viernes, 27 de septiembre de 2013

El cine de David Fincher

En el cine actual existen pocos directores cuya carrera ha estado marcada por un género del que para muchos es el maestro indiscutible de nuestros tiempos. Existen ejemplos, como Ridley Scott en la ciencia ficción, pero ha tocado tantos géneros diferentes que en realidad no se le puede encasillar en uno solo. Este tampoco es el caso del personaje que nos ocupa, David Fincher, ya que, y sobre todo en los últimos años, con títulos como "La red social" o "El curioso caso de Benjamin Button" ha demostrado que puede adaptarse, y muy bien, a otros géneros más allá del que, hoy día, es el maestro indiscutible al menos en mi propia y humilde opinión: el suspense. De ocho largometrajes que ha realizado hasta la fecha (sin contar el primero, "Alien 3"), cinco son thrillers. Por si fuera poco, más de un título de su selecta filmografía son consideradas por un amplio número de aficionados al cine como auténticas obras maestras, algo de lo que no muchos directores pueden presumir. Una película de David Fincher es sinónimo de calidad, de excelentes planos y de historias con las que es casi imposible aburrirse.

1. El club de la lucha




Si tuviera que destacar una obra de Fincher sobre las demás (una decisión por otro lado realmente difícil), yo, y muchas otras personas, me decantaría personalmente por "El club de la lucha", un título de culto que para gran parte de la audiencia se cuenta entre lo mejor que el cine de los 90 dio de sí. Curiosamente, aunque tenga un cierto elemento de intriga y más de un golpe de efecto, no es una película de suspense, que es, como ya he dicho antes, el género en que el realizador de Colorado más ha triunfado a lo largo de su carrera. Una dirección impecable, una historia y un guión que se pueden contar entre los mejores de todos los tiempos, interpretaciones de gran nivel (en especial de Brad Pitt, cuyo papel en este filme es, para mí, el mejor de los muchos, y muy buenos, que ha tenido),... Todo esto podría bastar para considerarlo un título icónico, pero "El club de la lucha" tiene ese toque especial, esa chispa de genialidad, del que muy pocas películas pueden presumir.

2. Seven



El mejor thriller de las dos últimas décadas. Visceral e impactante, es una de esas películas que resulta difícil de olvidar, tanto por mostrar unas imágenes realmente desagradables como por el excelente nivel que demuestra a lo largo de todo su metraje en aspectos puramente cinematográficos. Seven fue el primer paso de David Fincher a la posteridad, al Olimpo de los cineastas, con una historia que relata la investigación de dos policías (encarnados por unos excelentes Morgan Freeman y Brad Pitt) sobre una serie de asesinatos brutales e ideados por una mente maestra que castigaba a sus víctimas por caer en cada uno de los siete pecados capitales. Con esta películas quedaría patente que Fincher no tiene ningún reparo en salpicar la pantalla de escenas sangrientas y desagradables hasta límites que no solemos ver en este tipo de cine. Y lo volvería a repetir en otros títulos de su filmografía, aunque en ninguno al nivel de Seven.


3. Millenium. Los hombres que no amaban a las mujeres



La (hasta ahora) última película de David Fincher fue la adaptación de la famosa trilogía de Stieg Larsson, la obra más conocida a nivel mundial de la novela negra escandinava. Aunque poco antes se había estrenado una versión sueca, protagonizada por Noomi Rapace, a los estudios de Hollywood no pareció importarles, y, cuando no había pasado ni un año desde que apareciese en las salas la última entrega de la trilogía escandinava, decidieron aprovechar el filón y realizar una nueva adaptación. Y, ¿quién mejor que David Fincher para dirigirla? Aunque no llega al nivel estelar de sus dos obras cumbre, Millenium sería uno de los mejores filmes de 2011, que, como de costumbre, tendría en su ritmo narrativo y en la inigualable capacidad del realizador para mantener la tensión y la intriga sus grandes puntos fuertes. Esos, y el gran trabajo de Daniel Craig, con un papel muy diferente al de la saga de James Bond y, sobre todo, de Rooney Mara. Aunque la siguiente entrega está planeada, Fincher estará detrás de las cámaras.


4. El curioso caso de Benjamin Button



Tan curioso como la historia que se cuenta en esta película es el hecho de que a Fincher le diera por llevar a cabo una obra tan diametralmente opuesta a todo lo que había dirigido hasta entonces. E incluso más curioso fue que la jugada le saliese redonda. "El curioso caso de Benjamin Button" se encuentra en el club de filmes que solo pueden calificarse como de realmente preciosos, con historias que llegan al corazón sin importar lo largas o disparatadas que sean (otro ejemplo muy conocido sería "Forrest Gump"). De nuevo con Brad Pitt en el papel protagonista, además de la siempre notable Cate Blanchett, la trama de esta película trata sobre la vida y milagros del tal Benjamin Button, un hombre muy peculiar, que, en lugar de envejecer con el paso del tiempo, rejuvenecía, pasando de ser un anciano en su 'infancia' a un niño en sus últimos años. De ella también hay que destacar su trabajo de maquillaje para rejuvenecer o envejecer a sus protagonistas, de lo más convincente que hemos podido ver en este campo.


5. Zodiac



Eclipsada por sus mejores obras, "Zodiac" es una de las películas menos recordadas de Fincher, pero sin duda alguna merece un puesto destacado entre lo mejor que el cine criminal ha dado la década pasada. Relataba uno de los casos policiales más famosos de los Estados Unidos, la del Asesino del Zodiaco, que a finales de los años 60 mató a 7 personas (como mínimo), pero cuya identidad sigue siendo un misterio a día de hoy. Con un estilo más cercano a la narración pausada de "Millenium" que al ritmo frenético de "Seven", Fincher seguía la investigación del caso a través de los ojos de varios personajes, dos periodistas y un policía, interpretados por Jake Gyllenhaal, Robert Downey y Mark Ruffalo. Sin el festival de muertes atroces que veíamos en "Seven", "Zodiac" sigue una línea diferente, enfocada en aspectos menos espectaculares visualmente, pero que la convierte en un filme muy especial.


6. The game



Intercalado entre sus dos obras cumbre, Fincher dirigiría esta curiosa película protagonizada por Michael Douglas, en la que un multimillonario contrata, aconsejado por su problemático hermano, los servicios de una empresa dedicada a convertir su vida en un juego que llegado un punto, llega a ser tan realista que el propio personaje piensa que hay un oscuro propósito detrás del juego. Un sorprendente filme con un ritmo narrativo y una intensidad in crescendo a lo largo de todo su metraje, que consigue atrapar al espectador y que se pregunto qué es y qué no es real. Recupera la atmósfera lúgubre e inquietante de "Seven", con unos toques propios del cine de acción y, como no, aderezada con la capacidad inigualable de Fincher para transmitir esa sensación de misterio que necesita cualquier proyecto de estas características. No es lo mejor del director, pero merece la pena verla, y mucho.


7. La habitación del pánico



El filme más minimalista, y probablemente el peor considerado de David Fincher, es esta obra que, a pesar de seguir siendo un thriller, es en muchos sentidos el más sencillo y 'simple' de los que el norteamericano ha dirigido. Y digo esto porque "La habitación del pánico" carece de la trama compleja de "Seven" o "El club de la lucha", en las que hay que ir desenredando poco a poco todo lo que ocurre para entender la historia. En esta película, el argumento es muy simple: una mujer y su hija se encierran en la llamada habitación del pánico de su mansión, un lugar completamente impenetrable destinado a funcionar como un refugio en caso de problemas, cuando unos ladrones entran en su casa. Sin embargo, lo que ellos buscan se esconde en esa habitación en concreto. Con todo esto, el filme funciona bastante bien en todo momento. Lo protagoniza Jodie Foster, acompañada por una jovencísima Kristen Stewart, Forest Whitaker y Jared Leto.


8. La red social



Curiosamente, una de las obras de Fincher más celebradas, cuando a mí me parece la más floja de las que ha dirigido (sin contar, repito, "Alien 3"). Aunque no es un mal filme, la trama de "La red social" llega por momentos a resultar difícil de digerir, en parte por una historia que trata unos temas que, por lo menos a mí, no me parecen especialmente interesantes, y por el ritmo de narración, que en cuestión de momentos pasa de ser endiablamente rápido (atención a la manera de hablar de Jesse Eisenberg) a reducir la velocidad en exceso. Eso sí, hay que reconocer que el grupo de jóvenes actores que lo protagonizan hacen un buen trabajo, tanto el ya mencionado Jesse Eisenberg en el papel del famoso fundador de Facebook Mark Zuckerberg, como Andrew Garfield, Justin Timberlake y un sorprendente Armie Hammer.