lunes, 30 de diciembre de 2013

Ciclo de cine japonés: 13 asesinos


Para finalizar el año, os traigo la segunda crítica de este ciclo de cine japonés. Si de la primera, "La espada oculta", destacaba su aire costumbrista y su apuesta por una historia centrada en los personajes y sus situaciones, "13 asesinos" no podría ser más diferente. El mismo título lo dice.


En cierto modo, es una película curiosa, pues desde aproximadamente la media hora, cuando se va planteando la situación, se tiene una idea de lo que va a pasar durante el resto del filme. En mi caso por lo menos, acerté plenamente. Así que no es un filme que brille por su originalidad. Su argumento puede resumirse en una simple frase: 13 samurais quieren matar a un joven señor a causa de su crueldad. No hay más, y sin embargo, te deja durante las dos horas que dura anclado frente a la pantalla.


El director, Takashi Miike, ha tenido varios aciertos a la hora de plantear la historia que quizá lo explique. En primer lugar, ha dividido la película en dos partes muy diferenciadas, cada una de las cuales ocupan aproximadamente una hora del filme. La primera sirve como preludio a la matanza: se presentan a todos los personajes y se explican el trasfondo y los motivos que les llevan a actuar de esa manera. Bastante diálogo, algunas escenas cargadas de brutalidad y muchos planes de batalla. La segunda mitad es un festival de sangre y cadáveres que rinde homenaje a los títulos más legendarios del cine de samuráis. Paradojicamente, el segundo acierto es que no se ensañan. No hay suelos repletos de vísceras, ni (demasiadas) cabezas volando, ni muertes grotescas. Ni las hay ni son necesarias.



Por último, hay otros dos factores que ayudan mucho a disfrutar la película. La batalla está rodada a la perfección, hasta tal punto que es imposible perderse un detalle de lo que está pasando, aunque hayan 10 personas peleando casi juntas. Muchos directores de Hollywood deberían tomar nota. Y algo que a mi personalmente me encanta en los filmes de este tipo: las luchas épicas. En "13 asesinos", con poco más de una decena de samuráis peleando contra nada más y nada menos que 200 enemigos, está muy presente.


Mi puntuación:


9

martes, 24 de diciembre de 2013

5 recomendaciones (III)

1. La Caza



De lo mejorcito que se ha estrenado (en España) este año. Película danesa que ha recibido muy buenas críticas, siendo premiada en Cannes y con nominaciones en un buen número de premios. No es para menos. El argumento (del que no voy a decir absolutamente nada) es muy bueno, y trata un tema muy delicado desde un punto de vista poco habitual. Engancha hasta el último minuto, con el añadido de que para el espectador es prácticamente imposible no solidarizarse con el protagonista, interpretado de forma magistral por Mads Mikkelsen, un actor habitual en producciones de EE.UU. que aquí, con un papel protagonista muy dramático, demuestra que puede interpretar más personajes que los matones que suelen endosarle en Hollywood. Un auténtico lujo de película.


2. No tengas miedo



Los que me conocen se extrañarán muchísimo cuando vean que en esta lista se encuentra una película española, pero es que es imposible no reconocer que, proceda de donde proceda, "No tengas miedo" es un muy buen filme. No es perfecta, por supuesto, tiene sus lagunas, pero la forma en que trata un tema como este, los abusos sexuales, merece un reconocimiento. Y es que el director Montxo Armendáriz no busca el morbo, el camino más fácil, sino que relata cómo una joven reconstruye su vida después de años de pesadillas. Michelle Jenner encarna a la perfección el papel protagonista, y, al igual que con el personaje de Mads Mikkelsen, es imposible no empatizar con ella. Una buena opción para reconciliarse con el cine español, y hablo desde la propia experiencia.


3. 28 días después



Cambiamos completamente de tercio. Quizá algunos la conozcan: "28 días después", una película de zombies que no son zombies. Junto a su excelente secuela, "28 semanas después", dirigida por el español Juan Carlos Fresnadillo, y "El resplandor", mi película de terror favorita. Hay que tener en cuenta también que tener detrás de las cámaras a un director como Danny Boyle es un valor seguro, y más para un filme de este género. Por si fuera poco, el reparto (vivo), tiene nombre como Cillian Murphy, Naomie Harris, Christopher Eccleston o Brendan Gleeson. Este último protagoniza una escena difícil de superar en cuanto a visceral, la de su transformación en "zombie". Probablemente en un futuro no muy lejano realice una crítica doble de esta y la secuela, porque desde luego se lo merecen.


4. Llamando a las puertas del cielo



Siendo concisos, "Llamando a las puertas del cielo" es como una película de Tarantino, o más bien Guy Ritchie, a la alemana. Tiene todo lo que caracteriza al cine de estos dos geniales directores: diálogos, los líos argumentales, personajes bien construídos, y, por supuesto, escenas de acción. Lo mismo de la historia que se cuenta, la de dos enfermos terminales de personalidades muy diferentes que deciden escaparse del hospital y vivir la vida loca (o lo que les queda de ella). Y de paso, cumplir con aquellos deseos que no habían sido capaces de cumplir en vida. Muy destacable el dúo protagonista, formado por Jan Josef Liefers y Til Schweiger, que más recientemente se ha hecho conocido a nivel internacional por su participación en filmes como (curiosamente) "Malditos Bastardos".


5. Midnight in Paris



Antes de decir nada de esta película, tengo que confesar que prácticamente soy un profano del cine de Woody Allen, pues de su extensa filmografía únicamente he visto tres películas. También hay que decir que las tres me han gustado, y bastante, pero con diferencia "Midnight in Paris" es mi favorita. Muchos críticos dicen que es, junto a "Match Point", lo mejor que el neoyorquino ha hecho en la última década, y razón no les falta. Un reparto excelente, una comedia limpia, sin excesos y bien repartida a lo largo del metraje para no aburrir. Una historia original sin llegar a la extravagancia, y, una de las cosas que más valoro de esta película, un ambiente muy bien conseguido, el de ese París de los años 20 poblado de grandes genios de todas las artes. Para no perdérsela.

sábado, 14 de diciembre de 2013

El Hobbit: La Desolación de Smaug


La sombra de "El Señor de los Anillos" es muy alargada. Esa es una de las conclusiones que he sacado una vez que salí del cine, satisfecho, pero sin poder evitar comparar esta segunda entrega de "El Hobbit", con la ya legendaria adaptación de la mayor obra de Tolkien.


Sin embargo que nadie se asuste, pues eso no significa que "La desolación de Smaug" sea, por méritos propios, un filme sobresaliente. Supera con creces el nivel de la anterior película, ese que tantos y tanto criticamos por sus canciones y ese 'aire Disney' que tenía en algunos momentos. En esta película, todos los fallos más visibles de la anterior prácticamente desaparecen. y son sustituidas por una historia mucho más oscura, con nuevos personajes muy bien desarrollados que se unen a los que ya conocíamos, y, por supuesto, más escenas de acción.


Vayamos por partes. Los que criticamos a Peter Jackson (yo entre ellos) por su empeño en sacar una trilogía de un librito que apenas tenía una cuarta parte de las páginas de "El Señor de los Anillos", hemos visto como, después de dos películas, su decisión ya está justificada. Es cierto que en "Un viaje inesperado" la ausencia de batallas y de escenas trascendentales hacían que llegase a resultar un pelín tediosa, sobre todo en su primera mitad. En "La desolación de Smaug" no hay lugar para el aburrimiento, desde el primer minuto, con un interesante y curioso flashback, hasta un final realmente memorable. También hay que tener en cuenta que Peter Jackson ha optado por acelerar la primera hora de la película para apostar por darle más minutos a las escenas en el interior de Erebor y a los sucesos que, mientras tanto, se desarrollan en Esgaroth, la Ciudad del Lago.



Hay que reconocer también que el director ha acertado dándoles a los elfos del Bosque Negro un tono mucho más oscuro que la presencia casi etérea que tenían en "El Señor de los Anillos". Un rey, Thranduil, muy diferente a Elrond y Galadriel: maquiavélico, orgulloso e incluso siniestro. Lástima que tenga tan pocos minutos en pantalla, porque es un personaje muy interesante, y además muy bien interpretado por Lee Pace. También volvemos a encontrarnos con un viejo conocido: Legolas, que tiene más protagonismo del que muchos imaginamos cuando se anunció su regreso. Sin embargo, este Legolas tiene poco que ver con el de "El Señor de los Anillos" (aparte de su habilidad pasmosa con el arco). Es mucho menos simpático, más irreflexivo, y mucho más 'cafre' que aquel elfo que surfeaba por las murallas de el Abismo de Helm. No es ni mejor ni peor, simplemente se le ha adaptado a esta película. Otra de las novedades, Beorn, tiene una aparición poco más que testimonial.


Entre los nuevos, hay tres personajes que, por su peso en la historia y por cómo el guión los trata, merecen una mención especial. En primer lugar, Bardo, un humano de la Ciudad del Lago que en la novela de Tolkien gozaba de mucha menos importancia que en la película. Además, se le ha dotado de un trasfondo que le da mucha más credibilidad, y por si fuera poco, la actuación de Luke Evans es más que notable. Una grata sorpresa. La elfa Tauriel, por su parte, no había hecho más que generar polémica entre los seguidores más puristas de la obra del escritor sudafricano, debido a que era un personaje completamente nuevo, del que no se hacía ni siquiera una breve mención en ninguna de las novelas. No obstante, después de la sorpresa inicial por la noticia, muchos comprendimos que la decisión estaba motivada por la necesidad de incluir un personaje femenino en una historia que carecía completamente de ellos. El resultado es muy satisfactorio, por diversos motivos. Por último, llegamos a una de las estrellas de la trilogía, y una de las mayores incógnitas de esta entrega: Smaug. El dragón, cuya apariencia era un completo misterio hasta ahora, es, simplemente, impresionante. Además, al contrario de lo que muchos temíamos, aparece durante bastante tiempo, y protagoniza, junto a Bilbo y los enanos, una larga escena a la altura de "El Señor de los Anillos".



Por supuesto, los efectos visuales son excelentes. Es cierto que algunas secuencias vistas en pantalla grande llegan a ser mareantes, pero eso no es algo exclusivo de esta película. El Bosque Negro a más de uno le recordará a Fangorn; las arañas tienen poco que envidiar a la terrorífica Ella-Laraña que le hizo la vida imposible a Frodo; la Ciudad del Lago transmite a las mil maravillas la sensación de ser una población en decadencia; y el interior de Erebor, que ya pudimos ver brevemente en la primera película, casi le hace sombra a las Minas de Moria. Casi.


Puede que "La desolación de Smaug" no alcance las expectativas de todos los que esperaban algo más similar a "Las dos torres", pero, igual que dije al principio, es por sí misma una película sobresaliente, que no solo consigue hacernos olvidar la relativa desilusión que para muchos de nosotros fue "Un viaje inesperado", sino que va de cabeza a ser una de las mejores de este año. Para el recuerdo quedan varios excelentes personajes, un puñado de escenas memorables (el encuentro de Gandalf en Dol Guldur con un viejo conocido; la huida en los barriles; la perfecta media hora final), y una calidad visual al alcance de muy pocas películas.


Mi puntuación:


9,5




miércoles, 11 de diciembre de 2013

Ciclo de cine japonés: La espada oculta + El ocaso del samurái



Doy comienzo a este ciclo de cine con una crítica doble. Si lo he hecho así es por una razón muy simple: ambas pertenecen al mismo director, Yoji Yamada, y son muy similares en varios aspectos. Además, forman parte de una "trilogía" en la que, aunque no haya ningún punto de unión ni argumental ni de personajes, tienen en común el tema que tratan.

"El ocaso del samurái" y "La espada oculta" son, como podréis imaginar leyendo los títulos o viendo los carteles de ambas, películas de uno del subgénero más conocido del cine japonés: los samuráis. No hay más que echar un vistazo a varios de los filmes del gran maestro del país del sol naciente, Akira Kurosawa: "Los siete samuráis", "Yojimbo", "Ran",... Algo similar a la costumbre que existe en España de hacer películas basadas en la Guerra Civil.

Ambos filmes se desarrollan en el mismo periodo histórico, aproximadamente a mediados de siglo XIX, una época en que la sociedad cerrada y tradicional de Japón comenzaba a experimentar una serie de profundos cambios que la llevarían en menos de cien años a convertirse en una potencia mundial. Sin embargo, ni en "El ocaso del samurái" ni en "La espada oculta" es este el tema principal, y solo es visible por la presencia de armas de fuego, en especial en la segunda, en la que se toca de forma algo superficial la confusión y el deshonor que suponían para los guerreros samuráis las nuevas tácticas de guerra.


Dije al principio del artículo que las dos películas son muy similares en varios aspectos. Argumentalmente, por ejemplo, es tal el parecido entre ambas que hay momentos en los que da la impresión de estar viendo el mismo filme. En ambos, los protagonistas son samuráis de bajo rango, no muy bien considerados en su comunidad y con cierta habilidad en el manejo de las armas. Además, los dos tienen en común el deseo, en un principio oculto, de casarse con una mujer que, por distintos motivos, les resulta inalcanzable. Y, por si fuera poco, en distintos momentos de la historia se ven obligados por su clan a enfrentarse a sendos criminales que a priori son mejores guerreros que ellos. No obstante, hay diferencias tanto en el desenlace como en el desarrollo de la historia.


Otro aspecto a resaltar del estilo de Yoji Yamada, además del ritmo lento habitual del cine japonés (y de otras películas orientales), es la maestría con la que logra plasmar la sociedad de la época, el comportamiento de los personajes dependiendo de su posición, la importancia más que conocida del honor para los samuráis y la vida cotidiana de aquellos tiempos. Ambas películas, a pesar de su ritmo tranquilo y de no tener una historia especialmente original o impactante, consigue captar la atención, y no llega a aburrir en ningún momento. Sin embargo, los que esperen un filme repleto de combates de katanas se van a llevar una enorme decepción.


Mi puntuación:


El ocaso del samurái: 8


La espada oculta: 7,75


domingo, 8 de diciembre de 2013

Ciclo de cine japonés



Después de tantear varias opciones, he decidido dedicar el primero de mis ciclos personales de cine a las obras provenientes de este país asiático. ¿El motivo? Hasta ahora solo he podido ver unos pocos filmes procedentes del País del Sol Naciente, y me he quedado con las ganas de profundizar más en las películas producidas allí. Probablemente en el futuro realice otro ciclo de cine chino y, por supuesto, de cine coreano, que en esta década ha experimentado un enorme crecimiento.

Está claro que el gran referente del cine japonés de todos los tiempos es el legendario Akira Kurosawa, pero en esta lista voy a centrarme más en filmes estrenados a partir de los años '80, aunque dos de los que voy a visionar pertenecen a este director.

1. Kagemusha: la sombra del guerrero (Akira Kurosawa, 1980)

2. Ran (Akira Kurosawa, 1985)

3. Hana-Bi (Takeshi Kitano, 1997)

4. El verano de Kikujiro (1999, Takeshi Kitano)

5. Battle Royale (Kinji Fukasaku, 2000)

6. Dolls (Takeshi Kitano, 2002)

7. Zatoichi (Takeshi Kitano, 2003)

8. La espada oculta (Yoji Yamada, 2004)

9. 13 asesinos (Takashi Miike, 2010)

10. Confessions (Tetsuya Nakashima, 2010)

Además de estas, que iré comentando conforme las vaya viendo, es probable que también hable de otras dos películas que ya he visto anteriormente, "Despedidas", ganadora del Óscar a mejor película de habla no inglesa en 2008, y "El ocaso del samurai", también de Yoji Yamada.

Esto no significa que, entre una crítica y otra, no vaya a seguir publicando otro tipo de artículos. Además, es muy probable que me lleve cierto tiempo terminar este ciclo. Prisa no hay ninguna. Espero que os guste esta idea, y estoy abierto a cualquier propuesta.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Ciclos de cine

Este post es simplemente para informar a mis lectores de como voy a 'estructurar' este blog a partir de ahora. Desde que empecé con este proyecto hace más de un año he ido escribiendo a intervalos, con meses en los que apenas publicaba nada. Como habréis visto, últimamente he intentado poner nuevos artículos una vez a la semana, con el fin de conseguir aunque sea un mínimo de regularidad.

Lo que quiero decir es lo siguiente: voy a comenzar una nueva sección  bastante más amplia que las que tengo hasta ahora ("5 recomendaciones" y "Confesiones de un cinéfilo") cada una con un función muy concreta. Ambas se van a mantener, y el sistema seguirá siendo como hasta ahora. Se intentará publicar un artículo de cada sección una vez al mes. Aparte, seguiré publicando mis listas y alguna crítica de estreno.

Lo que voy a comenzar, como dice el título de este mensaje, son Ciclos de cine. Básicamente, consistirá en proponer varias películas, entre 6 y 10, con un tema, director, nacionalidad o época en común. Cuando se me ocurra uno, pondré la lista de las películas que tengo intención de visionar para este ciclo y las comentaré cada vez que lo haga. Las listas pueden ser, por ejemplo, de cine japonés, de filmes de David Cronenberg, basados en la II Guerra Mundial, de comienzos de los años 90'. Por supuesto, junto a las que voy a ver, hablaré de las que ya haya visto con anterioridad.

Además, cualquiera puede proponerme temas o películas.