jueves, 17 de octubre de 2013

5 recomendaciones (II)

De nuevo, os traigo una selección de algunos de los filmes que más me han gustado de todos los que he visto recientemente. Algunas de ellas son mucho más conocidas que otras. Una ni siquiera pudo verse en los cines españoles. Una lista con títulos muy diferentes, para todos los gustos, que recomiendo a los amantes del buen cine.

1. Inseparables



Uno de los directores más controvertidos de las últimas décadas es, sin duda, David Cronenberg, una de mis mayores debilidades cinematográficas. Aunque entre el público general no es tan conocido como Spielberg o Tarantino, ha sido autor de un buen número de películas que todo aficionado al cine disfrutará. Su estilo ha evolucionado mucho desde sus inicios. Hace más de 25 años estrenaba un título que sigue siendo toda una referencia en el género del terror más repulsivo, "La mosca". En años más reciente ha trabajado en proyectos dramáticos. Por poner un ejemplo, una de mis películas preferidas, "Promesas del este", Sin embargo, más allá de sus películas más conocidas este canadiense nos ha dejado un buen número de filmes nada despreciables, y que se pueden contar entre los más extraños que el mundo del cine ha visto, como "eXistenZ" o "El almuerzo desnudo". "Inseparables" no estaría en este grupo, aunque su argumento no sea demasiado convencional. Aquí, Cronenberg cuenta la historia de dos hermanos, gemelos aunque con personalidades muy diferentes. Uno es un hombre seguro de sí mismo, mujeriego y con don de gentes; el otro, retraído y mucho más difícil de tratar. Ambos hermanos son ginecólogos reconocidos, con una reputación impecable. Sin embargo, como tantas veces ha ocurrido, las mujeres y las drogas hace que su hasta entonces 'mundo perfecto' (al menos para uno de ellos) se derrumbe. Genial interpretación de Jeremy Irons interpretando a ambos gemelos.


2. El hundimiento





Si hiciésemos una lista con todas las películas que se han hecho sobre o relacionadas con la II Guerra Mundial, ocuparía unas cuantas páginas, como mínimo. Desde Iwo Jima a Stalingrado, pasando por Normandía y, como no, el holocausto, hay pocos temas de este conflicto que no se hayan tocado en algún filme. Los más famosos que nos han llegado provienen de Hollywood, pero en otros países que vivieron la guerra también han aportado su grano de arena (o más que un grano) a transmitir una visión de lo que fuese el enfrentamiento más global de la historia desde un punto de vista más allá del norteamericano. Italia (La vida es bella), Japón (La tumba de las luciérnagas), Alemania,... Precisamente de este país, donde este capítulo de la historia comenzó, proviene "El hundimiento". ¿Y quién es el protagonista de esta película? Nada más y nada menos que Adolf Hitler, a quien encarna de forma brillante el suizo Bruno Ganz, en una de las mejores interpretaciones de un personaje histórico que he visto. A través de la experiencia de su secretaria, "El hundimiento" relata los últimos días de vida del Fuhrer, con los soviéticos a las puertas de Berlín, hasta el suicidio del líder nacionalsocialista. Lo que más llama la atención de este filme es el retrato, basado en testimonios reales, de su personalidad, el contraste entre sus ataques de ira en los consejos de guerra y el trato amable y familiar con que se dirigía a las personas más cercanas a él.


3. La muerte y la doncella



Dirigida por el reconocido director franco-polaco Roman Polanski, esta películas es similar a su última película estrenada hasta la fecha, "Un dios salvaje". Al igual que esta, "La muerte y la doncella" es una adaptación de una obra de teatro y se desarrolla también en un espacio de tiempo muy reducido, una sola noche. Además, la mayor parte de la historia ocurre en el mismo escenario, y no aparecen más que tres actores, todos ellos con su importancia en la trama. El argumento es sencillo. Un país, que por diferentes motivos se supone que es latinoamericano, acaba de salir de una larga etapa de gobierno autoritario, y como suele ocurrir en estos casos, comienza el juicio de las personalidades relacionadas con el antiguo régimen. Un hombre destacado en este proceso es el abogado Gerardo Escobar (Stuart Wilson), casado con una mujer (Sigourney Weaver) que años antes fue torturada por su relación con la resistencia. Ahora, una noche en su casa se presenta su marido con un el Doctor Miranda (Ben Kingsley) quie, según ella, fue uno de sus torturadores. A pesar de lo que pueda parecer por la historia, merece la pena.


4. El profesional (Leon)



Luc Besson fue el precursor, y en algunos casos también mentor, de una generación de directores franceses que desde hace unos años están dirigiendo importantes producciones en Hollywood que poco o nada tienen que ver con lo que estamos acostumbrados a ver en las películas del país vecino. El propio Besson en la década de los 90 llevó a cabo una serie de proyectos que le llevaron a hacerse un hueco en el panorama cinematográfico internacional: "El profesional", "El quinto elemento" y "Juana de Arco". El primero de los tres se cuenta, en mi opinión, entre los mejores filmes de aquella década. Protagonizado por Jean Reno, una jovencísima Natalie Portman (que aquí, con solo 12 años, actúa mejor que en varias de sus películas posteriores) y Gary Oldman como el gran villano Stansfield, "El profesional" es una película de acción atípica, que en la mayor parte de su metraje se centraba más en la relación entre Leon y la niña, Mathilda, que en mostrar escenas de tiroteos a diestro y siniestro. La fórmula me encantó, no solo por humanizar y justificar la figura del asesino 'sin escrúpulos' del protagonista, sino porque la película demuestra que el cine de acción no siempre tiene que ser frenético y que no pasa nada si no hay persecuciones o disparos cada tres minutos.


5. The brothers Bloom



Curiosamente poco conocida (ni siquiera se estrenó en España), esta película del director de "Looper", Rian Johnson, puede que no sea la mejor comedia de los últimos años, pero propone una interesante historia más cercana a las comedias europeas que a las que suelen llegarnos del otro lado del charco. Como su nombre indica, "The brothers Bloom" cuenta la historia de dos hermanos, interpretados por Adrien Brody y Mark Ruffalo, que durante su infancia se dedicaron al honorable negocio de las estafas, y con el paso de los años han perfeccionado sus métodos hasta convertirse en maestros del arte del engaño. Su siguiente objetivo: una joven (Rachel Weisz) que ha pasado casi toda su vida encerrada en su casa y ahora es la dueña de una enorme fortuna. Aparte del trío protagonista, hay que mencionar a Rinko Kikuchi en el personaje de una japonesa experta en explosivos que no dice ni una palabra durante casi toda la película.




jueves, 3 de octubre de 2013

Pacific Rim


Cuando un director del prestigio de Guillermo del Toro estrena una película después de cinco años de inactividad (o mejor dicho, de haber estado dando tumbos de un proyecto a otro), como se puede suponer, la expectación es máxima. Y si además resulta que el susodicho filme es, nada más y nada menos, que una especie de mezcla de Godzilla y Mazinger Z, con varios toques propios del manga, ya se tienen todos los ingredientes para una película que despertará el lado más friki de quienes lo vean.


Vaya por delante que "Pacific Rim" dista mucho de ser uno de esos estrenos que marcan historia, como en años pasados lo fueron "Los Vengadores", "Avatar" o "El Caballero Oscuro". Tampoco lo pretende. Nadie ha intentado venderlo como un producto que se salga de los cánones del cine actual ni que proporcione más de lo que ofrece. ¿Y qué es lo que propone? Cine de evasión puro y duro, acción 'a lo bestia' (nunca mejor dicho) y entretenimiento garantizado durante las más de dos horas que dura, metraje que a algunos les parecerá excesivo. No hay que partirse la sesera en absoluto. La historia es simple, prácticamente con ver un tráiler ya se puede saber con bastante certeza de qué va a ir. Para algunos filmes esta circunstancia es un handicap. Para "Pacific Rim" no.


Dicho esto, y como siempre hago a la hora de juzgar una película, es necesario ver "Pacific Rim" como lo que es, algo que por desgracia demasiados críticos no hacen, y no solo en este caso concreto. Personalmente, diré que me ha gustado, me lo he pasado como un crío viéndola, y esto es porque no esperaba más que lo que ya he mencionado: cine de evasión. Además, le favorece (el menos eso pienso yo, habrá quien lo vea como un punto en contra) el hecho de que todo el metraje no está dedicado exclusivamente en la pelea titánica entre esos aliens que parecen salidos de "Furia de Titanes" y los Jaegers, unos robots de dimensiones mastodónticas pilotados por dos personas que, para poder hacerlo, tienen que unir sus mentes. También tienen su importancia las escenas intercaladas entre combate y combate, en las que se profundiza en la relación entre los protagonistas (tampoco demasiado, a ver si más de uno se va a olvidar de lo que está viendo) y se desarrolla la trama para que la película sea algo más que puñetazos, mordiscos, cortocircuitos y trozos de metal volando.


Otro tema que merece una valoración es la historia y su tratamiento. Aunque la idea de que los alienígenas provengan del fondo del mar es, para que negarlo, completamente descabellada, hay que reconocer que a partir de ahí todo lo relacionado con los porqués y los cómos que ha han llevado a la situación en la que se encuentra el argumento de la película están bien conseguidos, y hasta cierto punto son incluso coherentes. Por poner un par de ejemplos, las razones que han llevado a estas extrañas criaturas extraterrestres a invadir el planeta Tierra tienen su lógica, lo mismo que el motivo por el que deben de ser dos las personas que piloten los robots. Es absolutamente fantasioso, sí, pero dentro de ese concepto, está bien desarrollado.


También me gustaría destacar la forma en que se han rodado las escenas de acción. Por fortuna, Guillermo del Toro no ha caído en esa moda, a mi parecer bastante absurda, según la cual las escenas de lucha no pueden hacerse en condiciones si la cámara no da un número desproporcionado de sacudidas y movimientos que, muchas veces, no permiten ver lo que está ocurriendo en un combate. En "Pacific Rim" eso no ocurre en ningún momento. Es una auténtica gozada poder ver con total claridad las peleas entre los Kaijus (los alienígenas) y los Jaeger. Aquí no se dan esas situaciones en las que no sabes quien le está sacudiendo a quién, incluso durante los combates nocturnos, que hay unos cuantos.


Los personajes, aunque no sean un dechado de virtudes, convencen teniendo en cuenta el tipo de filme que es este. Los tres personajes que podríamos calificar como protagonistas cumplen con su función, sin alardes ni problemas. Idris Elba, un actor que personalmente siempre me ha gustado ver en pantalla, está un paso por delante, pero Charlie Hunnam y la japonesa Rinko Kikuchi también hacen un digno trabajo. Aparte de ellos están un puñado de secundarios, algunos con un papel más testimonial y otros que, aunque su personaje tenga cierta importancia, la interpretación no llama demasiado la atención. Y como no podía ser de otra forma tratándose de un filme de Guillermo del Toro, tenemos una aparición estelar de su actor fetiche, Ron Perlman, con un personaje muy curioso.


En lo negativo, además de algunas escenas, situaciones y personajes tópicos, está el final, esos diez-quince minutos que, en algunos títulos, pueden convertir un filme mediocre en memorable, y en otros, estropean el resultado final y, más importante aún, la impresión que se nos queda grabada cuando terminamos de verla. En el caso de "Pacific Rim" no llega hasta este extremo, es flojo sin llegar a ser horroroso. ¿Por qué? Por dos razones: está demasiado acelerado y resulta previsible. No diré más para evitar spoilers, y al fin y al cabo tampoco son errores como para poner el grito en el cielo.


Así que mi consejo es el siguiente: si lo que esperas de "Pacific Rim" es un pasar un buen rato con el cerebro desconectado mientras alucinas viendo a robots y alienígenas gigantes atizándose el uno al otro, ¿a qué esperas para verla? Si en cambio quieres algo para hacer trabajar el cerebro o que te sorprenda a cada instante, te has equivocado de película.


Mi puntuación:


Un siete redondo. Ni más ni menos.