (lo difícil habría sido hacerla peor, visto el nivel de la anterior), al menos recuperó parte de la épica de las batallas de la trilogía original, aunque los fallos continuaron. Los personajes de los principales villanos, el Conde Dooku y sobre todo Lord Grievous, no lograron ni mucho menos hacerle sombra al legendario DarthVader; George Lucas no tiró a la basura al horrible personaje de Jar Jar binks; el romance entre Anakin y Amidala no encajaba ni con un calzador; el guión seguía siendo tan malo como el anterior,... Aunque en mi opinión su principal fallo, y el que lastró a la trilogía durante mucho tiempo, fue el de la elección del actor protagonista Hayden Christensen (para quien no lo sepa, uno de los candidatos más firmes para llevarse el papel fue Leonardo DiCaprio). Eso sí, considero que acertaron en explicar la creación de los clones. Con la tercera película el panorama mejoró de forma considerable, pero el daño ya estaba hecho.



La incógnita está servida. Va a ser difícil explotar aún más un producto ya sobreexplotado, pero tenemos una buena noticia, y es que J.J. Abrams, el realizador del que para mi es el heredero natural de Star Wars, "Star Trek", va a ser el encargado de dirigirla, y George Lucas parece que no va a implicarse más de lo necesario en el proyecto. Por otro lado, el otro punto que alarmó a muchos de los fans, la compra de Lucasfilm por parte de Disney, no tiene por que ser un problema. No hay más que recordar que cuando se hizo Los Vengadores, la productora ya había comprado Marvel, y aún así no se vieron por ningún sitio sus efectos, así que es de esperar que hagan lo mismo en el caso de Star Wars. En cuanto al tema del reparto, el regreso de los protagonistas de la trilogía original, aún está por ver si serán los protagonistas o si tendrán un papel más testimonial.

domingo, 24 de marzo de 2013

Diamante de sangre



Desde hace unos años, el significado de África para el cine ha cambiado, en mi opinión para bien. En las películas que se realizaban en los años 50, 60 o 70, casi siempre que el continente negro aparecía en un filme estaba relacionado con la aventura, con exploradores, cazadores o buscadores de riqueza que se internaban en las selvas y desiertos del interior para encontrarse con tribus en estado semisalvaje, parajs hostiles y bestias feroces cuya única finalidad era que el héroe de turno demostrarse lo varonil que era derribándolos de un tiro.

Sin embargo, en estas últimas décadas, aunque sigan existiendo películas más vinculadas al género de aventuras, la tónica general ha cambiado. Ahora, África tiene un significado diferente. Ya no evoca riquezas, sino pobreza, hambre y sufrimiento sin fin. El antiguo colonialismo ha sido sustituido por un nuevo orden en el que ahora los nativos del continente se matan entre ellos para definir quien tendrá el privilegio de recibir los exiguos beneficios que europeos y americanos pagan por sus multiples fuentes de recursos: marfil, maderas, piedras preciosas. Y el cine ha tratado de mostrar la cruda realidad que se vive allí, con ejemplos como "Hotel Rwanda", "El último rey de Escocia" y la película que nos ocupa, "Diamante de sangre", quizá la más conocida de estas tres.

Estos filmes tienen en común que han retratado los conflictos que desde la época de la descolonización los habitantes del continente han sufrido sin descanso. "Hotel Rwanda" estaba ambientada en la sangrienta y tristemente famosa guerra civil de Ruanda. La segunda, la tiranía del líder de Uganda Idi Amin. Y esta, "Diamante de sangre", el conflicto interno de Sierra Leona, una guerra muy reciente que no finalizó hasta hace menos de una década. Pero es que además, la obra de Edward Zwick tienen el valor añadido de que no se limita a relatar las vicisitudes del pueblo sierraleonés; también muestra otras dos realidades muy presentes en la región y que han supuesto algunas de la principales preocupaciones de los grupos humanitarios que operan allí. Por un lado, como los africanos son explotados por sus propios paisanos para recolectar los frutos de la tierra que luego irán destinados a los blancos, quienes son los auténticos instigadores de la miseria que se vive en el continente. Por otro, se hace mucho incapié en los niños soldados, otro tema muy inquietante y que en "Diamante de sangre" se nos muestra de una forma que inquietará a más de uno.

En cuanto al filme en sí, la impresión que deja es muy positiva. Por varias razones, como su capacidad para hacer referencia a tres temas preocupantes (la guerra, el expolio por parte de los extranjeros y los niños soldado). Es cierto que la película al final se hace larga (yo recortaría unos veinte minutos), pero entretiene, no de la forma en que entretienen otras películas, sino que lo hace apelando emocionalmente al espectador, haciendo que se conmueva con lo que se vive en ese país. Tiene una más que aceptable fotografía. Las interpretaciones del trío protagonista (DiCaprio-Hounsou-Connelly), notable. A mi me gustó en especial la del beninés, un actor al que empezamos a ver en "Gladiator" y que en "Diamante de sangre" hace su sin ninguna duda mejor trabajo hasta la fecha (no en vano fue nominado al Óscar).

Mi puntuación:


Un muy merecido notable.



martes, 19 de marzo de 2013

6 películas injustamente infravaloradas y/o poco conocidas

1.El reino de los cielos



Empezamos con un claro paradigma de película masacrada sin piedad por la crítica internacional, y para muchos uno de los traspiés más sonados en toda la carrera de Ridley Scott. Obviamente, no estoy diciendo que "El reino de los cielos" haya sido ninguneada por TODO el mundo, ni mucho menos, pero siempre ha estado bastante mal considerada.


Es curioso que, en este caso en concreto, mi opinión personal sea tan opuesta a la más extendida entre los entendidos. No solo porque "El reino de los cielos" me parezca, desde siempre, una muy buena película, sino porque es la que más me gusta de la trilogía histórica que a Ridley Scott le dio por dirigir durante la década pasada. Por si fuera poco, "Gladiator" uno de los filmes más celebrados del realizador británico, me parece con diferencia la más floja de este trío (completado con la más reciente "Robin Hood").


"El reino de los cielos" tiene un estilo muy diferente al empleado en las otras dos obras anteriormente mencionadas, pero a la vez es muy similar en su planteamiento, el de contar una historia (nunca mejor dicho) a través de un personaje central, en este caso el Balian de Ibelin interpretado por Orlando Bloom. Me gustó más que "Gladiator" por lo que yo llamo épica sucia, por sus escenas de batallas relativamente realistas, tomando como ejemplo claro de esta la escena en la que un puñado de jinetes comandados por Balian se lanzan contra un ejército entero para defender una fortaleza. Es algo que no tiene nada que ver con los combates multitudinarios que suelen verse en otras producciones de esta clase (léase "El señor de los anillos), y que es, para mi, uno de los principales encantos de este filme.


2. Sucker Punch



Un ejemplo más claro aún que "El reino de los cielos", pero mucho más dolorosa, pues además ha sufrido el horroroso destino de haber quedado enterrada en el ya lleno baúl de películas incomprendidas. No era la primera vez que esto le ocurría a uno de los directores más revolucionarios de nuestro tiempo (aunque ahora quizá no se le de toda la importancia que tiene), ya que con su particular visión de "Watchmen" no logró todo el éxito que se le esperaba y merecía. Éxito que este verano volverá a intentar alcanzar de nuevo con una de las películas más esperadas de 2013, "El hombre de acer" (Superman, vamos).


Volviendo a Sucker Punch, aunque ya hablé sobre ella largo y tendido en mi crítica de esta misma página, no me cansaré de repetir que es una de las películas más atrevidas, espectaculares, renovadoras y ninguneada que he visto nunca. Como en una ocasión leí a cierto crítico español, los árboles no nos dejan ver el bosque, un bosque realmente interesante. Es una película capaz como pocas han hecho en época reciente de dividir al público en dos sectores completamente opuestos, casi sin término medio entre los que la odian y los que la quieren. Es posible que el cine necesite otra película como "Sucker Punch", y si la (previsiblemente) demoledora alianza entre Chris Nolan y Zack Snyder en la nueva Superman funciona como muchos esperan, puede ser esa película.


3. El truco final



Es posible que a más de uno le sorprenda ver este filme mencionada en esta lista, ya que "El truco final" no ha sido, como en el caso de los dos anteriores, un rotundo fracaso tanto en taquilla como en la crítica. Es cierto que por lo general las puntuaciones que se le han dado no han sido demasiado altas, pero tampoco hasta el punto de merecerse aparecer aquí.


Esta razón es muy sencilla. Cuando me refiero a que "El truco final" es un filme hasta cierto punto menospreciado, lo digo teniendo en cuenta que la gran mayoría de los aficionados al cine, cuando escuchan el nombre de Chris Nolan, lo primero que piensan en Batman, y lo segundo, "Origen". Algunos incluso en orden inverso. Pero apostaría mucho a que muy muy pocos tienen en mente como primera o segunda opción "El truco final". Hasta yo la relego por debajo de las dos obras cumbre del maestro Nolan. El problema es algo que les ocurre no solo al británico, sino a otros muchos directores, y es que solo se les reconocen por una parte de su filmografía (no estoy diciendo que les pase a todos, ojo).


Reconociendo que "El truco final" es en muchos sentido inferior a la trilogía de El caballero oscuro y "Origen" (habrá otros que también hablen de "Memento") no se puede decir que la susodicha sea una película ni mucho menos mala. Es más, tiene muchísima más calidad que la gigantesca mayoría de producciones que todos los años se realizan en Hollywood. Pero siempre se la recordará como una obra menor de un grande como Chris Nolan.


4. Cloud Atlas



Un caso más reciente y flagrante es la última película/frikada de los hermanos Wachowski, que parecen seguir viviendo económicamente del éxito que hace ya una década les proporcionase "Matrix". Desde la revolucionaria trilogía únicamente se había visto una producción suya, la horrorosa "Speed racer", así que había cierta expectación alrededor de esta nueva película. Sin embargo, la respuesta del público fue pésima, y la recaudación a nivel mundial ni siquiera igualó lo que se invirtió en la producción. Probablemente fue, junto a "John Carter" el mayor fiasco de 2012 (aunque en España a llegado en fechas más recientes).


Lo cierto es que el fracaso absoluto de "Cloud Atlas" es bastante comprensible, debido a que el argumento es de los más enrevesados que he visto en una película, con un total de 6 historias separadas en el espacio y el tiempo sin apenas relación entre ellas durante una buena parte del larguísimo metraje. Hay momentos en que se salta rápidamente de una de estas tramas a otra, y el hecho de tener que estar pendiente de tantas cosas a la vez no pareció gustarle a los que vieron este filme.


Personalmente, he de decir que superó con mucho mis expectativas (quizá escriba una crítica más adelante) ya que sabía del poco éxito y de las frías críticas que había recibido. Perola verdad es que "Cloud Atlas" logró captar toda mi atención, no me importó en lo más mínimo tener un argumento tan fragmentado. Es más, lo considero como parte del encanto de esta película. Y también hay que reconocer el gigantesco mérito de su equipo de maquillaje y peluquería, que consiguió transformar a varios de los actores en hasta 6 personajes diferentes, muchos de ellos irreconocibles (inexplicable que ni siquiera fuesen nominados en los pasados Oscars).


5. Hanna



Sin ninguna duda, si por algo se le conoce a Joe Wright es por su adaptación de novelas de época como "Orgullo y prejuicio", "Expiación" y ahora la nueva "Anna Karenina". Menos conocida es esta película de 2011 con una trama muy diferente a las anteriores propuestas del director londinense. Este filme trata sobre una chica adolescente que ha vivido con su padre durante años aislada en el crudo bosque de Finlandia, donde la entrena día tras día para matar y sobrevivir. Esta 'Terminator' en versión juvenil decide que ha llegado la hora de que salga del lugar donde siempre ha vivido y descubrir cómo es un mundo del que apenas conoce nada. Comienza así una larga odisea que la llevará a recorrer varios países mientras una agente de la CIA le sigue los pasos tanto a ella como a su padre.


Entre otras cosas, "Hanna" una excelente y muy peculiar película de acción. Peculiar porque no sigue los cánones no escritor de la mayor parte de filmes del género, sin excesivas escenas de lucha, y las que hay libres de cualquier floritura y exceso que como hemos visto en tantas otras ocasiones, terminan manchando el resultado final. Además, tiene un excelente trabajo de los actores, empezando por la elección de los mismo. El personaje protagonista y que da nombre al filme está interpretado por una de las mayores actrices emergentes de Hollywood, Saoirse Ronan, que encarna a las mil maravillas a la chica asesina pero en el fondo profundamente inocente que es Hanna. Junto a ella están el siempre solvente Eric Bana, y otro gran acierto, Cate Blanchett en un papel que me recordó muchísimo al que interpretó en la última Indiana Jones, el de mujer fría y, hasta cierto punto, cruel.


6. Sunshine



Es probable que Danny Boyle sea mundialmente reconocido por la película que le hizo ganar el Óscar, "Slumdog millionaire" o por su última producción cinematográfica, "127 horas". Sin embargo, antes de alcanzar el estrellato absoluto realizó dos películas de un tono bastante diferente a su mayor éxito hasta hora. La primera de estas dos es "28 días después", en mi humilde opinión uno de los mejores filmes de zombis que se han hecho nunca junto con su secuela, "28 semanas después", esta dirigida por el español Juan Carlos Fresnadillo. En segundo lugar tenemos la película que nos ocupa, y que ocupa un lugar privilegiado en la lista de producciones injustamente olvidadas: "Sunshine".


Sin entrar en discusiones con respecto a la imposibilidad de su argumento (al menos hoy día), "Sunshine" es uno de los mejores ejemplos del cine de terror espacial, un género que suele estar muy unido a la ciencia ficción y cuyo máximo exponente sin ninguna discusión es "Alien". Quizá no todo el mundo esté de acuerdo con que la haya calificado como película de terror. Mi respuesta es otra pregunta: ¿Qué hace falta para que un filme sea de terror? Si seguís insistiendo volved a verla. "Sunshine" rebosa angustia, es una película angustiosa, como todas las que se desarrollan en espacios cerrados sean cuevas, submarinos, o bases científicas aisladas. Y, en este caso, una nave espacial. Y tiene varias escenas realmente inquietantes, por no hablar de las constantes imágenes del Sol que nos recuerdan que, a la vez que el creador de la vida, puede ser también un destructor implacable.


Para no perdérsela.

viernes, 15 de marzo de 2013

Hansel y Gretel: Cazadores de brujas



Señoras y señores, no me cansaré de repetirlo: cuando veáis una película (y con más motivo si vais a verla en el cine, sobre todo porque las entradas no están precisamente baratas), hay que tener bien claro qué se espera ver del filme en cuestión. Por ejemplo, escenas de tiroteos y persecuciones si es una película de acción o un generoso surtido de sustos si es de terror. El motivo por el que digo esto es muy sencillo. Cuando comenzaron a saberse los detalles de esta película, "Hansel y Gretel: cazadores de brujas", de forma muy previsible la crítica internacional expresó su contrariedad ante una película de estas características, es decir, una versión cañera y bastante bestia de un cuento tradicional. Del mismo modo, las primeras crítica que se publicaron masacraron sin ninguna piedad el filme de Tommy Wirkola, alegando infinidad de razones como lo estúpido de su argumento, su malísimo guión y su nula seriedad. Ahora, yo pregunto: queridos críticos, ¿qué esperaban ver? ¿Una historia profunda? Por favor...

Mi pretensión en este artículo no es ensalzar las virtudes de "Hansel y Gretel...", no. De hecho, comparto las razones que he expuesto con anterioridad. Tanto la historia en sí como el guión son, por decirlo de una manera suave, ridículos. Cierto que el argumento es muy simple, no tiene apenas profundidad; que algunos diálogos dan vergüenza ajena; que muchos de los "cambios" que se han introducido con respecto al cuento original son ridículos,... De acuerdo.

Pero no se le puede pedir peras al olmo. "Hansel y Gretel" es nada más que una película de evasión pura, y no tiene ninguna otra pretensión. Yo, personalmente, a pesar de que el guión fuese malo con ganas, me lo pasé como un crío viendo la película. Porque Tommy Wirkola (aquel director noruego que hace unos años hizo esa otra barbaridad titulada "Zombis nazis) ha creado un filme entretenido, con un buen número de momentos que hacen reír, con una ración doble de sangre y vísceras y, en definitiva con una historia perfecta para verla un domingo por la tarde en la que no se tiene otra pretensión de pasar un rato divertido. Es 100% disfrutable.

Wirkola acierta por completo al no caer en una trampa común en filmes de este calibre: darle una seriedad que, por cuestiones obvias, "Hansel y Gretel" no tiene de ninguna manera. Es decir, tiene algo que he recalcado bastante a menudo en anteriores críticas: coherencia. Y, además, el hecho de que su duración sea mínima (no llega a la hora y media de metraje) también le favorece. Sobre todo porque apenas se le puede sacar más jugo a una película de estas características. Aunque confieso que a mi se me pasó el tiempo volando mientras la veía.

En cuanto a los 'cazadores', Jeremy Renner y Gemma Arterton, diría que siguen el ejemplo del director noruego. No se toman del todo en serio sus personajes pero consiguen ser medianamente creíbles. No se si es impresión mía, pero el trabajo de ella, de la británica, me ha parecido más convincente que el de Jeremy Renner, quien en algunos momentos del filme me ha dado la impresión de no estar metido en su papel. También hay que reconocer que la villana de Famke Janssen cumple con su objetivo. Los demás personajes, o quedan ridículos (un troll llamado Edward) o están para adornar.

Mi puntuación:

Aprobado, pero sin lanzar fuegos artificiales.



sábado, 9 de marzo de 2013

Código fuente


Para todas las personas que piensan que no pueden hacerse buenas películas de acción/ciencia ficción sin necesidad de unos efectos especiales bestiales o tiroteos cada cinco minutos, aquí les traigo una propuesta más que interesante. Se trata de la segunda película de Duncan Jones, un director que hace ya varios años sorprendió a muchos con otro muy buen filme, "Moon", que tiene muchos paralelismo con la que aquí tratamos, "Código fuente", en el sentido de que tratan temas peliagudos, de los propensos a crear discusiones interminables y a dividir poblaciones enteras, pero ficticios. Esta en concreto nos relata la historia de un militar que, mediante un complejo sistema creado por el ejército de EE.UU., es enviado al pasado a través de la mente de una persona que falleció en el atentado de un tren con el fin de descubrir quién fue el culpable de dicha explosión y evitar que siga matando personas. Por supuesto, la historia no se queda ahí, y a lo largo del metraje nos relata el conflicto entre el desdichado soldado y los "cerebritos" del ejército que se empeñan en explotarle sin importarle lo que él mismo piensa.


La película no es la octava maravilla del mundo, ni mucho menos, y no tiene el clásico aspecto de un "blockbuster" convencional. No busca el espectáculo visual sin motivo, en ningún momento. Es más, el 80-90 % del filme se desarrolla en el interior de un tren o en la cápsula desde la que el soldado (interpretado por Jake Gyllenhaal) es enviado al pasado una y otra vez. Casi todo el peso está sobre las interpretaciones de su reparto y un guión que recuerda en su planteamiento y desarrollo a las historias de Philip K. Dick. La combinación de estos tres elementos (guión, reparto y su escaso espectáculo), es uno de los grandes aciertos de Duncan Jones, junto con su coherencia. El director no intenta hacer de "Código fuente" algo que no es. No trata de darle un aspecto de superproducción y consigue que no parezca en absoluto una de tantas películas que, por la ausencia de otro propósito más que el de hacer dinero fácil, carecen de sentido e interés. Un soplo de aire fresco.


Además, cuenta con un actor tan fiable como Jake Gyllenhaal, capaz de transmitir un torrente de emociones con solo mover un músculo de su rostro, cualidad que muy sabiamente ha sabido utilizar el director en su favor mediante un uso casi intensivo de los planos cortos sobre su cara. Le acompañan de manera muy convincente Michelle Monaghan, Vera Farmiga y Jeffrey Wright.


Mi puntuación:


8-8.5, y bien merecido





lunes, 4 de marzo de 2013

Informe de la semana

La secuela de uno de los estrenos más sorprendentes de 2011 (tanto por su recaudación como por la calidad del filme, uno de los mejores del año sin ninguna duda), va tomando forma, y parece que podría empezar a rodarse en las próximas semanas. Si en la anterior entrega dejábamos la historia de los monos revolucionarios justo en el punto en que comenzaban su "independencia", este nuevo largometraje se desarrollaría unos 15 años más tarde de aquel suceso, con los simios liderados por César (en cuyo papel repetirá el genio de la captura de movimiento, Andy Serkis) ya con el control de la mayor parte del planeta. En los últimos días se han sucedido una serie de noticias sobre los componentes del reparto de esta secuela, que dirigirá Matt Reeves (Déjame entrar) en sustitución de Rupert Wyatt. Si en un principio se confirmaba la presencia de actores menos conocidos como Jason Clarke (La noche más oscura) o el joven Kodi Smith-McPhee (The road), ahora hemos sabido que uno de los pesos pesados de nuestro cine como es Gary Oldman se va a unir al elenco. Como es de suponer dado su caché, el londinense interpretará a uno de los papeles protagonistas, el de uno de los líderes de los pocos núcleos de resistencia humana que quedan en el planeta contra los monos. Su estreno será a finales de la primavera de 2014.


Más novedades. Otro de los proyectos que presumiblemente se estrenarán en 2014, Pompeii, que como su nombre indica relatará una historia basada en la célebre ciudad destruida por el volcán Vesubio durante el Imperio Romano, cuenta con su protagonista femenina, Emily Browning, la protagonista de "Sucker Punch". Hace ya unos meses, cuando comenzó a hablarse sobre este largometraje, se anunció que con toda probabilidad, Kit Harington, conocido sobre todo por su papel como Jon Nieve en la aclamada serie "Juego de tronos", sería el actor principal de este largometraje que dirigirá Paul W.S. Anderson, el director de tres de las hasta ahora cinco entregas de "Resident Evil". El argumento de esta película, que tendrá un presupuesto muy elevado, se desarrollará en torno a la historia de un esclavo (Harington), que se enamora de la hija de su amo (Browning), la cual, sin embargo, está prometida con un senador de la ciudad. En todo este lío amoroso el vecino volcán Vesubio entraría en erupción. por lo que el esclavo arriesgará su vida por salvar a su amada. Una película bastante prometedora.




Y seguimos con próximos estrenos. Esta vez, con respecto a la que puede ser una de las mejores película de (otra vez, sí) 2014. Se trata de "X-Men: Days of future past", en la que Bryan Singer volverá al universo de los mutantes de Marvel una década después de dirigir las dos primeras entregas de la saga. El motivo por el que está generando tanta expectación es porque este nuevo filme unificará en una sola película a los X-Men modernos, liderados por Lobezno, con los personajes de la última de las películas de los mutantes, "X-Men: Primera generación), de ahí el nombre del largometraje: días del futuro pasado. Por lo tanto, tendremos en un mismo plato, además del ya mencionado Lobezno, nada más y nada menos que a dos Doctores X (Patrick Stewart y James McAvoy), dos Magneto (Ian McKellen y Michael Fassbender) y toda una larga lista de personajes como Pícara (Anna Paquin), Bestia (Nicholas Hoult), Mística (Jennifer Lawrence) o Kitty Pryde (Ellen Page). Pues bien, no contentos con ello, en los últimos días no han cesado de llovernos rumores en relación a este nuevo proyecto. Además de confirmar que Halle Berry volverá como Tormenta, no se sabe si en un papel protagonista o si tendrá una importancia más bien testimonial, se ha anunciado que Peter Dinklage, el Tyrion Lannister de "Juego de tronos" se une al reparto, aunque aún no se sabe que personaje interpretará. Y lo último que hemos sabido es que Omar Sy, uno de los protagonistas de "Intocable", la película más exitosa del cine francés, también va a tomar parte en este ilusionante proyecto, y de paso comenzar a hacerse un nombre en Hollywood. Para frotarse las manos, señores.

sábado, 2 de marzo de 2013

Distrito 9


Seamos sinceros, no todo el mundo va al cine con una misma intención. Hay quienes lo consideran una mera diversión, una vía para escapar de sus probablemente aburridas, monótonas, tristes y grises vidas. Otras personas lo hacen para vivir nuevas experiencias, cosas que, de otro modo, serían por completo inalcanzables para ellas. También tenemos a los cinéfilos, a lo que tragan un filme tras otro, y después lo valoran con ojo crítico. Yo busco estas tres cosas cuando veo una película: divertirme, relajarme, darle vueltas al coco. Por desgracia, no se puede decir que todas las películas te den la ración completa. La gran mayoría conseguirán que te puedas evadir, quizá también te diviertan. La tercera de esas pautas es más difícil conseguirla, aunque tampoco tanto como muchos escépticos pueden pensar. Así que, para todos aquellos que, como yo, no se conforman con la media pensión y lo quieren todo, les presento esta película, Distrito 9.


Durante los primeros minutos de visionado habrán muchos que, como me ocurrió a mi, se queden sorprendidos por el tono de documental que utiliza el realizador, Neill Blomkamp, para introducirnos en la historia. La total ausencia de estrellas del séptimo arte también puede que haga recelar a más de uno, pero así es como empiezan muchas carreras brillantes, en el cine independiente y en producciones de bajo presupuesto (como claro ejemplo, la recientemente oscarizada Jennifer Lawrence). Que nadie se preocupe por eso, porque Distrito 9 les sorprenderá, les guste o no.


El motivo es muy sencillo, y las mayoría de las personas con algo de sustancia en el interior del cráneo se dará cuenta pronto: la capacidad de este filme para romper con los tópicos cinematográficos. Para empezar, la "visita" alienígena no se produce en ninguna metrópoli estadounidense, ni en las grandes urbes europeas ni en Japón, sino en Johannesburgo, Sudáfrica (ciudad que a los españoles nos traen buenos y muy recientes recuerdos), país de origen del director y del protagonista, Sharlto Copley. Luego, nos daremos cuenta de que en ningún momento se produce la manida invasión de los extraterrestres, sino que son confinados por los humanos en algo demasiado parecido a un campo de concentración, donde están retenidos durante dos décadas a pesar de las protestas de los habitantes de la zona.


A lo largo del metraje, entre trozos con forma de documental y otros que no lo son, se nos va relatando la historia desesperada de una persona normal, alguien que aquí en España denominaríamos como "buena gente", que ve como su vida cambia radicalmente a causa, de forma indirecta, de estos curiosos aliens, hasta el punto que tendrá que elegir entre su propia especie y la raza intrusa.


Aunque ahora quizá no se le valore demasiado, es probable que con el paso de los años los estudiosos del cine vean Distrito 9 con otros ojos, como una cinta innovadora, rompedora, con importantes elementos de denuncia social: además de reflejar en cierto modo los que supuso el Apartheid para el país africano, nos hace reflexionar sobre qué ocurriría realmente en caso de un contacto con vida extraterreste y, más importante, hasta donde llega realmente nuestra libertad y seguridad cuando estas se topan con los intereses de las personas poderosas de este planeta.


Muy recomendable, y a más de uno le hará pensar.


Mi puntuación:


Notable, más cerca del 8 que del 7