miércoles, 29 de enero de 2014

Hannibal Lecter: la saga cinematográfica

A lo largo de los años el cine de terror ha dejado para la posteridad un gran número de personajes que, por una u otra razón, se han convertido en iconos de este género y muchos de sus rostros son conocidos por gran parte del público: Jack Torrance, Regan (El Exorcista), los Alien de Ridley Scott, Freddy Krueger, la Cosa... Y podría seguir hasta llenar varias líneas más. Sin embargo, personalmente considera que hay un personaje en especial que, por lo que es y representa, supera a todos los demás con diferencia: Hannibal Lecter. Es cierto que sus películas no pueden considerarse 100% de terror, ya que, algunas más que otras, tienen muchos elementos que las acercan más al thriller. A pesar de todo, el caníbal más famoso que jamás haya existido, real o ficticio, se ha ganado una posición prominente en el panteón de los dioses del terror.


Por supuesto, gran parte de su éxito se debe a Anthony Hopkins, que en tres de las cuatro película de la saga nos dio una de las mejores interpretaciones de la historia del cine (y una de mis tres favoritas junto al Joker de Heath Ledger y al Jack Torrance de Jack Nicholson). Ningún aficionado al cine puede decir que no se siente como mínimo inquieto en varias escenas de la saga, y no estoy refiriéndome a las que destacan por su brutalidad y la cantidad de sangre derramada. Las conversaciones que Lecter mantiene con Clarice Starling y con Will Graham en la cárcel son buenos ejemplos de a lo que me refiero. Lo que más aterra de Hannibal, al contrario no es su aspecto o su crueldad, sino la extrema frialdad con la que se comporta en todo momento. No hay ni un solo momento de la saga en la que Lecter aparezca siquiera ligeramente inquieto, y para que esto quede reflejado en la película no basta con un actor cualquiera. Anthony Hopkins encarnó a las mil maravillas a este villano capaz de producir, con una simple mirada, una sensación que muy pocos personajes del cine pueden transmitir. Aunque Mads Mikkelsen está dando vida a Lecter en una nueva serie con buenos resultados, la imagen de Hopkins ha quedado unida para siempre a la de este villano.


A pesar de que Hannibal sea sin duda alguna el personaje principal de toda la saga, hay otro que también tienen una gran importancia y que tampoco hay que desmerecer. Especial mención para Clarice Starling, ya mencionada, y que durante los dos primeros filmes desarrolla una interesante relación de amor-odio con Lecter, además de ser coprotagonista de ambas. Fue interpretada por Jodie Foster en "El silencio de los corderos" y por Julianne Moore en "Hannibal". Aunque la primera ganaría el Óscar y habitualmente es considerada como la 'auténtica' Clarice, el trabajo de Moore no es nada despreciable. Más allá de estos dos, Mason Verger (Gary Oldman), Will Graham (Edward Norton), Francis Dolarhyde (Ralph Fiennes) o Lady Murasaki (Gong Li) tiene gran relevancia y minutos en cada una de las entregas de la serie.



Una vez introducido el personaje y su entorno, analicemos someramente cada una de las películas de la saga y las diferencias entre ellas, que las hay y muchas. Como quizá sepáis, las cuatro entregas tienen el mismo título y argumento (eso creo, perdonadme si me equivoco, pero aún no he leído los libros) que las novelas escritas por Thomas Harris entre 1981 y 2006. La primera película, y sin duda la más famosa y exitosa, es "El silencio de los corderos", estrenada en 1991. Tiene el honor de ser el único filme de terror que haya ganado el Óscar a mejor película, además de otros cuatro premios. La más siniestra y 'ambiental' de la saga y junto a "El dragón rojo" la única en la que Lecter no es el protagonista indiscutible, ya que en este caso el personaje de Clarice Starling era el hilo conductor de la película. Aunque la presencia e influencia de Hannibal es más que evidente aunque no aparezca en pantalla, personalmente creo que su falta de minutos perjudica a la película, ya que el otro villano, Jame Gumb, no tenía ni su carisma ni su presencia. A pesar de todo, las famosas escenas de lo encuentros entre Lecter y Starling son de lo mejorcito de toda la saga.


Una década más tarde la seguiría "Hannibal", dirigida por un director de gran prestigio como Ridley Scott (curiosamente su película anterior fue "Gladiator"). Se desarrollaba cronológicamente varios años más tarde que "El silencio de los corderos", y en este caso sí que el protagonismo era compartido entre Lecter y Starling, ahora ya interpretado por Julianne Moore. Aunque se intentó introducir a un par de personajes que compartiesen el puesto de villano principal (uno de ellos el desfigurado Mason Verger al que Gary Oldman encarnó), en mi opinión el hecho de tener a Hannibal suelto y haciendo de las suyas la hace bastante mejor que cualquiera de las demás. Además, la ausencia de Jodie Foster, como ya he comentado, apenas se notó gracias a una más que convincente interpretación de Julianne Moore. Probablemente la más truculenta, en especial por escenas como el asesinato del inspector Pazzi en Florencia y, sobre todo, la sangrienta cena que ocupa varios de los minutos finales del filme. Cualquiera que la haya visto no podrá negar que es, como mínimo, impactante.



"El dragón rojo" sería la última y más floja de las tres en las que aparece Anthony Hopkins, y en ella se relataban los hecho que ocurrieron antes de que Lecter y Starling se conociesen. En muchos aspectos es muy similar a "El silencio de los corderos", principalmente porque el protagonismo de Hannibal era menor, compartido con otros dos personajes, el agente Will Graham interpretado sin pena ni gloria por Edward Norton y un villano de 'apoyo', Francis Dolarhyde. Este último papel lo recibiría un especialista en dar vida a toda clase de antagonistas, Ralph Fiennes, aunque tampoco es que fuese la mejor actuación precisamente. Mucho más 'thriller' que película de terror, "El dragón rojo" no aportaba nada significativo a la saga, aparte de unos minutos introductorios que explicaban cómo Lecter fue encarcelado. Además, al igual que en el primer filme de la saga, Hannibal no era más que una especie de asesor del agente Graham, de hecho hay varias escenas que recuerdan muchísimo a sus encuentros con Starling en prisión. De todos modos, es un título nada despreciable si no se le compara con las demás.


Por último tenemos "Hannibal, el origen del mal", película que se rodó unos años más tarde que "El dragón rojo" y que como su títulos indica relata los primeros años del caníbal, en especial sus inicios como asesino. Como se podría esperar, pues ni el director ni ninguno de los miembros del reparto habían aparecido en los anteriores filmes, el argumento y los lugares en que se desarrolla no tienen nada que ver con la trilogía de Hopkins. En general, "Hannibal, el origen del mal" está muy lejos del nivel de sus predecesoras, aunque no deja de ser interesante ver qué sucesos y circunstancias provocaron que el joven Hannibal Lecter terminara convirtiéndose en un monstruo que pasaría a la posteridad. No diré nada sobre ello aquí, pero a más de uno le sorprenderá. Por otro lado, el actor escogido para interpretar a Lecter, el francés Gaspard Ulliel, no consigue hacer olvidar a Anthony Hopkins a pesar de que no lo hace del todo mal. Aparte, poco más que destacar de esta película más allá de la presencia de varias caras conocidas como Rhys Ifans, Dominic West o Gong Li.


lunes, 27 de enero de 2014

Ciclo de cine japonés: Hana-Bi


Después de que hace un par de semanas comentase "Dolls", la primera de las cuatro películas de Takeshi Kitano que he programado para este ciclo, ahora le toca el turno a otra obra de este director. Empecemos por lo básico: "Hana-Bi" me ha gustado menos que "Dolls". Quizá se deba a que tenía expectativas muy altas después de mi primera acercamiento al cine de Kitano, que me encantó, pero la sensación que me dejó, sin ser mala, fue de que estaba muy lejos del nivel casi perfecto que en mi opinión tenía "Dolls". Es curioso que "Hana-Bi" (conocida en inglés como "Fireworks" y en español como "Flores de fuego") sea la primera de las obras del director que le hizo conocido a nivel internacional después de casi una década dirigiendo y participando como actor en otras producciones.


Eso sí, casi desde el principio se hace evidente, por el característico estilo cinematográfico de Kitano, que se trata de una película suya. De nuevo, el director se apoya en el lenguaje visual, mediante escenas con muy poco diálogo, planos fijos y pequeñas escenas intercaladas que dan un toque subjetivo al representar los pensamientos del personaje. El argumento, la historia que se cuenta, es tan relevante como lo que se nos muestra a través de la cámara. De hecho, hay momentos mientras se ve la película en los que se llega a pensar que una buena parte de los escasos diálogos que hay podrían suprimirse y no afectaría demasiado a la película. Salvando las distancias y las diferencias entre sus formas de hacer cine, hay cosas de Kitano que me recuerdan ligeramente al estilo de David Cronenberg, otro de mis directores predilectos.


Pero, a pesar de todos los elementos en común con "Dolls", "Hana-Bi" es una película muy diferente. Empecemos por lo básico, el argumento. "Hana-Bi" cuenta la historia de un policía, Nishi (interpretado por el propio Takeshi Kitano), cuya esposa está gravemente enferma. Nishi, una persona de pocas palabras, casi siempre inexpresivo y poco dado a sentimentalismos, abandona su anterior vida después de que uno de sus compañeros, y amigo suyo, recibe unas heridas que le dejan inválido. De nuevo, una historia sin complicaciones, clara y simple. Sin embargo, a diferencia de "Dolls", que desarrolla tres líneas argumentales sin apenas ninguna relación entre ellas, en "Hana-Bi" casi todo lo que ocurre se centra en el personaje de Nishi, o tiene que ver directamente con él.



Otra diferencia menos evidente es el balance entre lo visual y la historia en esta película. Sí, ya dije antes que Kitano se vale mucho de las imágenes para transmitir y contar, pero mientras en "Dolls" la acción era casi menos importante que lo que se veía, en "Hana-Bi" ocurre lo contrario. Es en este punto cuando cobra más importancia la interpretación subjetiva del espectador, lo que a cada uno le guste más. Además, en esta el simbolismo es menos marcado, al menos a simple vista. Por ejemplo, aunque a alguno no se lo parezca, ambas películas son fundamentalmente historias de amor (muy atípicas, lo sé) pero es más evidente en "Hana-Bi", donde todo lo que ocurre está motivado por los sentimientos de Nishi.


Todo esto no significa que "Hana-Bi" se disfrute menos que "Dolls". De nuevo, es una cuestión personal, pero es probable que todos los que hayan disfrutado de una pasen un buen rato también con la otra. Son dos películas hechas para ser contempladas, para arrancar una sonrisa y para soltar una lágrima por cosas tan banales como el tañido de una campana o una pareja sentada en una playa, mirando el horizonte.


Mi puntuación:


Por la impresión global que me ha dado la película sin entrar en comparaciones, notable.




jueves, 23 de enero de 2014

Los juegos del hambre: En llamas


Después de una primera entrega que, a pesar de su éxito en taquilla, no había conseguido explotar en condiciones todas las virtudes del libro en que se basaba, hace unos meses se estrenaba la segunda película de la saga Los Juegos del Hambre, "En Llamas". El filme se presentaba con varias novedades interesantes en el reparto, pero sobre todo en la dirección, donde Gary Ross, bastante criticado por algunos, era sustituido por Francis Lawrence, quien anteriormente había dirigido títulos como "Constantine" o "Soy leyenda". Después de un espectacular estreno, la película se ha convertido en la más taquillera del pasado 2013, superando incluso a "Iron Man 3", y en la tercera a nivel mundial. Sin embargo, ¿refleja estos magníficos resultados una mejora real con respecto a la primera película, o se deben simplemente a la atracción de una saga tan popular como esta?


Mi respuesta es, de forma casi concluyente, que es lo segundo. Es cierto que el filme ha mejorado en varios aspectos con respecto a la anterior, y que en líneas generales es bastante mejor, pero no ha supuesto un cambio tan radical como para atraer manadas de gente a lo cines como ha hecho esta película. Además, la fulminante conversión de Jennifer Lawrence de actriz emergente a estrella mundial en el año y medio que ha transcurrido entre las dos películas (con un Premio Óscar entre medias) también ha sido un factor destacable, como también podría ser el vacío que ha dejado la saga "Crepúsculo" en el público juvenil, aunque yo, sinceramente, no creo en absoluto que esta película pueda recibir semejante calificación.



Empecemos con lo positivo: ¿en qué es mejor "En Llamas"? En primer lugar se ha notado bastante, y para bien, el cambio de director. Muchos de los que vimos la primera película criticamos incansablemente a Gary Ross por su manía (por desgracia no es un caso aislado) de rodar las escenas de acción de una forma que resultaba casi imposible saber lo que estaba pasando, y este ha sido el cambio mas visible que ha hecho Francis Lawrence. Además, en términos de adaptación, la película ha trasladado muy bien a la pantalla lo que se cuenta en el libro, de forma que no se ha añadido o cambiado nada significativo y lo que se ha suprimido de la novela es lo más lógico. Sobre todo, han acertado en cómo han plasmado el ambiente totalmente opresivo que se vive en los Distritos, una de las cosas que a mí personalmente más me gustaban del libro. La Arena, al igual que en la primera entrega, está construida de forma excelente, cualquiera que haya leído la obra de Suzanne Collins se dará cuenta.


En cuanto a los personajes, Jennifer Lawrence sigue correcta en su papel, sin más (hay que tener en cuenta que la novela es extremadamente subjetiva, algo casi imposible de reflejar en una película así). Sigue sin convencerme el tratamiento que se hace del triángulo amoroso, pero como no es lo que más me interesa... El Presidente Snow, encarnado por Donald Sutherland, de sobresaliente, con su presencia siempre amenazadora, lo mismo que Haymitch, aunque no goza de tantos minutos como me gustaría. De las incorporaciones, destaco a Jeffrey Wright y sobre todo a Jena Malone como Johanna Mason, uno de mis personajes favoritos y que la actriz interpreta muy bien.



Ahora no tengo más remedio que pasar a lo negativo. El principal fallo de esta película es, como en la primera, que no terminan de aprovechar el excelente material con constituye el libro, van demasiado a lo fácil, sin profundizar... Como imaginaba que iban a hacer, han dado más importancia a los Juegos que a la primera mitad, la que muestra mejor la opresión dictatorial en que viven los 12 Distritos. Del mismo modo, como ya he dicho antes, el trío Katniss-Peeta-Gale sigue siendo  flojo, pero claro, como es lo que vende en cierto público... Si fuera por mí, quitaría minutos a esos tres para ponérselos a personajes como Haymitch, Snow o Plutarch, interpretado por un gran actor como Phillip Seymour Hoffman y que podía dar más de sí. Lo mismo que Finnick, cuyo intérprete, Sam Claflin, no me parece el más adecuado para el papel.


En resumen, lo esperado: algunas mejoras, espectáculo visual, besuqueo abundante pero sigue sin hacerle justicia ni de lejos a los libros.


Mi puntuación:


Algo más de un 7.




viernes, 17 de enero de 2014

Las 9 mejores películas de 2013

Ya han pasado un par de semanas desde que entramos en este nuevo año, y, en plena temporada de premios, toca elegir qué ha sido lo mejor que 2013 ha dado de sí. A nivel general, en mi opinión ha sido un muy buen año en varios sentidos. Hemos tenido espectaculares blokcbusters ("El hombre de acero", "Pacific Rim", "Guerra mundial Z", "El hobbit"), interesantes trabajos de grandes directores ("Django desencadenado", "Gravity", "Efectos secundarios"), y otras películas que, sin tener demasiadas expectativas en ellas o haciendo poco ruido, han sorprendido a más de uno ("La caza", "Prisioneros", "Mud"). Sin embargo, uno no puede elegir todas, así que, con 'mucho esfuerzo' y no pocas ausencias dolorosas, he elaborado mi top 9 ideal de este año (¿Por qué siempre tienen que ser 10?). Antes, dos advertencias: las películas escogidas son las que se han estrenado en España a lo largo de 2013, y, en segundo lugar, al contrario de lo que suelo hacer en la mayoría de mis listas, es una selección objetiva, de lo que considero 'lo mejor', y no 'lo que más me gusta' (en cuyo caso, esta lista sería muy diferente). Además, hay unas cuantas películas como "La vida de Adele", "La gran belleza" o "El consejero" que aún no he podido ver y que por esta razón, evidentemente, no he incluido.

1. La caza



Como ya hablé hace poco de ella no voy a extenderme demasiado. Muchos ya habréis oído hablar de esta producción danesa, pero quizá os sorprenda que la coloque en el primer puesto de este ranking. La razón es, simple y llanamente, que de todas las películas que se han estrenado este año, ninguna consigue tanto con tan poco. Desde el primer minuto hasta el último, "La caza" te mantiene atrapado en el asiento, te hace preocuparte por el protagonista, solidarizarte y ponerte en su piel, y a la vez entiendes la postura de los demás personajes, sin abandonar en todo momento un ritmo narrativo excelente ni permitir que el espectador se aburra. Sí, todo eso junto. Por si fuera poco, la interpretación de Mads Mikkelsen, a quien muchos conocerán por sus apariciones en papeles secundarios en varias superproducciones, es magnífica. Para mí es, sin ninguna duda, la mejor de 2013.


2. Django desencadenado



Hace ya casi un año, llevado por la euforia que me producen muchas películas que acabo de ver en el cine y por la dejadez con la que publicaba artículos en este mismo blog (no me cuesta nada reconocerlo), escribí una triunfalista crítica de la última película de Quentin Tarantino en la que la elevaba a los altares y la proclamaba, quizá con demasiada antelación teniendo en cuenta que solamente era Febrero, lo mejor de 2013. Ahora, un par de visionados después, mi perspectiva ha cambiado sensiblemente (aunque tampoco tanto, o no estaría en el segundo puesto). No solo he pasado a situarla por debajo de "Pulp Fiction" y "Malditos Bastardos", su nota ha pasado de ser, y cito, más de un 10, a un simple sobresaliente, sin más. Pese a todo, no se puede negar que "Django desencadenado" es una muy buena película, con un grandísimo guión e interpretaciones de lujo para aderezar el peculiar estilo narrativo y cinematográfico de Tarantino, a quien en esta ocasión por desgracia, le pueden sus excesos y carga a la película con una prescindible media hora final que no desmerece para nada el resto del filme.


3. Gravity



Sonará a chiste, pero una de las razones del éxito de "Gravity" es la misma que en "La caza": su capacidad de conseguir mucho con poco. En este caso, ese 'poco' del que hablo es la historia, el argumento, bastante simple en apariencia, pero que sin embargo esconde detrás más de lo que parece. "Gravity" es una lucha por la supervivencia, agónica (y poco creíble en algunos momentos, también. Si todos tuviésemos la misma suerte que la protagonista...) y desesperada. "Gravity" es un viaje a través de las decisiones y emociones de una persona, plagada de obstáculos que supera a base de fuerza de voluntad. "Gravity" es una película hermosísima, una experiencia visual que (esta vez sí) no habíamos visto hasta ahora. Y por todo esto, y más, se merece el último de los puestos del podio de este año.


4. El hombre de acero



El 'blockbuster' del año sin duda alguna. Una película que para algunos superó todas las expectativas, y para otros fue una aberración absoluta, pero que gracias a su éxito comercial a abierto las puertas para el tan anhelado proyecto de DC Cómics de crear un universo cinematográfico a imagen y semejanza de Marvel y su Vengadores. Uno de los mayores genios visuales de la década, Zack Snyder, conseguía crear una historia cargada de épica, con un Superman muy humano, un excelente villano capaz de poner contra las cuerdas al legendario superhéroe, y tras ellos un elenco a la altura de las circunstancias. Lo reconozco, no ha sido una casi-revolución como "El caballero oscuro" de Nolan, pero Snyder ha logrado lo que muchos fans estaban esperando y Bryan Singer no consiguió: un Superman para el nuevo milenio, diferente al del legendario Christopher Reeve y sin ese aura casi caballeresco que tan bien se hacía patente en la archiconocida banda sonora de John Williams.


5. Rush



Me sorprendió bastante, pues no pensaba que una película de Fórmula 1 diese tanto de sí. Pero así es. En "Rush", Ron Howard nos introducía en el mundo de las carreras, en unos años en los que el gran circo era muy diferente a lo que vemos hoy día. Concretamente, se centraba en una de las rivalidades más intensas que se han dado en la historia de este deporte, la que protagonizaron los pilotos James Hunt y Niki Lauda. Al contrario de lo que muchos pensábamos-temíamos, "Rush" daba una visión de este duelo más allá de lo que se veía en las carreras, profundizando en la vida personal de ambos personajes y desvelando sus pensamientos y forma de ser hasta el punto de que se les llega a entender a la perfección. Cierto, sigue siendo una película de deportes, pero gracias a un  excelente trabajo de dirección (las escenas de las diferentes carreras están rodadas a la perfección) y a la interpretación de su dúo protagonista, junto con otras secundarias a la altura, consigue alzarse en un puesto destacado de este ránking.


6. El hobbit: la desolación de Smaug



Sigue estando a años-luz de la que en mi opinión es la mejor trilogía de toda la historia del cine (ni Padrinos ni nada), pero por lo menos no dejó ese sabor agridulce que a muchos se nos quedó cuando vimos la primera parte. Es decir, colmó mis expectativas. Visualmente maravillosa, en ese sentido lo mejor que hemos visto de 2013 junto a "Gravity", y los nuevos personajes que aparecían en la historia ayudaron a tapar los agujeros que habían quedado en "Un viaje inesperado" (menos algunos puntos que ya comenté en su crítica). Las más de dos horas y media que duraba se pasaron volando, y su ritmo no dejaba apenas momentos para respirar. Además, compensaba mucho mejor que en la primera los momentos más cómicos y los de acción y drama, con una media hora final completamente apoteósica que dejó, sin ninguna duda, con ganas de más a todos los que la vieron en el cine.


7. Prisioneros





Otra de las sorpresas gratas de este año. Un thriller que apenas me había llamado la atención cuando vi el tráiler pero que luego resultó ser un muy buen título del género, gracias a una historia que, por su desarrollo narrativo, hace que el espectador se tire media película dándole vueltas a la cabeza. Recuerda mucho a "Zodiac" por su manera de ir desvelando los sucesos y las diferentes pistas poco a poco. Además, la atmósfera lúgubre que domina casi todo el filme le beneficia muchísimo. Por si todo eso fuera poco, el elenco interpretativo estaba formado por nombres como Jake Gyllenhaal, Hugh Jackman, Paul Dano o Maria Bello que elevaban aún más la calidad de la película. El duelo interpretativo y de personajes entre los dos primeros es un auténtico lujo. Uno de los mejores filmes de este género que hemos visto en los últimos 2-3 años.


8. The Master



Película que destaca mucho más por su reparto y sus personajes que por la historia que cuenta. Si fuera por lo primero, estaría en un puesto más alto, pero su argumento y desarrollo, excesivamente irregular y largo, le pesan. Se llega a hacer largo. Sin embargo, el trabajo de Phillip Seymour Hoffman, Amy Adams y, sobre todo, Joaquin Phoenix (la mejor interpretación masculina de este año) la aúpan hasta el octavo puesto de esta lista. Los dos primeros, grandes actores que siempre cumplen a la perfección, tienen un notable alto rozando el sobresaliente, aunque el personaje de Amy Adams aparece y desaparece demasiadas veces en la historia. Pero Joaquin Phoenix se merece sin lugar a dudas un rotundo 10. En especial, destaco una conversación entre los personajes de Phoenix y Seymour Hoffman en la primera mitad del filme (los que lo hayáis visto seguramente lo recordaréis) que deja con la boca abierta por la interpretación de ambos.


9. 12 años de esclavitud



Un caso similar al de "The Master", pero por otras razones. El problema de "12 años de esclavitud" es que su temática, la esclavitud en los EE.UU. ya ha sido tratada por varias películas en los últimos años y hace que lo que en otras circunstancias sería un relato desgarrador de los esclavos sea solamente una más. Pese a todo, es una buena película. Tiene un trabajo de dirección interesante, que hace que no sea una película aburrida aunque en algunos momentos se haga repetitiva. Chiwetel Ejiofor, un actor que suele hacer papeles más secundarios, hace un buen trabajo, aunque no a niveles tan exagerados como algunos han llegado a decir. El que sí merece todos los elogios en Michael Fassbender, en la piel de un villano al que es prácticamente imposible no odiar.


lunes, 13 de enero de 2014

Ciclo de cine japonés: Dolls


Después de comentar dos películas de 'cine samurái', cambiamos de tercio para lanzarnos de cabeza al cine japonés más intimista, y de paso estrenarnos con el que probablemente sea el director más conocido de este país a nivel internacional, Takeshi Kitano, del que tengo otros tres filmes en este mismo ciclo. Como primera experiencia, ha superado mis expectativas, y de largo, sobre todo porque hasta ahora había relacionado el nombre de este realizador con películas de yakuzas y el cine de acción. No se si esto solo ocurre con esta película en particular, o si mis impresiones previas estaban equivocadas, pero no tiene nada que ver con lo que he mencionado antes. Es cierto que en "Dolls" hay una cierta presencia de la particular mafia japonesa, pero no tiene demasiada relevancia en el argumento.


Hablemos pues de la película en sí. Para empezar, si hay alguien interesado en verla, le doy una advertencia: "Dolls" es extremadamente lenta, más aún de lo que estás imaginándote. Sin embargo, eso es parte de su encanto. Apenas tiene diálogo, y el que hay no aporta demasiado al filme, ya que todo se basa en la imagen. De hecho, puedes encontrarte escenas bastante largas en las que lo único que se ve es a una o dos personas caminando, nada más. También tiene largos periodos de tiempo, a veces incluso de 10-15 minutos, en los que no se oye ni una palabra. Las historias se cuentan únicamente con imágenes. Algo de lo que en cualquier otra película nadie se fijaría, como una mujer sentada en un banco o una mariposa a la que le falta un ala en "Dolls" cobra un significado mucho más importante. Si tuviera que juzgar a Takeshi Kitano únicamente por este título, le calificaría como un mago de la imagen.



El argumento no es complicado en absoluto. "Dolls" cuenta tres historias sin ninguna relación argumental entre ellas pero con muchos paralelismos: la de un muchacho a punto de casarse que abandona la boda al enterarse de que su novia de toda la vida a intentado suicidarse por haberla abandonado; la de un jefe yakuza que se reencuentra con una persona que llevaba años esperándole; la de una famosa cantante que sufre un accidente y uno de sus mayores fans. Sin giros de timón en el argumento, la película va desarrollando estas tres historias con lentitud, fijándose en cualquier detalle y utilizando algunos simbolismos no demasiado difíciles de descifrar. Uno de los más importantes es la escena inicial, en la que se ve una breve representación artística de marionetas japonesas (seguro que tienen un nombre en concreto pero yo lo desconozco) que a más de uno desconcertará, pero que guarda una importante relación con lo que ocurre en la película.


Sinceramente, no hay mucho más que decir. "Dolls" es una de esas películas de las que, por mucho que hables de ella, no se puede entender si no la has visto. Muy recomendable a todos aquellos aficionados a ver películas intimistas y cargadas de emoción contenida. A todos los que no soporten nada que no sean películas de acción o repletas de efectos especiales, ni se os ocurra verla, os lo aconsejo. Por ahora, la mejor de este ciclo, y, aunque es probable que alguna de las que me quedan la superen en calidad objetiva, no voy a olvidarla fácilmente.


Mi puntuación:


9-9,5. Es difícil calificarla simplemente con número.





lunes, 6 de enero de 2014

Las mejores películas de Sam Mendes


Aunque no tiene el renombre ni la casi legendaria trayectoria de grandes directores como Spielberg o Scorsese, Sam Mendes es uno de los mejores contadores de historias del cine actual. Pocos hay tan capaces como él de, con un argumento sin demasiadas complicaciones, crear un relato que pueda emocionar, interesar y sorprender a partes iguales. Protagonizó hace más de una década uno de los debuts más sonados del Hollywood reciente, y a lo largo de los años ha demostrado que no ha perdido aquella chispa que le ha hecho un director mucho más característico de lo que pueda parecer.


1. Camino a la perdición



Reconozco que me ha resultado muy difícil decidir cual de las dos obras maestras de Sam Mendes es mejor, ya que para empezar son dos películas muy diferentes aunque en ambas se vea con claridad la influencia del director británico. Personalmente, aunque entiendo que a muchos les guste más "American Beauty", me quedo con "Camino a la perdición", un filme que da mucho. muchísimo más de lo que uno espera ver. Una historia de gangsters atípica, bastante lejos de las locuras explosivas propias de Scorsese, en la que tiene más importancia el drama que la acción en sí. Además, la película pasa por dos fases, una más cercana al cine negro y otra, la segunda, más dramática en incluso con algunos momentos cómicos. Todo ello, gracias al tratamiento que Mendes hace de la relación entre el padre y el hijo y su evolución a lo largo del filme, que al final se convierte en su pilar fundamental. Muy buenas interpretaciones, en especial de un Paul Newman espectacular, en el que sería uno de sus últimos personajes. Tampoco hay que quitarle mérito al gran Tom Hanks, con un papel serio y poco expresivo que se le da igual de bien que otros más reconocibles de su filmografía. Notables también Jude Law, Daniel Craig y el joven Tyler Hoechlin.


2. American Beauty



Como dije antes, esta película fue la opera prima cinematográfica (ya había tenido cierto éxito anteriormente en el teatro) con más repercusión de época reciente, y no solo por todos los premios que recibió. Este filme es probablemente el que muestre con más claridad la extraordinaria capacidad de Mendes para hacer una genialidad con una historia no demasiado atractiva a simple vista. Esto se debe en parte a la evolución de sus personajes, como vimos en "Camino a la perdición" y como volveremos a ver en otras de sus películas. También le beneficia su aspecto de película independiente, y, por supuesto, la actuación de Kevin Spacey, otro de esos actores capaz de hace maravillas con cualquier tipo de material. "American Beauty" también es conocida por varias imágenes que ya forman parte de la historia del cine: las escenas en las que el protagonista y el personaje de Mena Suvari aparecen cubierto de pétalos de rosas. Otro gran acierto es el de no centrarse en exceso en un único personaje. Cierto que Kevin Spacey es el protagonista y el centro de la historia, pero el resto de 'secundarios' también tienen un peso vital en la película.


3. Skyfall



Muchas personas recelaron cuando se anunció que Sam Mendes dirigiría la tercera película con Daniel Craig como el mítico agente 007, después de otras dos que, a pesar de su éxito en taquilla, tuvieron críticas muy diferentes. El resultado: una de las mejores entregas de esta saga, todo ello gracias a una historia más compleja que los habituales enfrentamientos del agente con criminales 'convencionales'. Claro que esto no habría sido posible sin un villano del calibre de Raul Silva. Encarnado por Javier Bardem, Silva era mucho más que un traficante de drogas internacional o el líder de una corporación capaz de manejar la política de un país, y su enfrentamiento con James Bond iba mucho más allá de un cara a cara entre los dos. La mayor importancia de M en esta película también es de vital importancia, tanto que muchos han considerado a Judi Dench la auténtica (y atípica) chica Bond de este filme. "Skyfall" es también una de las películas menos internacionales de la saga, ya que gran parte se desarrolla en Gran Bretaña. La próxima entrega, que se estrenará en 2015, también estará dirigida por Sam Mendes, y probablemente sea la última, o como mucho la penúltima de Daniel Craig interpretando al agente.


4. Revolutionary Road





Una de las películas románticas más crudas de los últimos tiempos junto con "Blue Valentine", aunque cada una aborda el género desde perspectivas diferentes. "Revolutionary Road" aprovechaba la química de la pareja formada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, que una década antes ya habían protagonizado "Titanic", para desarrollar una historia ante la que es imposible no conmoverse. De hecho, el rodaje fue realmente difícil para los protagonistas, debido a la extrema dureza de la historia y a la intensidad de muchas escenas. A pesar de todo, el resultado fue más que notable, obteniendo un filme muy realista y que abordaba temas que en pocas películas se pueden ver. Las interpretaciones de la pareja DiCaprio-Winslet es sobrecogedora, aunque también merece como mínimo una mención las breves pero intensas apariciones de Michael Shannon con un personaje muy curioso. Una película poco recomendable para personas en situaciones difíciles con su pareja.


5. Jarhead



Aunque sea bastante inferior al resto de su filmografía, esta incursión de Sam Mendes en el cine bélico no es una película que deje indiferente. Con cierto tono jocoso, relataba las vivencias del marine Anthony Swofford (personaje que existió realmente, y en cuyo libro se basa el filme) durante la 1ª Guerra del Golfo. Sin embargo, y como suele ser común en las películas de Mendes, la historia no era ni mucho menos la habitual, pues se centraba en los largos meses que los soldados tuvieron que soportar en las zonas fronterizas de Arabia Saudí mientras esperaba a que el ejército estadounidense comenzase su ofensiva en la Irak de Sadam Hussein. Espera que los marines sobrellevaban como podían, y de la que no estaban precisamente felices. Por si fuera poco, una vez comienzan la invasión, y con los famosos pozos petrolíferos ardiendo de fondo, encuentran una realidad muy diferente de la que esperaban. Película muy recomendable, y que muestra como pocas lo que no se muestra de las guerras. En cuanto a las interpretaciones, muy bien Jake Gyllenhaal (como siempre) en el papel protagonista, además de unos destacables Jamie Foxx y Peter Sarsgaard.