lunes, 28 de abril de 2014

Película de la semana: Casino


Hace un par de meses más o menos, mientras veía "El lobo de Wall Street" (película divertidísima por otro lado), me preguntaba qué es lo que tendría para que decenas de críticos de todo el mundo la hayan tildado casi de película tan excesiva que rozaba los límites de lo que se considera cine. Lo cierto es que no suelo prestar ninguna atención a este tipo de comentarios que ruedan por internet, pero en este caso, por lo mucho que se repitió, me llamó bastante la atención. Por aquel entonces ya había visto "Uno de los nuestros", "Infiltrados", "El cabo del miedo" y, por supuesto, "Taxi Driver", y sabía que si había algo que no solía tener el estilo de Martin Scorsese es la boca tapada, dicho a mi manera. Es un director que trata temas muy sórdidos con un estilo a veces prácticamente festivo (caso de "El lobo..."), y lo más gracioso de todo es que lleva unas cuántas décadas haciéndolo. ¿Y ahora, en 2014, dicen eso?


En fin, no estamos hablando de "El lobo de Wall Street" pero quería comentar este tema a modo de introducción, en parte porque tiene que ver con la película que nos ocupa. En "Casino" hay drogas, hay sangre, hay mucha violencia, hay mujeres, hay vicio. En resumen, y no estoy definiendo su estilo, hay Scorsese. Como he dicho antes, el bueno de Martin no tiene ningún inconveniente en crear una historia que hunde a sus personajes muy profundamente en el lodo de la corrupción, y en desarrollarla con la mínima corrección política posible (eso cuando la tiene). Esa es precisamente una de las cualidades por las que Scorsese es la leyenda que es y por la que es uno de mis directores favoritos. Por supuesto hay más. Entre todas las películas que he visto de su extensa filmografía, y me quedan muchas, únicamente hay una, "La invención de Hugo", que me pareciese decepcionante. Tiene otras un peldaño por debajo del resto, como "Gangs of New York" o "El Aviador", pero en conjunto forman un currículum envidiable.



"Casino" en mi opinión estaría en ese segundo peldaño, el ocupado por filmes que, sin ser lo mejor que Scorsese ha hecho, son de un altísimo nivel. La razón de que no la sitúe entre las grandes probablemente sea que se parece demasiado (y me parezca inferior) a la excelente "Uno de los nuestros", estrenada varios años antes y con la que incluso comparte dos de sus protagonistas. En "Casino" la acción se desarrolla en Las Vegas allá por los años 70 y 80, una época en que la ciudad del juego estaba dominada por mafias de varios puntos de Estados Unidos. Robert De Niro (aquella gran época en que aún no había caído en las garras de las comedias baratas) encarnaba al protagonista, Ace Rothstein, un jugador experto que termina dirigiendo un casino para una de estas mafias. Por supuesto, el FBI comienza a hurgar en la ciudad y provoca la caída del imperio de la corrupción que por aquel entonces reinaba allí.


Junto a De Niro, protagonizan la película Joe Pesci, quien ya hizo un excelente trabajo en "Uno de los nuestros", y Sharon Stone, que realiza una actuación magnífica en esta película con varias escenas de lujo. Lo que tiene mérito tanto de esta como de otros muchos títulos de Scorsese (de hecho, es otros de sus rasgos de identidad) es que puede realizar filmes que duren cerca o incluso más de tres horas y que el espectador no llegue a aburrirse. Cierto que, al menos a mí, a menudo resulta incluso agotador ver una de sus películas por la intensidad que tienen, pero siempre merece la pena. "Casino" no será lo mejor de Martin Scorsese, pero ningún aficionado al cine de este director puede perdérsela. Bueno, sí que puedes, pero peor para ti.



Mi puntuación:


Notable, ni más ni menos.


Y la película de la próxima semana es: Magnolia.

viernes, 25 de abril de 2014

5 recomendaciones (V)

1. Incendies



En otros artículos publicados anteriormente ya he mencionado al director canadiense Denis Villeneuve, realizador que en los últimos meses ha obtenido cierta prominencia gracias a la excelente "Prisioneros" y a la inclasificable "Enemy". Sin embargo, hace pocos años estrenó este filme, "Incendies", una producción canadiense de habla francesa que tuvo presencia en muchos premios de prestigio mundial. Se trata de una película muy dura, con escenas desagradables no tanto por lo que se ve como por lo que implican, pero con una narración impecable, actuaciones sobresalientes y una historia sobrecogedora. Con un ritmo muy pausado y fácil de seguir, Villeneuve nos relata la historia de dos hermanos que buscan pistas del pasado de su madre y del suyo propio en pleno Líbano. Un título impactante, que merece mucho la pena ver, y casi perfecto en varios sentidos.


2. Good bye, Lenin!



De Canadá saltamos a Alemania para hablar de esta película relativamente conocida y que retrata muy bien lo que debió significar la caída del comunismo en aquella Berlín dividida entre los dos bloques, además desde un punto de vista muy original, con un pie en el drama y otro en la comedia. La historia está contada desde los ojos de Alex, un joven cuya madre, una comunista acérrima, cae en coma días antes de la Caída del Muro de Berlín. Debido en gran medida a lo delicado de su salud, una vez que despierta Alex se esfuerza por hacerle creer que el mundo sigue exactamente igual que antes. Su protagonista es el actor hispano-alemás Daniel Brühl, famoso por películas como "Malditos Bastardos" o la reciente "Rush", y que hace un trabajo más que interesante. Tanto los momentos cómicos como los más tristes funcionan igual de bien, y nunca pierden una oportunidad para mostrar las diferencias entre el viejo mundo comunista y el nuevo capitalista.


3. Cartas desde Iwo Jima



Llama la atención que una personalidad tan reconocidamente republicano y americanista (no se si existe esta palabra) como Clint Eastwood hiciera una doble película sobre la Batalla de Iwo Jima, una desde el punto de vista estadounidense y otra desde el japonés, pero tampoco es tan extraño si se echa un vistazo a varios de los títulos de su filmografía. No he visto "Banderas de nuestros padres", la otra 'mitad', pero por si sola "Cartas desde Iwo Jima" es una gran película, de mis favoritas de género bélico. Por la forma en que se desarrolla, con una introducción muy buena que ayuda a meterse en la piel de los personajes antes de los momentos definitivos, por dar una visión muy humana, alejada del heroísmo exagerado de otras producciones americanas de este tipo, y porque en ningún momento intenta que veamos a los japoneses como a los 'malos'. De hecho, el protagonista, al que da vida un enorme Ken Watanabe (magnífico actor), en todo momento se nos muestra como un oficial cercano a sus hombres, comprensivo y que valora la vida de sus soldados.


4. Enemigo a las puertas



Ya mencioné esta película en mi artículo de Rachel Weisz, pero lo cierto es que se merece una aparición en esta sección. Junto a la anterior, es otra de mis películas bélicas favoritas, muy ligera y fácil de ver. No es excesivamente dura y a la vez plasma a la perfección la forma abusiva en que los altos mandos soviétivos trataban a sus soldados. Relata la historia de un francotirador ruso en la Batalla de Stalingrado, simple y llanamente. Algunas escenas son una gozada, en especial los duelos entre el protagonista interpretado por Jude Law y su rival alemán, Ed Harris, al que por una vez dan un papel más prominente que las apariciones breves y los personajes secundarios que, tristemente, suelen endosarle, porque es un muy buen actor. Es enormemente entretenida, y aunque no os guste demasiado este género probablemente disfrutaréis viéndola. Por otro lado, tampoco esperéis la película del milenio.


5. Collateral





Si incluyo esta película en esta sección no es porque sea una maravilla o porque podáis estar días dándole vueltas a lo que estáis viendo, pero no está nada mal para pasar un buen rato. Si le quitamos el final, demasiado previsible y simple, el filme tiene un desarrollo bastante bueno, en cierto modo original sobre todo en lo relativo a la relación entre el villano (Tom Cruise) y su 'víctima' (Jamie Foxx). Ambos actores hacen un buen trabajo, el segundo mejor que el primero pero ya conocemos a Tom Cruise, no suele hacerlo mal pero siempre tiene las mismas expresiones. Lo dicho, la trama no es nada del otro mundo, pero lo compensa la dirección y sus buenos protagonistas.

miércoles, 23 de abril de 2014

12 películas coreanas imprescindibles (I)

Hacía tiempo que tenía ganas de hacer este top, en gran medida porque, como me pasaba con el cine japonés antes de empezar el ciclo, quería meterme de lleno en una 'escuela' cinematográfica de la que hasta ahora solo había visto una película. Así que me puse manos a la obra y en apróximadamente dos semanas me he atizado un número respetables de películas coreanas, y bastantes más que tengo planeado ver en los próximos días. Por supuesto, hay algunas que merecen más la pena que otras, pero hasta ahora no me he arrepentido de ver ninguna. Me he encontrado thrillers policíacos de infarto que no tienen nada que envidiar a las grandes producciones occidentales, preciosos dramas con mucha profundidad e incluso alguna comedia muy sorprendente. Y antes de empezar tengo que hacer una advertencia: existe una película concreta (precisamente la única coreana que había visto hasta que empecé a ponerme al día) que la mayoría consideran como el título por excelencia del cine de este país. Se trata de "Oldboy", de Park Chan-wook. No voy a incluir esta película en el top por dos razones: porque es bastante más conocida que la mayoría, y porque me parece un filme muy sobrevalorado.

1. Encontré al diablo



En mi opinión, cualquier lista de cine coreano en la que ni siquiera mencionen esta maravilla no tiene ninguna credibilidad. "Encontré al diablo" es sin lugar a dudas uno de los mejores thrillers que he visto en mi vida, muy cerca de (y ya es decir) todo un referente del género como "Seven". De hecho, por su nivel de brutalidad explícito y por la sordidez de sus historias tienen muchas cosas en común. "Encontré al diablo" es una genialidad técnica, cada escena y cada plano dan la impresión de estar medidos y estudiados a la perfección, y eso es muy importante en una película de estas características. El ritmo de narración está muy bien controlado, pasando del frenetismo de algunas escenas a otras muy lentas. Y todo ello protagonizado por dos de los mejores actores de Corea, Choi Min-sik y Lee Byung-hun, que dan vida a sus respectivos personajes de tal forma que resulta casi imposible no creérselos. El único "problema" de esta película es que no es apta para cualquiera. Como he dicho, es extremadamente explícito, tiene escenas muy duras y desagradable que revolverán el estómago a más de uno. Pero ése es parte de su encanto.


2. Castaway on the Moon



Tras un fallido intento de suicidio, un hombre con una vida bastante miserable termina atrapado en una isla fluvial... en pleno Seúl. Al otro lado del río, una chica que lleva años sin salir de su habitación le ve por casualidad desde su ventana. Con un argumento tan original y disparatado, ¿quién no tendría ganas de ver "Castaway on the Moon"? Pocas comedias he visto que partan de una premisa tan 'extraña' como esta y se desenvuelva a las mil maravillas desde que comienzan hasta que termina. Tiene casi de todo: humor absurdo, escenas sorprendentes, momentos muy dramáticos e incluso un romance (si se le puede llamar así) de lo más inusual. No es el tipo de comedias que desatan un torrente de carcajadas a cada momento, pero estoy seguro de que la gran mayoría la veréis con una amplia sonrisa. Para que veáis que el cine coreano no son solo thrillers y dramas de Kim Ki-duk...


3. Hierro 3



... a quien ahora nos referimos. No os engañéis por el nombre, "Hierro 3" ni es una secuela ni tiene nada que ver con el cine de artes marciales. Se trata de un drama romántico dirigida por el peculiar Kim Ki-duk (del que también he visto, por ahora, "Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera"), un realizador con un estilo muy reconocible y especial. Centrándonos en "Hierro 3", no voy a decir nada del argumento, que por otro lado es muy sencillo, cualidad en la que Kim Ki-duk se basa para crear un filme que puede emocionar con muy poquito. Profunda, intensa, basada en una narración que utiliza a menudo la repetición como recurso, y con escenas de cámara en primera persona (sobre todo al final) magníficas. Incluso el romanticismo está expresado de una forma poco habitual. Pero lo que más sorprende de "Hierro 3" es el uso del silencio. Los dos protagonistas no dicen nada en toda la película (la palabra del final no cuenta), y la manera en que ambos parecen entenderse sin necesidad de hablar es conmovedora.


4. Sympathy for Lady Vengeance



Dije al principio que "Oldboy" me parecía una película muy sobrevalorada, y lo mismo me pasa con su director, Park Chan-wook, el más internacional de Corea. Más allá de esa película, "Stoker", su debut en Estados Unidos, no terminó de convencerme, y "JSA" y "Sympathy for Mr Vengeance" tampoco son una maravilla aunque me gustaran. Sin embargo, con "Sympathy for Lady Vengeance", la tercera parte de la trilogía de la venganza que forma junto a "Oldboy" y (a ver si adivináis cuál es la otra, no es difícil), me reconcilié con él. Quizá sea porque me recordó un poco a "Confessions", por ese estilo tan original con un montaje despedazado temporalmente y escenas muy buenas a nivel visual, lo cierto es que me gustó mucho. Su protagonista, interpretado por Lee Young-ae, es ya uno de mis personajes femeninos favoritos, y además está respaldada por el excelente Choi Min-sik, a quien parece que se le dan bien esta clase de papeles. La escena del final es inolvidable por su crudeza, pero no sería nada sin un desarrollo casi perfecto, que va hilando a la vez hacia el pasado y el futuro para crear una historia impactante.


5. The Chaser



Y seguimos con el thriller, género del que como he dicho antes los coreanos son grandes especialistas. La primera película de Na Hong-jin, director de la también aclamada "The Yellow Sea" (que intentaré ver para la segunda parte del top), no tendrá los niveles de perfección de "Encontré al diablo" ni la originalidad narrativa de "Sympathy for Lady Vengeance", pero podría decir que es un thriller académico, una película que incluye todos los ingredientes que debería contener un título de este género: mucha intriga bien desarrollada, persecuciones, frenetismo, un toque (o más de uno) gore, imprevisibilidad,... Todo esto lo encontraréis en "The Chaser". Es de esos filmes que te dejan pegado a la pantalla y casi no deja respirar, de los que cuando parecen que todo está solucionado da un giro de tuerca que cambia todo el panorama y obliga al espectador a replantearse la situación. Además, toda la trama se desarrolla en unas horas, plantea un duelo de personajes muy interesante y técnicamente es magnífica. Una joya.


6. Memories of Murder



No podía terminar esta primera parte de la lista sin siquiera mencionar dos nombres imprescindibles en el cine coreano: Bong Joon-ho y Song Kang-ho (no os preocupéis, yo tampoco me acuerdo de la mayoría de los nombres). Un notable director y el que, junto a Choi Min-sik, es mi actor coreano favorito. Aunque sea otro thriller, "Memories of Murder" sigue unas claves bastante diferentes a las otras películas del género de las que ya he hablado. Está desarrollada hace varias décadas en un ambiente muy rural, y es más bien un filme policíaco. Ni venganzas, ni gente que busca la justicia por su lado, los protagonistas son policías que tratan de encontrar al culpable de unos asesinatos en serie. Con un ritmo pausado y una narración precisa y clara, "Memories of Murder" impacta más por el conjunto, por toda la película, que por unas cuantas escenas en concreto. Tiene cosas que me han recordado mucho a "Zodiac".

lunes, 21 de abril de 2014

Película de la semana: Despedidas


¿Pensábais que una vez finalizado el ciclo de cine japonés iba a olvidarme de los nipones? Ingenuos... Y ahora os preguntaréis por qué no incluí esta en el susodicho ciclo. Muy sencillo: ya la había visto hace unos años, y ahora ha llegado el momento de revisionarla con nuevo ojos. Los que hayan oído hablar de ella seguramente sabrán que "Okuribito", que es el nombre que utilizaré a lo largo de esta crítica, fue la película que en 2008 ganó el Premio Óscar a la mejor película de habla no inglesa, después de más de 50 años sin que se lo llevase una candidata de este país (de hecho, fue hace tanto tiempo que por aquel entonces esta categoría de la Academia tenía un estátus casi más honorífico que oficial). Los que me hayáis leído antes quizá sepáis que no le doy demasiada importancia a estos premios, pero en casos como este dan una buena visión de la importancia y calidad de esta película.


Para empezar, lo curioso de este filme es su sencillez, tanto en el argumento como en su desarrollo. No es una película con una historia enrevesada ni compleja, es facilísima de seguir, y tampoco se basa en el lenguaje. Con esto quiero decir que "Okuribito" puede gustarle a cualquiera, puede llegar a casi cualquier persona con igual eficacia, no tendréis que interpretar ningún tipo de simbología ni os perderéis en ningún laberinto de tramas y personajes. Eso sí, he dicho que es sencilla, no simple. También os gustará a todos aquellos que prefieran historias sólidas, bien contadas, con sus momentos dramáticos, cómicos y románticos. Es equilibrada, muy equilibrada. Y aunque dure algo más de dos horas (que no es un metraje excesivo, pero tampoco una película de hora y media), no cansa en absoluto, es muy agradable de ver. Diría que es perfecta para un día en que busquéis un filme capaz de relajaros sin tener que darle demasiado uso a la materia gris.



La historia de "Okuribito" es la de un joven violonchelista, casado y que toca en una orquesta de una gran ciudad, pero debido a la disolución de dicha orquesta se ve obligado a regresar a su ciudad natal, una población tranquila de aspecto rural. Allí, debido a un malentendido comienza a trabajar en una compañía cuyo cometido es preparar a los cadáveres para su viaje al más allá. Esta nueva ocupación, a pesar de su carácter ceremonial en muchas ocasiones (los que tengan algunos conocimientos de la cultura japonesa entenderán por qué), hace que, más allá de la incomodidad inicial del protagonista, algunas personas entre las que se incluye su mujer, se desagraden muchísimo por que su trabajo implique un contacto tan directo con los muertos. Junto a esta trama, su pasado como violonchelista sigue presente, y más importante aún, su relación con su fallecida madre y un padre al que hace años que no ve.


Como véis, no es nada del otro mundo pero no deja de llamar la atención por la originalidad de su trama (¿cuántas películas habéis visto que traten de un hombre preparando cadáveres?). Os aseguro que "Okuribito" es un título que merece muchísimo la pena ver. Las escenas en las que, de una forma sumamente ceremoniosa, se manipulan los cadáveres, transmiten una serenidad inmensa, y además el resto de la película está bien aderezada con momentos dramáticos y otros ligeramente cómicos pero que funcionan muy bien. Junto a ello, muy buena actuaciones y una banda sonora preciosa compuesta por el gran Joe Hisaishi (el mismo que suele escribir las partituras de las películas de Hayao Miyazaki y Takeshi Kitano) en la que destaca un magnífico tema principal de cello. Lo dicho, muy recomendable.



Mi puntuación:


Sobresaliente simple.


Y la película de la próxima semana será: Casino.

sábado, 19 de abril de 2014

Ciclo de cine japonés: conclusiones

Como anuncié antes, llegó el momento de mirar atrás y sacar conclusiones de esta experiencia que ha sido el ciclo de cine japonés. Aunque antes tenía ganas de ver películas producidas en este país debido a lo mucho que me interesa la cultura nipona, hasta que comencé con este ciclo los filmes que había visto eran muy escasos, y la mayoría películas del maestro de la animación Hayao Miyazaki. Entres estas diez películas me he encontrado con magníficas obras, con películas impactantes y de una belleza extrema. Me emocioné con "Dolls", reí con "El verano de Kikujiro", me divertí con "Battle Royale" y me maravillé con "Confessions". También conocí a un gran director como Takeshi Kitano y conocí mucho mejor a una leyenda como Akira Kurosawa. Y aunque no me haya arrepentido ni haya ninguna que pueda considerar como 'mala', sí que hay algunas que me han gustado o me han parecido bastante mejores que otras.


De las diez películas que he visto a lo largo de este ciclo, hay dos que me han gustado especialmente, y por las varias veces que las he mencionado muchos podréis adivinar cuáles son: "Confessions" y "Dolls". Ambos son filmes con un estilo claramente visual, aunque en sentidos muy distintos. La primera es pura magia, una película tan original en casi todos los sentidos que es difícil verla sin extasiarte con el conjunto que su director, Tetsuya Nakashima, construyó a partir de una historia, narración y banda sonora fantástica. Es obvio que por varios motivos no gustará a todo el mundo, pero para mí ha sido una experiencia maravillosa, lo mismo que "Dolls", ése poema visual, lleno de belleza que Takeshia Kitano creó a partir de cosas en principio muy simples. Pero gracias a su empleo del color y el simbolismo, al ambiente que transmite casi desde su comienzo y a muchas otras cosas, lo convierte en un filme que puede llegar a emocionar con muy poco.


En segunda línea encontraríamos a otras muy buenas películas que también me han encantado: "Battle Royale", "Kagemusha" y "Zatoichi", todas ellas muy diferentes pero que merecen la pena, mientras que en el último escalón estarían los títulos que, si tuviera que compararlos con los demás, diría que son algo peores o me han gustado menos. "El verano de Kikujiro", "13 asesino", "Ran", "Hana-Bi" y "La espada oculta". El hecho de que estén aquí no significan ni mucho menos que no merezcan una oportunidad, porque seguro que a más de uno le gustarán.


Y ahora llega el momento de anunciar cuál será el tema que trataré en el próximo ciclo de cine de este blog: el cine bélico.



Para este ciclo he hecho una selección en mi opinión bastante variada que incluye desde varios de los mayores clásicos del género a algunos de los más importantes realizados en los últimos veinte años y algunos títulos de nacionalidades menos "habituales". Esta es la lista:


-Apocalypse Now (1979).


-Platoon (1986).


-La chaqueta metálica (1987).


-Stalingrado (1993).


-La delgada línea roja (1998).


-Black Hawk derribado (2001).


-En tierra de nadie (2001).


-Lazos de guerra (2004).


-En tierra hostil (2008).


-Ciudad de vida y muerte (2009).

viernes, 18 de abril de 2014

Ciclo de cine japonés: Ran


Cinco meses y diez películas más tarde, ponemos punto y final a este ciclo de cine japonés, y que mejor manera de hacerlo que con una película del director y el género más emblemático del País del Sol Naciente. La carrera de Akira Kurosawa a estado íntimamente ligada al cine de samuráis, solo es necesario ver cuáles son sus títulos más famosos: "Los siete samuráis", "Yojimbo", "Rashomon" o la ya comentada "Kagemusha". En esta ocasión nos toca hablar de "Ran", la última de sus grandes obras (aunque antes de su muerte dirigiría otras tres películas), un filme que tiene la peculiaridad de mezclar una historia nipona con la literatura de Shakespeare, ya que buena parte de su argumento está basado en "El rey Lear". Claro que todo ello aderezado con el característico estilo de Kurosawa, grandilocuente, visual y con una narración prácticamente perfecta, gracias a la que es imposible no entender lo que está ocurriendo por muy complejo que sea, aunque este no es el caso.


"Ran" relata la historia de un señor feudal que, debido a su avanzada edad, decide entregar sus dominios a sus descendientes. Sus tres hijos reciben cada uno de los castillos que ha conquistado a lo largo de su vida, pero debido a la insolencia (y honestidad) del menor, le destierra. Poco después, y en gran medida por culpa de las intrigas y la influencia de la esposa del primogénito, el padre, que aún conserva el título y el rango del feudo, sufre las crecientes ansias de poder de sus dos hijos, hasta tal punto que llega a perder la razón. Por supuesto la historia continúa pero no voy a contar nada más a partir de este punto.


Al igual que "Kagemusha", con la que tiene muchas cosas en común, "Ran" es una película muy larga, cercana a las tres horas, de ritmo lento y pausado fruto de la narración precisa y las largas secuencias de Kurosawa, pero no por ello más aburrida. Prácticamente no tiene ningún desgaste, y no puedo decir que le sobre metraje. Todos los planos, todas las líneas de diálogo, cada minuto de película tiene algo que decir. Incluso escenas en las que lo único que se ve es al protagonista corriendo entre las ruinas de un castillo son importantes. Evidentemente, habrá quién no aguante a Kurosawa y su estilo tan puntilloso, pero eso es cuestión de opiniones. De hecho, tal y como yo lo veo, uno de los principales problemas de muchas películas actuales que pese a tener unas buenas bases no llegan a convencer, es su inestabilidad, con muchos excesos y defectos que terminan lastrando el conjunto.



En cambio, algo que no termina de gustarme de "Ran", de las películas de Kurosawa en realidad, es su empleo de los planos, y con esto seguimos en el plano de los personal. Los que hayáis visto alguna película de este director sin duda habréis percibido que con mucha frecuencia (por no decir siempre) prefiere planos generales a cortos. Es muy habitual, y esto no solo se aplica al cine de Kurosawa, ya que lo he visto en varias películas de Takeshi Kitano, ver secuencias en las que un personaje camina en la distancia, y que a veces se prolongan durante cerca de un minuto. De hecho, no recuerdo haber visto ningún primer plano ni en "Kagemusha" ni en "Ran" (y digo recuerdo porque como he dicho antes la película dura cerca de tres horas y no puedo acordarme de todos y cada uno de sus fotogramas). Esto, como característica del estilo de un director no puede ser cuestionado, y menos teniendo en cuenta que para Kurosawa las interpretaciones eran más efectivas de esta manera, y en ciertas películas, como esta o la muy mencionada a lo largo de este ciclo "Dolls", vienen muy bien.


Y ahora sí, con esto doy por finalizado este ciclo de cine japonés. Ha sido para mí una magnífica experiencia que me ha permitido conocer muchas grandes obras y directores y una 'escuela' de cine que hasta ahora apenas conocía. Algunas películas como "Confessions", "Dolls", "Kagemusha", "Battle Royale" o "Zatoichi" han sido enormes descubrimientos que ya se cuentan entre mis (muchos) filmes favoritos. En cuanto a vosotros, mis lectores, espero que lo hayáis disfrutado y sobre todo que os anime a ver estos títulos. Esta tarde publicaré un nuevo artículo para concluir con este ciclo y dar a conocer el tema y las películas del siguiente.



Mi puntuación:


Como he dicho, me gustó más "Kagemusha", pero eso no significa que esta no merezca una muy buena puntuación, casi sobresaliente.

martes, 15 de abril de 2014

Película de la semana: El laberinto del fauno


Lo reconozco, soy de esas personas a las que el cine español a priori no les hace mucha gracia. Con esto no estoy diciendo que me parezca malo, ni mucho menos. Los que hayáis visto cine de varios países probablemente os habréis dada cuenta de que cada nacionalidad, cada 'escuela', tiene un estilo más o menos definido a la hora de hacer películas. Por eso cuando hablamos de cine francés, alemán, italiano o japonés estamos refiriéndonos a algo más que simplemente el país que lo produjo. Por supuesto, España también tiene su propio estilo cinematográfico, y es sólamente eso lo que no termina de gustarme, igual que no congenio con muchas producciones 100% estadounidense. Sinceramente, disfruto más con el cine oriental, el francés o el británico. Pese a todo, hay algunas películas que no tienen ningún desperdicio, como "Tesis" o la conocida "Celda 211".


Eso sí, aunque el país de producción de "El laberinto del fauno" sea España, el hecho de que esté dirigida por un director extranjero y con un estilo tan marcado como Guillermo del Toro hace que no esté del todo seguro de hasta qué punto puedo decir que esta película es española. Vale, el reparto es completamente nacional y la historia está muy relacionada con nuestra historia más reciente, pero si lo comparamos con las obras de otros realizadores... No tiene mucho que ver. También tengo que decir, como hago siempre en estas circunstancias, que no soy un experto en Guillermo del Toro. Aparte de esta, mi única experiencia con su cine es la entretenidísima "Pacific Rim", aunque sí que estoy un poco familiarizado con su estilo y su peculiar forma de hacer cine.



Antes de ver la película no las tenía todas conmigo. La idea de que el tema de la Guerra Civil (o mejor dicho, la posguerra), siempre tan recurrente en nuestro cine, tuviese tanta importancia en la trama no me convencía, y tampoco estaba seguro de si funcionaría su mezcla con la fantasía pura y dura. Pero después de unos primeros minutos de expectación, me gustó. Y eso que no soy muy amigo del género fantástico más "infantil" (con muchas comillas) y tradicional. ¿La razón? Que Guillermo del Toro ha acertado a la hora de combinar ambas subtramas, incluso sin haber demasiada relación entre ambas. La historia de la Guerra Civil va por un lado y la del fauno por otro. No hay ningún tipo de desgaste ni de aburrimiento. Los personajes son interesantes y creíbles, y la oscuridad que rezuma buena parte de la historia no empaña nada el resultado. Y hablando de esto último, "El laberinto del fauno" dista de ser un filme para todos los públicos a pesar de que parte de un argumento propio de los cuentos de hadas. De nuevo, la mano de Del Toro hace la diferencia.


Técnicamente también es encomiable. Con unos escenarios muy reducidos (el molino, el laberinto y los bosques), y unos efectos especiales muy básicos, casi artesanales, pero no por ello menos efectivos, se consigue mucho más que otras películas que han pasado mucho más por el ordenador. Y lo mejor, es lo que le da a "El laberinto del fauno" su seña de identidad. De hecho, el propio fauno se ha convertido en una criatura muy conocida de este género a nivel internacional, y todos los que hayan visto la película seguro que se acuerdan de la criatura de los ojos, las manos y... Ya sabéis de quién hablo. Lo mismo que el personaje del capitán y la niña, muy bien interpretados por Ivana Baquero y Sergi López. Otra cosa curiosa es que muchas escenas, al verlas, me hicieron preguntarme por (inserte cualquier número a partir de 200) vez cómo habría sido "El Hobbit" de haberla dirigido Guillermo del Toro, como en un principio estaba pensado. Seguro que bastante diferente a la versión que hemos visto.


En resumen, "El laberinto del fauno" me ha dejado un muy buen sabor de boca. Magnífico trabajo de dirección y creación en una película inigualable por su peculiaridad.



Mi puntuación:


Notable alto, muy cerca de ser sobresaliente.


Y la película de la próxima semana es: Despedidas.


viernes, 11 de abril de 2014

6 escenas que ponen la piel de gallina

Hacía tiempo que tenía ganas de hacer esta lista. Como bien dice el título, voy a mostraros las que, en mi opinión, son las escenas más emocionantes que recuerdo haber visto en una película. Como todas, es completamente personal, no tenéis por qué estar de acuerdo conmigo aunque supongo que estaréis de acuerdo con la mayoría de mis elecciones. Por otro lado, en varios casos ha sido difícil escoger a una o dos escenas sobre otras, pero creo que al final ha salido una selección bastante buena. Y aunque no debería ser necesario, aviso para los que no hayan visto las películas de las que hablo que no vean ninguno de los vídeos si no quieren llevarse un buen spoiler.

1. Revolución; V de Vendetta




2. El lamento de Oskar Schindler; La Lista de Schindler




3. Los jinetes de Rohan; El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey






4. La victoria del Abismo de Helm; El Señor de los Anillos: Las Dos Torres




5. Escena final; American History X






6. Despedida; La Vida de Adéle





miércoles, 9 de abril de 2014

Confesiones de un cinéfilo; capítulo V.

Sé que otras veces he usado esta sección para escribir algunas reflexiones personales sobre un tema concreto, pero esta vez, ¡qué demonios! voy a limitarme a soltar las primeras tonterías que se me vengan a la cabeza, tengan sentido o no.

De acuerdo. Hecho un vistazo a la cartelera y recuerdo que tenía planeado aprovechar la próxima semana santa para ir un día al cine. Curiosamente, la oferta es amplia y muy apetecible. "Noé", aunque no sea realmente un fan de Aronofsky ("Réquiem por un sueño" me encantó, hay que decirlo), tiene buena pinta. También tenemos una de las películas que más me interesan de las que se estrenan estos primeros meses de 2014, "El Gran Hotel Budapest", con un reparto de LUJO. Quizá opte por esa... Espera, qué también está "Enemy". Me lo ponéis jodido, no he leído más que maravillas de la última obra de Denis Villeneuve, director de "Prisioneros" y la magnífica "Incendies", y en mi humilde opinión uno de los realizadores más prometedores de la actualidad. Mmm, no sé que deciros, me gustaría ver cualquiera de las dos, tendré que pensármelo bien. ¿Qué, que también está "Capitán América"? No comparéis, por favor.


Veamos ahora que novedades hay en el mundo del cine. Algo sobre "Guardianes de la Galaxia", la renovación de "Juego de Tronos" (ah, pero ¿no se sabía ya?), Noomi Rapace participará en lo próximo de Hafstrom,... blablabla, otra noticia más sobre Marvel y DC, blablabla... más series, Chewbacca. Bah, nada realmente interesante, aunque "Guardianes de la Galaxia" tiene buena pinta, puede ser un punto de inflexión en el futuro de las películas creadas por éso que antes llamaban la Casa de las Ideas y que ahora sería más bien sería algo parecido a la Casa de Siempre lo Mismo. En fin, no voy a soltar víboras hablando de Marvel, ya lo hice en su momento y no quiero aburrir a nadie.


Mmm, próximos estrenos en España, a ver qué hay. Nada interesante en abril, pero a finales de mayo en semanas consecutivas tenemos "Godzilla", "X-Men: días del futuro pasado" (que nombre más feo, en serio) y "Al filo del mañana". Vaya vaya, qué cabrones los encargados de programar los estrenos, juntan tres películas que tengo ganas de ver en el cine y me obligan a sacrificar una ya que mi más bien ligero monedero no me permite ir con demasiada frecuencia a las salas. Seguramente sea la última la que no vea, aunque me recuerde a "Oblivion" (no solo por la presencia en ambas de Tom Cruise" y aparezca una de mis actrices favoritas, Emily Blunt. Pero "Godzilla" hay que verla en el cine sin falta, y la nueva de "X-Men"... Qué voy a decir sólo el último tráiler ya es demasiado brutal. Y en junio, oooh, "Trascendence", el debut de Wally Pfister, ex director de fotografía de Nolan, como realizador. Nada mal.


Siguiente parada: el Box Office. "Capitán América" ya es un exitazo, previsto por cierto, a "Noé" no le va tan mal teniendo en cuenta la polémica que ha creado y "El Grand Budapest Hotel" sigue haciendo historia con una de las mejores recaudaciones por sala de todos los tiempos. Me voy a picar algo y vuelvo.



Ahora que lo menciono, acabo de ver, creo que por tercera vez, el espectacular tráiler de "Godzilla". Qué queréis que os diga, no tenía mucho interés por este remake (o reboot, nunca se sabe a estas alturas) hasta que empecé a leer los nombres de los actores que iban uniéndose al proyecto: Elizabeth Olsen, Aaron Taylor-Johnson, Ken Watanabe, Juliette Binoche, Bryan Cranston o David Strathairn. Casi nada. Por si fuera poco, las primeras impresiones tras ver el susodicho tráiler fueron muy buenas, creo que acertaron de pleno al no mostrar del todo a la bestia, simplemente insinuando sus enormes dimensiones para así dejar el impacto para el momento en que la veamos en la gran pantalla. Y también aprecio que no den ninguna pista importante del argumento, algo que suele fastidiarme mucho.


También voy a aprovechar para comentaros que próximamente, en dos semanas lo más probable, realizaré una macro-lista de unas doce o quince películas coreanas (supongo que no es necesario aclarar a qué Corea me estoy refiriendo), dependiendo las que me den tiempo a ver y valgan la pena. Hasta hace muy poco el único filme de este país que había tenido oportunidad de ver era también el más conocido, "Oldboy", que me decepcionó bastante, pero desde la semana pasada me he puesto las pilas y en diez días ya cuento en mi haber con cuatro títulos excelentes, muy recomendables, además de una producción con un reparto internacional estrenada recientemente, "Snowpiercer" (aún no ha llegado a España), que sin ser una maravilla merece aunque sea una oportunidad.


No se me ocurre que más deciros. Me alegra ver que el blog está recibiendo bastantes visitas y no puedo sino esperar que disfrutéis cada uno de los artículos que publico y, sobre todo, que tengáis la ocasión de ver algunas de las películas que recomiendo. Muchas gracias y aquí seguiré.


lunes, 7 de abril de 2014

Película de la semana: Bailar en la oscuridad


Creo que la mayoría de los que leáis esto estaréis de acuerdo conmigo en que Lars Von Trier es uno de los directores de cine que ocupan más titulares por sus películas polémicas y/o su estilo tan personal e incomprendido. David Lynch, Darren Aronofsky o Terrence Malick son otros ejemplos habituales, pero no creo que ninguno de estos tres lleguen a los niveles del realizador danés. Advierto, esta es la primera de sus películas que veo, pero no es necesario ser un experto en la filmografía de un director para tener una idea del impacto que crea cada vez que estrena una de sus obras. En el caso de Von Trier, no hay más que leer alguna referencia de uno de estos dos filmes: "Nymphomaniac", su estreno más reciente, un título calificado por muchos como pornográfico, o "Anticristo", para algunos genialidad y para otros una locura producto de una mente muy perturbada. Sin duda, uno de esos directores que no dejan indiferente absolutamente a nadie.


Pero centrémonos en esta película. "Bailar en la oscuridad" , quizá el considerado mejor filme de su autor, es la tercera entrega de una de las trilogías en  que Lars Von Trier suele dividir sus producciones, la trilogía Golden Heart, precedida por "Rompiendo las olas" e "Idioterne" (no, no está mal escrito). La historia que se relata es muy trágica, sensación que se acentúa debido a la forma en que está narrada: una inmigrante checoslovaca en Estados Unidos con graves problemas de vista lleva una vida bastante normal, trabajando cada día en una fábrica, participando en unas clases de teatro para dar salida a su amor por los musicales y ahorrando dinero para poder operar a su hijo en el futuro. Hasta ahí no hay demasiados problemas pero todo se tuerce cuando una serie de desafortunados acontecimientos. Su enfermedad empeora, pierde el trabajo y, sobre todo, sufre una traición que tendrá horribles consecuencias.



Como es la primera película que veo de Lars Von Trier, creo que es necesario que de una primera opinión sobre el estilo de este director, o al menos del que emplea en este título concreto (no sé si será igual en el resto de su filmografía). Sin dar muchas vueltas, no me ha gustado. Desde que comienza hasta que acaba Von Trier utiliza un sistema narrativo demasiado personal y, por tanto, subjetivo. Ya sabéis que yo precisamente no soy detractor de que los directores impriman su propia huella en lo que hacen, y justo por eso muchas películas que podrían ser mediocres pueden llegar a convertirse en obras maestras. Sin embargo,  por esa misma razón, por la extrema personalidad que tienen estas obras, puede suceder que no te gusten, y es lo que me ha pasado con "Bailar en la oscuridad". En estos casos siempre alabo la valentía del director, y ahora no voy a dejar de hacerlo, pero no he sido capaz de tragar con el excesivo melodramatismo, y sobre todo (porque hay otras películas con esas mismas características que me encantan) con el enfoque adoptado por Lars Von Trier.


"Bailar en la oscuridad" es sentimiento en bruto. Es una visión, una historia contada desde un punto de vista muy subjetivo. No hay más que ver los movimientos de cámara que se utilizan, pasando de planos medios o enteros a planos detalle en menos de un segundo dependiendo de lo que la situación requiera. A veces demasiado recargado, sobre todo en su primera mitad, deteniéndose en momentos que provocan, al menos en mí, el más puro aburrimiento al ver cosas que no me interesan lo más mínimo. Otras rebosante de emotividad, como ese final dramático ante el que es imposible conmoverse aunque sea un poquito. Me ha recordado un poco al estilo de Malick, libre y en ocasiones aparentemente carente de conexión entre una situación y otra, pero mientras Terrence se basa principalmente en esta característica (un poco como mi, ya lo sabéis, adorado "Dolls" de Kitano"), Von Trier intenta unirlo a una historia bien estructurada, y en mi opinión ambos elementos son difíciles de compatir (aunque Kim Ki-Duk lo hace a las mil maravillas).


Pese a todo, tenemos a una extraordinaria Björk interpretando de forma magistral a la protagonista. Es uno de las poquísimas incursiones como actriz de la popular cantante islandesa en el mundo del cine (tan pocas que pueden contarse con los dedos de una mano) y debo decir que supera a todas las actuaciones de muchos actores. Es imposible no creerse a su personaje cuando la ves con la mirada perdida propia de los ciegos. Esté sonriendo o temblando de miedo, es una auténtica maravilla, y es la única razón por la que no he considerado el tiempo que he estado viendo la película una pérdida de tiempo. Además, sin no fuera por su voz los momentos musicales me habrían parecido un suplicio.



En fin, no creo que vuelva a tener un encuentro con el cine de Lars Von Trier en bastante tiempo. Película que seguro que los fans del danés apreciarán, pero que yo no trago.


Mi puntuación:


Siendo objetivos no puedo suspenderla, e incluso estaría muy cerca del notable, pero no me ha gustado.


Y la película de la próxima semana será: "El laberinto del fauno".

jueves, 3 de abril de 2014

Ciclo de cine japonés: Zatoichi


Muy cerca de terminar este ciclo de cine japonés (la última, "Ran", seguramente la vea en un par de semanas) seguimos con otra película de Takeshi Kitano, un director como ya hemos visto muy eficaz y polivalente, capaz de crear grandes obras sean del género que sean. Ya hemos visto la intimista "Dolls", el drama de yakuzas "Hana-Bi" y una comedia, "El verano de Kikujiro". Pero siendo cine nipón, no podía faltar uno de los temas más habituales del País del Sol Naciente: los samuráis. Aunque después de haberla visto tengo que decir que "Zatoichi" tiene poco o nada que ver con otros títulos similares de los que he hablado en este ciclo, como "El ocaso del samurái", "13 asesino" o "Kagemusha". Mitad comedia y mitad película de acción, desde que comienza hasta que acaba no deja de sorprender.


Antes de nada, os pondré en contexto. La historia de Zatoichi no ha sido creada originalmente por Kitano, sino que es una versión basada en una serie de películas (nada más y nada menos que ¡26!) que se hicieron entre 1962 y 1989, todas ellas protagonizadas por el actor Shintaro Katsu. A su vez, esta serie partió de una novela de Kan Shimozawa, quién también ha colaborado en el guión de esta película. Como no he visto ninguna de los demás filmes, no puedo decir si son similares a esta, pero es probable que muchos de los elementos más originales de la versión de Kitano hayan sido introducidos por él mismo. El protagonista de la saga y de esta película es un vagabundo ciego, Zatoichi, masajista y experto en jugar a los dados, pero sobre todo un auténtico maestro de la espada, con la que combate valiéndose únicamente del oído y el olfato. En la historia se mezcla diversos personajes como dos geishas en busca de venganza, un guardaespaldas experto en el manejo de la katana (¿mejor que Zatoichi), varias bandas que tiranizan los habitantes de un pueblo o un adicto al juego con poca suerte y menos cerebro.



"Zatoichi" difiere bastante de las demás películas de samuráis de este ciclo (aunque "Kagemusha" tenía un tono más ligero e incluso varios puntos cómicos). Tiene muy poco drama más allá de algunas escenas como la historia de las geishas. Tampoco es 100% comedia ni filme de acción, pero si tuviera que encuadrarlo dentro de un género sería uno de estos dos, no otro. Por un lado, son abundantes las situaciones cómicas, quizá no hasta el punto de reírte a carcajadas pero sí lo suficiente como para arrancar un amplia sonrisa al espectador. El humor que se emplea a veces es muy negro y otras casi absurdo, pero funciona igual de bien. En cuanto a las escenas de acción, cortas pero contundentes, resultan más que satisfactorias. Chorros de sangre, suelos cubiertos de cadáveres y combates espectaculares de espada a menudo con una abrumadora inferioridad numérica.


Pero lo que hace de este un título tan especial es el enfoque que adopta Kitano. Cuando pasado pocos minutos de película ves una escena en que tres campesinos pican la tierra con sus azadas siguiendo un ritmo sospechosamente musical, empiezas a pensar que el filme no va a ser nada normal. Y no lo es. De hecho, ese momento al que hago mención no es el único, pues cerca del final veremos a un numeroso grupo de carpinteros construyendo una casa y creando auténtica música con sus herramientas. Y si con esas dos escenas no era suficiente, los últimos minutos de la película están ocupadas por una coreografía, un baile con varias filas de "geishas" (o eso parecen) y tres "campesinos" marcándose un delirante zapateado, con lo que definitivamente no puedes hacer otra cosa que pensar dos cosas: 1- Kitano me está tomando el pelo; 2- Kitano es un genio. Yo, como podréis imaginar, me quedé con la segunda opción, y espero sinceramente que todos los que la veáis penséis lo mismo. No se ve una película así todos los días.



Mi puntuación:


Se pasa un magnífico rato viéndola. Entre el notable y el sobresaliente.