jueves, 29 de mayo de 2014

Godzilla


¿Cómo es que, después de hablaros de películas como "El Padrino", "The Artist" o "Blade Runner", auténticas obras de arte cinematográfico, ahora os meto un filme tan puramente comercial y palomitero como este? También es cine, por supuesto no de la misma calidad que los anteriores, muy basado en los efectos especiales y con numerosos defectos, pero cine al fin y al cabo. Aunque me gusten mucho los títulos más clásicos, el cine de autor, también disfruto mucho esta clase de películas, más sencillas, espectaculares y que permiten desconectar el cerebro un rato y simplemente ver como un bicho gigante se pasea por una ciudad como si nada. Por si alguno lo estáis pensando, esta categoría no incluye a todos los filmes que dejan todo el peso a lo visual, ni de lejos. Hay muchas de esta clase que yo y muchos consideramos obras maestras. Pero, digáis lo que digáis, "Godzilla" es una película puramente comercial, y poco más.


Sinceramente, no esperaba mucho más, por lo que no puedo decir que me haya defraudado. Pero tampoco me ha sorprendido en el buen sentido. "Godzilla" es entretenida, muy entretenida en algunos fragmentos de la película. Visualmente impresiona, los efectos visuales son excelentes, tanto el propio Godzilla como las demás criaturas que aparecen en la película están muy bien hechos. Ojo, no son realistas, algunos tienen más aspecto de cyborg que de dinosaurio, pero al fin y al cabo, ¿por qué tendría que ser realista cuando la historia que se está contando es tan rematadamente absurda? Por este lado, creo que se ha acertado. Además, creo que está bien dirigida, la narración y sobre todo el ritmo están muy equilibrados, apenas hay bajones ni subidones excesivos, de modo que se mantiene la atención en todo momento, desde su primera mitad más de intriga hasta las escenas de acción y bélicas, es decir, la lucha del hombre contra las bestias.



Pero, pese a todo lo positivo, no puedo decir que "Godzilla" sea realmente una buena película, principalmente por dos fallos que comete, uno de ellos muy importante. Para explicarlos, voy a comparar este filme con su referente más cercano, la en mi opinión notable "Pacific Rim". En primer lugar, cuando estás contando una historia que en el fondo tiene tan poco sentido como esta, no suele funcionar bien la opción de buscar la seriedad, y desgraciadamente "Godzilla" ha optado por este camino. Si recordáis, "Pacific Rim" era muy ligera, tenía numerosos momentos cómicos y era evidente que Guillermo del Toro sabía lo que estaba haciendo. En "Godzilla" no hay ni un solo momento cómico, ni uno, y ese es un fallo garrafal. En esta clase de película se necesita algún personaje y algunas situaciones que aligeren el tono generalmente oscuro de la trama, como han sabido hacer muy bien en los filmes de Marvel, en las dos entregas del "Star Trek" de Abrams y, de nuevo, como es "Pacific Rim".


El segundo error lo veía venir antes incluso de que empezara la película: su reparto. En "Godzilla" el protagonista absoluto es el dinosaurio que da nombre al filme y demás criaturas prehistóricas. Entre los personajes humanos, los únicos que tienen cierta importancia en el desarrollo de la trama son los que interpreta Bryan Cranston y Aaron Taylor-Johnson, este último convertido en el principal 'narrador' de la historia. Y ni siquiera estos dos brillan como se supondría dadas sus buenas actuaciones en el pasado. De los demás, casi mejor no hablar. Juliette Binoche creo que no dura ni cinco minutos en pantalla, los personajes de David Strathairn, Ken Watanabe y Sally Hawkins los hemos visto en decenas de películas anteriormente, y Elizabeth Olsen no tiene la menor relevancia. Todos estos intérpretes de indudable calidad tienen la única función de poner sus nombres en los títulos de crédito y sus rostros en la pantalla, nada más, no se les permite el más mínimo desarrollo ni lucimiento, y a mí eso me fastidia, mucho.



Mi puntuación:


No es tan mala para suspenderla pero tampoco llegaría al notable.

lunes, 26 de mayo de 2014

Película de la semana: El Padrino. Parte III


Para muchas personas, muchísimas, "El Padrino" es el clásico de los clásicos, la mejor película de todos los tiempos. Yo no lo discuto, es cierto que dado los 'especial' de mis gustos cinematográficos no está entre mis películas favoritas pero indudablemente es uno de los mejores títulos de la historia del cine, una obra maestra. Por esa misma razón, desde hacía un tiempo, concretamente desde que vi la segunda parte, tenía una cuenta pendiente con Coppola y Al Pacino: terminar la trilogía. Vi las dos primeras hace bastante, aunque más tarde de lo que me gustaría decir. "El Padrino", la original, la madre de todos los filmes de la mafia, me gustó, muchísimo, pero la segunda me dejó un sabor ligeramente agridulce, probablemente debido a las expectativas que tenía en ella dada la magnificiencia de la anterior. Echaba de menos a Vito Corleone a pesar de que el bueno de Michael no dejaba nada que desear, y las escenas en clave de precuela protagonizadas por Robert De Niro se quedaban cortas, me habría gustado que tuviese mayor importancia.


"El Padrino. Parte III" se realizó como sabéis unos quince años más tarde de la segunda, con Al Pacino bastante mayorcito, lo mismo que los pocos supervivientes, Diane Keaton o Talia Shire. Sin embargo, ninguna de las ausencias se hace demasiado evidente. El propio Michael Corleone aquí recuerda en algunos momentos a aquel Don Vito interpretado por Marlon Brando, y aunque se eche de menos a algunos de los personajes más prominentes de las anteriores películas (en especial al consigliere Tom Hagen), las nuevas incorporaciones cumplen de sobra. Especial mención en este sentido para Mary Corleone, la hija de Michael que aquí tiene un papel de vital importancia, y Vincent Mancini, que parece una reedición de aquel joven y temerario Michael que vimos en las primeras entregas. Junto a ellos, una importante lista de antagonistas que ponen realmente en jaque a la poderosa familia Corleone.



Esta "Parte III" ni me ha gustado tanto ni es mejor que la magnífica primera película de la saga. Es prácticamente imposible y por otro lado tampoco lo esperaba. Pero sí que me ha gustado más que la segunda, en mi opinión es más entretenida, con una historia compleja sin ser excesiva. El interés está garantizado desde el primer minuto, desde esa cena familiar que a mi por lo menos me ha dado la impresión de que buscaba emular el comienzo de la primera. El desarrollo es muy bueno, se centra la atención en Michael Corleone pero del mismo modo los secundarios también tienen sus momentos, y creo que ninguno de los personajes más importantes tenga lagunas visibles a simple vista. Y por si todo esto fuera poco, el final es bestial, apoteósico, a la altura de la trilogía. No voy a decir nada para no hacer spoilers, pero en mi opinión es una de las mejores escenas de las tres películas. En términos generales, el filme es casi un homenaje a las otras dos, con sus luchas de poder entre familias, las intrigas políticas y los problemas dentro de la propia familia Corleone. E incluso se toman la libertad de introducir hechos históricos auténticos (el nombramiento del papa Juan Pablo I y su aún misteriosa muerte).


Mi puntuación:


Sobresaliente. En cuanto a calidad, entre la primera y la segunda.


Y la película de la próxima semana es: Metrópolis.

viernes, 23 de mayo de 2014

Ciclo de cine bélico: Stalingrado


Hablando de cine bélico, las grandes referencias mundiales son los filmes estadounidenses, la mayoría basados en la Guerra de Vietnam, la II Guerra Mundial o algún conflicto bélico de las decenas en los que han tomado parte en el último siglo. Aunque los más importantes suelen ser considerados obras maestras del cine en general (algunos los he incluido en este mismo ciclo), muchos de ellos no son del todo objetivos, les gusta ensalzar demasiado su propio espíritu nacional, a menudo demonizando a los enemigos e ignorando que ellos mismos también realizaron acciones de dudosa moralidad (si es que se puede utilizar este término en una guerra) en multitud de conflictos bélicos. En parte por esta razón, cuando preparé la lista de películas que iba a comentar en este ciclo tenía claro desde un principio que aparte de los clásicos norteamericanos tenía que hablar también de algunos filmes de otras nacionalidades.

A lo largo de su historia reciente, los alemanes han demostrado ser un pueblo muy capaz de superar sus problemas del pasado y afrontar los momentos más oscuros de su historia (dos guerra mundiales, el nazismo y la separación en dos estados antagonistas), y esa cualidad se ha reflejado en su cine, un cine a menudo humano, realista y que no eluden la crudeza. Hablando más concretamente de la II Guerra Mundial y el periodo nazi, filmes como "El Hundimiento" o en cierto modo "Good bye, Lenin", son claros ejemplos de hasta qué punto los alemanes han aceptado y enfrentado esos hechos que se cuentan entre las manchas más grandes de la historia de la humanidad. Y esto es algo que, en mi opinión, el cine de EE.UU., y sobre todo la industria hollywoodiense tienen que aprender y que pocas veces ha hecho.



En "Stalingrado" al contrario de lo habitual en los títulos de género bélico, en ningún momento vemos a los enemigos de la nación a la que pertenecen los protagonistas como los villanos. En este caso serían los rusos, que apenas aparecen y a los que en ningún momento del filme se intenta mostrar como los 'malos'. De hecho, desde que comienza se hace mucho hincapié en las atrocidades que los militares alemanes infligieron a sus propios hombres, obligándoles a realizar acciones prácticamente suicidas con objetivos poco claros y a exponerlos a situaciones y condiciones inhumanas. Los protagonistas son los soldados, los hombres que se enfrentan directamente al enemigo y tienen que soportar el comportamiento y las órdenes de sus superiores. Así pues, el factor humano tiene muchísima importancia en esta película, tanto que las acciones propiamente bélicas son muy escasas, y desaparecen casi por completo en el último tercio para centrarse en las penurias de los alemanes atrapados en el crudo invierno ruso.

Lo cierto es que no es una cualidad del todo original, hay bastante películas que tratan las guerras desde este punto de vista, pero lo que convierte a "Stalingrado" en un referente del cine bélico es precisamente en que no intenta demonizar a los rusos. Vale, puede parecer fácil siendo que los alemanes fueron los 'auténticos' monstruos de la guerra, y en la mayoría de filmes que tratan sobre este conflicto, si no son ellos son los japoneses los villanos, pero ¿y si os digo que la película también es alemana? No es algo tan común. Por ejemplo, volviendo al ejemplo del cine estadounidense, siempre se nos ha transmitido un imagen de que en Vietnam ellos fueron los que más sufrieron la guerra, sin mostrar los bombardeos indiscriminados a la población local o el hecho de que ellos mismos invadieron un país ajeno. Como dije antes, deberían aprender.

Mi puntuación:

Notable. Las hay mucho mejores, pero es bastante buena.

jueves, 22 de mayo de 2014

El cine de Danny Boyle

No es tan conocido como otros directores, ni se le suele incluir en las lista de los mejores de su profesión, pero, y quizá en parte por eso mismo, Danny Boyle me ha parecido un realizador muy a tener en cuenta desde que conocí su obra. Con un estilo bastante peculiar, fácilmente reconocible y muy original en varias de sus películas, Boyle es, junto a Guy Ritchie y Martin McDonagh, uno de los, en mi opinión, tres mejores cineastas británicos de su generación que han desarrollado la mayor parte de su carrera en las islas (hago esta distinción para no unírlos a Christopher Nolan o Sam Mendes, que han trabajado más en EE.UU. y tienen estilos muy diferentes). Por supuesto, hay más, pero estos son los que más me gustan. Su cine se basa en historias muy entretenidas, con desarrollos y ritmos que yo calificaría como psicodélicos, un gran protagonismo de la fotografía y, en algunos de sus títulos, el uso de un humor muy negro. Estas son mis películas favoritas de su filmografía.

1. Slumdog Millionaire



Me ha costado decidir qué película debería estar en el primer puesto, ya que tanto esta como "Sunshine" son filmes que disfruto mucho viendo, pero, aunque pueda parecer la opción más fácil, me quedo con "Slumdog Millionaire", sin lugar a dudas su obra más conocida, la que encumbró a Danny Boyle por la catarata de premios que recibió (7 BAFTAS, 4 Globos de Oro y 8 Óscars), y además una de las mejores películas de la década pasada. No todo el mundo estará de acuerdo conmigo en esta afirmación, y lo entiendo, pues "Slumdog Millionaire" no es perfecta, su ritmo es algo heterogéneo y resulta más interesante la primera mitad, la historia de la niñez de los protagonistas que los fragmentos dominados por el romanticismo, pero... ¿a quién se le ocurriría hacer un filme en el que buena parte trata de cómo Jamal conoce las respuestas al concurso 'Quién quiere ser millonario'? En serio, miradla y decidme que eso por lo menos no es original. Ah, se me olvidaba, intento ser subjetivo pero con esta película creo que es imposible, IMPOSIBLE, aburrirse viéndola. Puede que me haya pasado un poco. En fin, lo hecho, hecho está, no tengo ganas de volver a escribir todo el párrafo.


2. Sunshine




Si el primer puesto era bastante evidente, con el segundo puedo imaginar que muchos de vosotros, por no decir la mayoría, estaréis muy en desacuerdo conmigo. Sinceramente, no me parece extraño que la mayor parte de la crítica y de las personas que la han visto opinen que una película que relata la odisea de una nave que viaja al Sol sea muy inverosímil, por solo nombrar uno de los muchos apelativos poco o nada positivos que se me ocurren. Pero, sin embargo "Sunshine" está aquí. ¿Por qué? Pues porque me gusta mucho, que otra razón aparte de esa necesitáis. No hay muchas películas que, incluso habiéndola visto ya dos o tres veces, sean tan tensas como esta. De hecho, me da la impresión de que todo el filme está construido alrededor de esa constante sensación de que en cualquier momento va a ocurrir algo malo, y entre eso, su ambiente claustrofóbico y el hecho de que se desarrolle en el espacio me recuerda mucho a "Alien". Además, el Sol se convierte incluso en un personaje más, y su presencia constante llega a volverse inquietante. Por cierto, buena actuación de Cillian Murphy (si no lo digo cierta persona me corta el cuello).

3. 28 días-semanas después






Mis películas favoritas de zombies, junto a "Guerra Mundial Z", que por sus características tan diferentes casi podríamos meterla en otro género. Aunque Danny Boyle solo dirigió la primera (en la segunda parte tomó su relevo el español Juan Carlos Fresnadillo), también produjo "28 semanas", y lo cierto es que su mano es evidente en ambas películas. Como ya he hablado antes de estos títulos no voy a extenderme mucho. Más allá del clásico concepto de zombies lentos y torpes, Boyle creó unas criaturas completamente enloquecidas, capaces de correr a la velocidad de Usain Bolt, y muchos más letales que los estereotipos popularizados por las películas de George A. Romero. La palabra zombie ni siquiera se menciona en ninguno de los filmes. Ambas tenían argumentos sólidos y muy creíbles (tan creíbles como pueden ser las películas de este género, claro), muy bien desarrolladas y con momentos gore que alegraban la vista. En su momento se habló de hacer una tercera entrega, "28 meses después", pero el propio Boyle terminó declarando que no iba a poder hacerse. Una lástima.

4. 127 horas



La película más sencilla y en cierto modo efectista de Danny Boyle. Y no lo digo como algo negativo, no es nada fácil hacer un filme que básicamente tiene al protagonista más de la mitad del metraje en la misma localización intentando liberarse de un pedrusco que le ha atrapado el brazo tras un accidente mientras escalaba en pleno desierto de Colorado (o un estado de esos). La fotografía, como en otras de sus obras, cobraba un protagonismo especial, entre otras cosas por utilizar el recurso de dividir la pantalla en varias partes e insertar diferentes planos en cada uno, muy simple. Tanto que no hay muchas películas que lo usen, y funciona muy bien. La interpretación de James Franco, de sobresaliente, extremadamente sufrida. Cualquiera que vea la película será capaz de meterse en la piel del protagonista, y es difícil no ponerse a pensar en cómo actuaría uno en una situación semejante.


5. Trainspotting



Danny Boyle y actores como Ewan McGregor, Jonny Lee Miller o Robert Carlyle se dieron a conocer a nivel internacional gracias a este filme, el más puramente británico de este director de todas las que figuran en esta lista. En mi opinión algo sobrevalorada (me gusta mucho más "Snatch") pero sigue siendo notable. En la introducción mencioné el adjetivo psicodélico para definir el cine de Boyle, de modo que ¿cómo podría funcionar mal en una película de drogas? De hecho, una de las razones del éxito que "Trainspotting" tuvo en su momento es que en la época de su estreno apenas se habían realizado películas que tratasen este tema con el enfoque de Boyle, que se valió de la estética para transmitir al espectador la sensación de estar drogado mientras ve la película. Y tengo que decir que lo consigue bastante bien. Si os gusta este tipo de cine, os la recomiendo.


lunes, 19 de mayo de 2014

Película de la semana: The Artist


A veces, más a menudo de lo que me gustaría, me ocurre con ciertas películas que por varias razones (el argumento, diversos comentarios, fama desmedida) temo ver. No es que les tenga miedo en el auténtico sentido de la palabra, sino que más bien soy reticente de verlas. En ocasiones esta impresión resulta ser cierta. Recientemente, por ejemplo, me ocurrió con filmes como "Moonrise Kingdom" o "Sospechosos habituales". El recelo qu tenía antes de verlas resultó ser cierto, no me parecieron malas películas (sobre todo en el caso de la segunda), pero no me llegaron, no terminaron de gustarme. Por fortuna lo más común es lo contrario, que una película resulta ser más de lo que se espera de ella. Si te pones a pensar, es muy probable que, cuanto más bajas sean las expectativas puestas en una película, más pueda sorprenderte. En cierto modo, eso es lo que me ocurrió con "The Artist".


Es algo sabido por muchos que los Premios Óscar han encumbrado de forma (en mi opinión) muy injusta a un elevado número de películas cuando en su misma edición habían otras que merecían más el reconocimiento. Hay muchos ejemplos en la última década. "12 años de esclavitud", "Argo", "El discurso del rey",... Ninguna es mala, ni mucho menos, pero ¿eran las mejores? Echad un vistazo a las nominadas a mejor película esos mismos años, y veréis de la talla de "Origen", "El lobo de Wall Street" o "Django desencadenado". Pensaba que "The Artist", un filme al que se la ha dado mucho bombo desde que arrasó en los premios de 2011, iba a dejarme esa misma impresión de película demasiado sobrevalorada, elevada a los altares por un puñado de estatuillas y no merecedora de su fama. Pero, contra todo pronóstico, no ha sido así.



Filmes homenajes al cine se han hecho desde hace años, como "Cinema Paradiso" o la reciente "La invención de Hugo", pero creo que ninguna de estas dos lo hace de la misma manera que "The Artist", emulando las películas y el mundo de la industria cinematográfica de los años 20-30, una época en la que además se producía la revolucionaria transición del cine mudo al sonoro, circunstancia que es una de las grandes protagonistas de "The Artist". Apenas he visto fragmentos de las producciones de aquellos años, por lo que no puedo dar un juicio del todo seguro, pero creo que la ambientación de "The Artist", en todas sus vertientes, es prácticamente prefecta. No solo imita muy bien el estilo cinematográfico de la época, incluso incluyendo los clásicos rótulos de diálogo, sino que sumerge al espectador en la vida de una estrella del cine mudo que ve como el mundo que le sostenía se derrumba con la llegada de la nueva tecnología.


Además durante todo su metraje (que no es muy largo) no pierde en ningún momento esa sensación añeja, de estar viendo un filme de hace 80 años, tanto por la historia como por el desarrollo. Todo gracias a una más que notable dirección de Michel Hazanavicius, y a las sobresalientes interpretaciones de su pareja protagonista, Jean Dujardin y la franco-argentina Bérénice Bejo, que se amoldan a la perfección a sus personajes mudos de tal modo que aunque no haya nada de diálogo sus expresiones te cuenten todo. Un precioso homenaje al cine, entretenido, dramático y técnicamente muy buena.



Mi puntuación:


No le daré el sobresaliente, pero no queda lejos.


Y la película de la próxima semana es: El Padrino. Parte III.

jueves, 15 de mayo de 2014

Dos joyas del cine de terror francés

A todos los amantes del cine de terror moderno norteamericano, de esas películas que comenzaron como propuestas con cierta originalidad, muchas creadas por aficionados y con presupuestos ridículos que luego caen en las garras de las grandes productoras que terminan exprimiendo estos productos hasta que no queda ni una gota más de material. A todos los aficionados de sagas como "Saw", "Paranormal Activity" y de otros títulos por el estilo, hoy os quiero proponer que centréis vuestra atención a este lado del Atlántico, más concretamente en nuestro vecino del otro lado de los Pirineos, para presentaros dos películas mucho menos conocidas pero que en mi opinión pueden contarse entre los mejores filmes del género realizados en los últimos años. Diferentes, perturbadoras, muy desagradables y con un aire experimental. Se trata de "Martyrs" y "A l'interieur".


Aunque las dos películas tienen numerosas diferencias, lo cierto es que en varios aspectos más allá de su procedencia coinciden. En primer lugar, no tienen nada de comercial, son peliculas de terror sin ninguna concesión, con dos directores a los que no les tiembla la mano, que incluyen todo lo que se les ocurre y más. No son la clase de filmes que la gente va a ver en masa, que consiguen grandes cifras de recaudación en taquilla. Para ejemplificarlo, un dato: ambas estuvieron presentes en el Festival de Sitges de 2007 y 2008, que como sabréis no es una cita precisamente de tipo 'industrial'. Las dos películas mezclan un terror más bien psicológico con escenas muy gore. Hay sangre a borbotones, mutilaciones, momentos de arrugar la nariz,... En fin, no necesito decir más para que os hagáis una idea. Si no soportáis este tipo de cine NI SE OS OCURRA verlas. Además, aunque este sea un hecho más testimonial, las dos protagonistas de ambas películas son mujeres.


Para que tengáis una general, os contaré brevemente sus argumentos. "Martyrs", la más conocida de las dos, trata la historia de dos amigas, una de las cuales está profundamente traumatizada desde que siendo niña fue secuestrada y torturada por una secta de propósitos poco claros durante buena parte del filme. Años más tarde del suceso enfrenta a sus viejos fantasmas, involucrando de paso a su amiga, que termina sufriendo un destino de lo más... cruel. La película es famosa por sus momentos finales, con una escena de despellejamiento (sí, habéis leído bien), que sin mostrarse de forma clara os puedo asegurar que es difícil de ver. Aparte de eso, "Martyrs" es bastante original, tiene una historia más elaborada de lo habitual en el género y dos partes bien diferenciadas, en cada una de las cuales predomina un terror más psicológico y otro más gore, pero sin desaparecer por completo nunca. Sin embargo, la película es mucho más de lo que te deja ver la sangre. Tiene una historia de lo más impactante, muy muy muy cruda y dura a la vez. No quiero hacer spoilers sobre esto así que si queréis saber de qué hablo tendréis que verla... Si os atrevéis.



"A l'interieur" (o "Inside"), es una película más sencilla en su planteamiento y desarrollo, pero igual de efectiva como título de terror. La trama se centra en una joven embarazada que, destrozada anímicamente tras perder a su marido en un accidente de tráfico del que su bebé salió indemne de milagro, pasa la Nochebuena previa a su parto en absoluta soledad. O esa es su intención, ya que una invitada no esperada y con intenciones no muy benévolas se presenta en su casa. Filme muy siniestro, muy psicológica y muy sangrienta. Se sufre y, si os gustan estas cosas, se disfruta también. La acción es prácticamente continua, tiene poquísimos cortes temporales y el argumento es facilísimo de entender. Se basa en una combinación realmente inquietante: embarazada, 'psicópata', tijeras. El resto queda a vuestra imaginación hasta que no veáis la película, jeje.


Hasta aquí esta breve incursión por el terror contemporáneo francés. Confieso que mi intención inicial era hacer una lista más amplia de películas gore, pero quedé tan fascinado por estas dos que, ante la falta de competidores dignos, decidí que se merecen un artículo para ellas solas. Si sóis verdaderos fans de este género tenéis que verlas, os prometo que no os arrepentiréis.

lunes, 12 de mayo de 2014

Película de la semana: Blade Runner


Allá por los años 70 y 80, cuando el cine era muy diferente al que tenemos hoy en día, surgieron una serie de directores, muchos de ellos sin mucha experiencia en la industria cinematográfica, que gracias a varios títulos legendarios convirtieron a la ciencia ficción en el género tan importante que es ahora, cuando por aquel entonces estaba relegada a un segundo plano. Es cierto que Stanley Kubrick hizo la revolucionaria "2001" en 1968, y en esa misma década se realizaron títulos como "El planeta de los simios", pero su despegue definitivo llegaría de la mano de esa generación de oro formada por Steven Spielberg ("E.T.", "Encuentro en la Tercera Fase"), George Lucas ("Star Wars", quizá la saga más emblemática de la ciencia ficción), James Cameron cuando aún no estaba obsesionado con cierto barco hundido y Ridley Scott, un británico que hasta el año 1979 sólo contaba con un largometraje en su currículum, la poco conocida "Los Duelistas".


Sin embargo, sería Ridley Scott, un director más que respetado y con una carrera llena de grandes títulos a día de hoy, quien se encargaría de crear dos películas que ahora se encuentran en cualquier lista de los filmes más influyentes de la historia, y en puestos privilegiados. "Alien, el octavo pasajero" y "Blade Runner". Casi nada.



No es para menos. "Blade Runner" está repleta de detalles que pueden verse en muchas películas actuales de ciencia ficción. Su historia, el contexto, los temas que trata e incluso la narración se han convertido en mayor o menor medida referentes del género. En especial para las películas que tienen que ver con la inteligencia artificial y/o los robots. También hay que tener en cuenta el hecho de que "Blade Runner" está basada en un relato corto de Philip K. Dick, "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", un autor cuyas obras han sido adaptadas al cine en numerosas ocasiones. "Total Recall" o "Minority Report" son los dos más famosos, y cualquiera que los vea encontrará multitud de similitudes entre ellas y con "Blade Runner". De modo que es complicado decir hasta qué punto la importancia de la película se debe al propio filme o a su creador original, Philip K. Dick


Sea como sea, "Blade Runner" es una magnífica película. Pese a su ritmo muy pausado, no aburre en absoluto, siempre está ocurriendo algo y la historia está tan bien contada que es prácticamente imposible perderse y no entenderla. Cuenta con buenos personajes, una excelente banda sonora compuesta por el griego Vangelis y la ambientación tan lúgubre encaja a la perfección con el conjunto de la cinta. No diré que es el mejor filme de ciencia ficción que he visto, pero concretamente en el subgénero del cyberpunk, una de las divisiones que existe dentro de la ciencia ficción, no tiene rival. Me quedo en concreto con la última media hora, ocupada en su mayoría por esas escenas de Deckard (Harrison Ford) y Roy Batty (Rutger Hauer) jugando al ratón y el gato por los pasillos de un edificio, y sobre todo su culminación, ese legendario monólogo del replicante bajo la lluvia justo antes de su muerte que se cuenta entre las escenas más famosas de la historia del cine.


Mi puntuación:


Sobresaliente sin ser perfecta, pero lo compensa su 'valor histórico'.


Y la película de la próxima semana es: The Artist.

sábado, 10 de mayo de 2014

Películas "ambientales"

Como el título de este artículo es bastante ambiguo, antes de nada voy a explicaros de qué voy a hablar aquí. Aunque creo que el término no existe, hay películas que se basan mucho en la creación de un ambiente o atmósfera concreta que concuerde que con la historia que esté contando y consiga transmitir al espectador una sensación determinada. En algunos filmes solo es un recurso más que sirve para meternos más en la historia, pero otros, en especial en algunos géneros como el terror, prácticamente dejan casi todo el peso de la película en su capacidad por crear una atmósfera que puede ser desde las más densas y agobiantes hasta otras de mucha serenidad. Esto se consigue de muchas maneras. Muy básicos son recursos como la banda sonora, el uso de la cámara en primera persona, la iluminación, incluso el lugar en que se encuentra el personaje. Así que sin más aquí tenéis esta lista de película en que la creación de un ambiente apropiado es de gran importancia.

El Resplandor



No podía faltar. Para mí, la película ambiental por excelencia, y eso que hay muchas, y además la mejor película de terror que se ha hecho y probablemente se hará. El genio de Stanley Kubrick le permitió crear una historia tan intensa desde el primer minuto hasta el último que una vez terminada uno no puede evitar sentirse algo inquieto, cuanto menos. Por supuesto, el hecho de tener una banda sonora perfecta para este filme, un actor especialista en desarrollar personajes desquiciados como Jack Nicholson y la forma en que logró convertir el Hotel Overlook en un lugar realmente siniestro ayudaban mucho. La película es tan buena que se le perdona las numerosas licencias (no he leído el libro pero sé que las hay) que Kubrick se tomó con respecto a la novela de Stephen King. Tan importante es que un buen número de imágenes y escena han pasado a la posteridad e incluso han traspasado los límites que separan el cine de la cultura popular: la famosísima fotografía de Jack Torrance asomando a través de la puerta, Wendy con el rostro casi desfigurado por el terror, el 'Redrum' de Danny,...


Alien, el octavo pasajero



Otro clásico que tampoco podía faltar en esta lista. Cualquiera que haya visto la película recuerda la búsqueda del Alien a través de los conductos del Nostromo, la criatura aferrada al rostro del desafortunado John Hurt (un especialista en morir en cualquier película), la cabeza de Ash hablando. Y por supuesto, el propio Alien, un ser que muchísimas personas pueden reconocer con solo una mirada, y que sin duda es una de las creaciones cinematográficas de esta clase más famosas de la historia. Y centrándonos en el tema del que estamos hablando, gran parte del filme está dominado por una tensión enorme. Es cierto que estos es propio de muchas otras películas, pero hay que recordar también la época en que se realizó "Alien", unos años en que el cine era muy diferente al de ahora. Ridley Scott, uno de los padres de la ciencia ficción moderna junto a otros nombre míticos como Steven Spielberg o George Lucas, hizo recientemente "Prometheus", una precuela que aunque muchos la consideran muy inferior, en mi opinión también tiene unos niveles cercanos en cuanto a la historia y a la importancia del ambiente.


Memento-El Truco Final





Dos obras maestras. Es una lástima que en una filmografía dominada por la trilogía de El Caballero Oscuro y "Origen", muchas personas olviden otras dos joyas maravillosas de Christopher Nolan que poco tienen que envidiar a pesar de sus diferencias a las anteriormente mencionadas. Más allá de la excelencia del guión y la historia, tanto "Memento" como "El Truco Final" están constantemente envueltas en una atmósfera que yo calificaría como de expectación, perfecto para películas de intriga como estas. La banda sonora, que por aquel entonces aún no componía Hans Zimmer, no tiene temas espectaculares muy fáciles de reconocer, sino que se convierte en un elemento más del ambiente: penetrante y ligeramente inquietante en ocasiones, de las que no recuerdas tras ver la película pero dentro de ella se convierte en un actor más. Cualquiera que no haya visto estas dos películas debería ponerse las pilas cuanto antes.


Réquiem por un sueño



La película más psicótica que he visto, y nunca mejor dicho. En este caso, el bueno de Aronofsky, además de contar con una excelente banda sonora, utilizaba varios recursos muy originales para plasmar la atmósfera del filme. El montaje, la fotografía, cada uno de los planos sirve para hacer sentir al espectador que lo que está viendo es una absoluta locura. Y es que la forma de jugar con la cámara, con los planos, es espectacular, pasando de momentos de paz casi absoluta a un final apoteósico, en el que se pasa de un personaje a otro a una velocidad de vértigo. Tratándose de una película sobre las drogas, no podía haberse hecho mejor, "Réquiem por un sueño" da la sensación de estar en ese mundo caótico en que viven los adictos, todo plasmado en la caída a los infiernos de cada uno de los protagonistas, por separado además. Jared Leto, Jennifer Connelly, Ellen Burstyn, ninguno se libraba. Un título imprescindible.


Los thrillers de Fincher



Ya he hablado muchas veces de David Fincher, uno de mis directores favoritos, y su capacidad igualada sólo por unos pocos directores para hacer thrillers magníficos. Y una de las razones de su éxito en este género es lo bien que trabaja el ambiente. En "Zodiac", aunque se base mucho más en la narración, hay muchas escenas que ganan muchos por su atmósfera; de "Seven" no hay nada que decir que no se haya dicho ya; ""Millenium" también es ejemplar en este sentido; y en "The Game" y "La habitación del pánico", aunque sean las dos películas más flojas de su filmografía (no cuento sus inicios en "Alien 3") son de los mejor que tienen, en especial la segunda. En el resto de sus títulos, sin ser lo mismo por la simple razón de que el thriller es un género muy propicio para ambientes fuertes, podríamos decir que tiene virtudes similares. Y atención porque a finales de este año se estrena su nueva película, "Gone Girl", otro thriller del que podemos esperar grandes cosas.


El Cabo del Miedo-Shutter Island



Uno de los directores más grandes y polifacéticos de la historia del cine como es Martin Scorsese no podría faltar en esta lista, y además por partida doble. Hablando de películas con una atmósfera opresiva, después de "El Resplandor" encontaríamos, entre otras, estas dos obras. Es curioso que no suelan estar consideradas entre las mejores de Scorsese cuando son dos filmes ejemplares de su género. Es difícil ver alguna de las dos películas estando impasible por la tensión tan bestial que tienen, gracias en buena parte a historias muy propicias: una, desarrollada en una isla ocupada por un manicomio no muy reconfortante; otra, el acoso de una familia por parte de un hombre al que nada parece detenerlo en su búsqueda de venganza. Y todo ello protagonizado por los que han sido los actores fetiche de Scorsese, y dos de los mejores intérpretes de sus respectivas generaciones: Leonardo Di Caprio y Robert De Niro.

jueves, 8 de mayo de 2014

Ciclo de cine bélico: La delgada línea roja


Comenzamos este ciclo de cine bélico con una obra del peculiar director Terrence Malick, amado y odiado por muchos. Con un estilo muy reconocible y personal, es uno de esos realizadores que no se pueden comparar con ningún otro, como David Lynch o Stanley Kubrick. Para los que no conozcan su obra, "La delgada línea roja" fue su tercera película, un dato muy curioso si se tiene en cuenta que comenzó su carrera como cineasta a principios de los años 70 y que esta se realizó en 1998, pero después de realizar "Días del cielo" estuvo dos décadas sin llevar a cabo ningún otro proyecto en el mundo del cine. Desde entonces ha firmado otros tres títulos, "El nuevo mundo", "El árbol de la vida" y "To the wonder", de los que solo he visto este último. y además tiene en proyecto otras dos películas en los próximos años. Teniendo en cuenta sus largísimos periodos de inactividad, esto llama mucho la atención.


Personalmente, el estilo de Malick no me disgusta, dejémoslo así. De hecho, tanto "La delgada línea roja" como "To the Wonder" me gustaron... durante algo más de la mitad de su duración. Los que hayáis visto alguna de sus películas sabréis que son filmes muy intensos, centrado en los sentimientos y pensamientos de sus personajes a menudo plasmados en voces en off. Tanto es así que a veces esto es más importante que la propia acción, lo que está ocurriendo en pantalla. Esto no estaría nada mal si fuesen película de hora y media de duración o poco más. El problema es que "La delgada línea roja" tiene cerca de tres horas de metraje, y qué queréis que os diga, llega un punto en que tanto sensitivismo (palabra que, como de costumbre, puede que me acabe de inventar) se vuelve cargante y difícil de soportar, más aún si además la trama avanza con tanta lentitud. Llega un punto de la película en que medio desconectas y, aunque estés viendo la pantalla, no le prestas toda tu atención.



Sin embargo, más allá de esto la película es de notable. Toda la historia puramente bélica, la de la batalla en las colinas de Guadalcanal es muy buena e interesante, y el hecho de que se centre tanto en los soldados ayuda a que el espectador se meta en su piel, a que sienta su miedo  en pleno combate. Esas escenas en concreto, que ocupan un porcentaje importante del filme, son en mi opinión lo mejor de la película. Tenía mucha curiosidad por ver cómo funcionaría el estilo de Malick aplicado a una batalla como esta, y tengo que reconocer que funciona mejor que otro títulos destacados de este género. Y no es todo, porque "La delgada linea roja" tiene también el plus de un reparto lleno de grandes nombres y que hacen interpretaciones encomiables: Sean Penn, Jim Caveziel, Nick Nolte, Elias Koteas, Woody Harrelson, Ben Chaplin, Adrien Brody,... Y podría seguir.


Mi puntuación:


Como ya he dicho, que no haya terminado de gustarme no le quita que sea un gran película merecedora de un notable.

martes, 6 de mayo de 2014

Película de la semana: Magnolia.


Aunque no se le puede llamar subgénero, las historias cruzadas en el cine son una clase muy especial de películas, y a mí suelen gustarme. En muchas ocasiones, el hecho de que varias historias se desarrollen de forma paralela supone que el espectador tenga que prestar más atención de lo normal a lo que está ocurriendo, o se corre el riesgo de perder el hilo o no captar las conexiones que puede haber entre cada línea argumental. Además, tecnicamente suelen estar muy cuidadas, el montaje tiene una importancia vital y los guiones a menudo son más complejo que los de otras clases de películas. Otro punto a favor es que, si una de las historias no te gusta mucho, seguramente habrá otra que te parezca más interesante. En ese sentido, tampoco es inteligente sobresaturar el filme con demasiados hilos argumentales. Ejemplos hay varios: "Pulp Fiction", cualquier película de González Iñárritu, "El atlas de las nubes" y alguna otra más.


Antes de ver "Magnolia" no tenía absolutamente ninguna idea de lo que iba a encontrarme. Apenas sabía nada de su argumento, y los únicos datos que tenía eran que estaba dirigida por Paul Thomas Anderson, de quién hasta la fecha solo he visto la notable "The Master", y la aparición de varios actores de prestigio. Es un sistema que. aunque no siempre, cada vez uso con más frecuencia: si no sabes qué esperar, es más fácil que una película te sorprenda. Y "Magnolia" lo ha hecho, muchísimo. Desde el comienzo, desconcertante y hasta que no transcurre una buena porción del metrae sin ninguna relación con el resto del filme, hasta su magnífico final. Para que os hagáis una idea de hasta que punto me ha impactado, es una de las películas no orientales (ya sabéis que llevo meses enganchado al cine japonés y coreano) que más me han gustado de las que he visto en lo que llevamos de año. Hay más, por supuesto, pero esta estaría sin lugar a dudas entre las 5-8 primeras.



Si "Magnolia" es una película redonda se debe, como todas las demás que pueden reclamar esta cualidad, porque prácticamente todos los aspectos básicos que componen el filme funcionan a la perfección. La narración es impecable. Todas las historias paralelas siguen un mismo ritmo, de forma que alcanzan los distintos puntos de clímax a la vez. Hay fragmentos en que se alternan a gran velocidad unos pocos segundos de cada historia, mientras que en otros se les da varios minutos a cada línea argumental. Diría que el equilibrio es perfecto, no hay una historia que tenga más protagonismo que otra y, aunque puedan gustarte menos o más, todas son igual de buenas. Otra gran cualidad es que no sabes que relación hay entre cada una durante mucho tiempo, hasta aproximadamente la primera hora de película (que dura nada más y nada menos que tres, y sin ningún problema), que es cuando poco a poco el espectador comienza a encontrar los diferentes hilos que unen cada historia. Algunos son más visibles, otros menos, pero llegado un punto es imposible no verlos.


Junto a todo lo que he mencionado hasta ahora, se le añade el director, Paul Thomas Anderson, un realizador que aunque poco prolífico ha dejado grandes joyas como "The Master" o "Pozos de Ambición". Y junto a él una larga lista de grandes actores: Tom Cruise (en la que probablemente sea la mejor interpretación que le he visto hacer), Julianne Moore, John C. Reilly, Philip Seymour Hoffman, William H. Macy o Jason Robards, por solo mencionar los más representativos. Lo mejor es que el protagonismo está muy bien repartido, la historia de Tom Cruise no tiene más minutos ni más peso que otras, y todos los personajes tienen una forma de ser y una historia muy diferente. A pesar de todo, en la película se vislumbran algunos temas que tiene mucho peso y se repiten varias veces: la relación entre padres e hijos, el comportamiento de una persona en situaciones difíciles, incluso extremas, o los remordimientos.



Un peliculón con mayúsculas (PELICULÓN), que a lo largo de tres horas construye una o varias historias, según como se mire, magníficas, prácticamente perfectas.


Mi puntuación:


Sobresaliente, de 10 o rozándolo.


Y la película de la próxima semana es: Blade Runner.


jueves, 1 de mayo de 2014

12 película coreanas imprescindibles (II)

7. Thirst



Probablemente la película de vampiros que más me ha gustado. Con "Thirst" confirmé que mi relación con el cine de Park Chan-wook era claramente de amor-odio. A veces me parece sobrevalorado, y otras, como en esta película y en "Sympathy for Lady Vengeance", un gran director con un estilo muy interesante y grande ideas. Protagonizada por el siempre notable (como mínimo) Song Kang-ho y la menos conocida pero no por ello peor Kim Ok-bin, puedo prometer con poco margen de error que esta es la película de vampiros más original que he visto. No tiene más clichés de los necesarios (su "animadversión" a la luz del Sol, los ataudes, sus sentidos más agudos de lo normal) y tiene un desarrollo de lo más interesante, ya que introduce otros temas como la religión o las enfermedades en la historia. Aunque dure más de dos horas, no aburre lo más mínimo, y por supuesto, ya que es una constante en el cine de este director, contiene numerosas escenas algo desagradables, pero contadas con suma naturalidad. Además, tiene escenas bastante graciosas.


8. The Host



De nuevo, nos encontramos con una alianza de dos viejos conocidos: Song Kang-ho y el director de "Memories of Murder", Bong Joon-ho; y para cambiar de tercio, una historia de ciencia ficción, un género que hasta ahora no habíamos tocado en este top. El argumento de "The Host" no puede decirse que sea especialmente atractivo, pero tiene cosas que llaman bastante la atención. Por ejemplo, que trate sobre un ser mutante nacido por culpa de los deshechos vertidos a un río que recorre Seúl, la capital de Corea del Sur. Reconozco que la película está lejos de ser excelente, el argumento para la mayoría será poco creíble (aunque, ¿para qué existe la ciencia ficción?) y tampoco tiene una narración y desarrollo que impresione. Sin embargo, es entretenida, muy apropiada para ver una tarde de fin de semana, y los efectos visuales utilizado para crear la criatura están muy bien hechos.


9. My Sassy Girl



Ahora entramos en el terreno de las comedias románticas, que ya tratamos con "Castaway on the Moon", aunque ambas películas sean muy diferentes. Al contrario que los 'productos' de esta clase que se hacen en Occidente, "My Sassy Girl" no es demasiado pastelosa, al menos hasta la última media hora de película. Diría que durante la mayor parte de su metraje, es más cómica que romántica, con escenas a veces más absurdas que otras que arrancarán más de una carcajada al espectador. Estas escenas además no son las que estaréis acostumbrados a ver, no utiliza humor estúpido, solo absurdo. Por otro lado, la trama romántica tampoco funciona nada mal. Se presupone lo que va a ocurrir pero tampoco abusa del dramatismo, que lo hay pero sabiamente dosificado. A mí personalmente esta película me sorprendió bastante, esperaba algo más convencional y resulto ser incluso original, y sobre todo muy divertida.


10. Time



Habrá quien no lo aguante, pero tres película después sigo alucinando (en el bueno sentido) con el cine de Kim Ki-duk. Con un estilo tan peculiar como fascinante, el director de "Hierro 3" se confirma a mis ojos como un realizador con una increíble capacidad para crear historias a partir de premisas de lo más sencillas y sin que por ello parezcan simples. Esto se debe en gran medida a su evidente dominio del lenguaje visual y a su habilidad para organizar los planos y movimientos de cámara. "Time" sorprende por varios motivos. Su ritmo varía mucho a lo largo de la película en función de los estados de ánimo de los protagonistas, siendo a veces muy plácido y relajado y otros, en especial hacia el final del filme, frenético, de acorde con la mente casi desquiciada de su personaje principal. Para abriros el apetito, os revelaré un par de detalles de la historia: los personajes cambian de rostro más de una vez y llegará un momento en que no sabréis quién es quién. Ahí lo dejo.


11. The Yellow Sea



Cuando hablé de "The Chaser", la otra obra del director Na Hong-jin, prometí que vería y comentaría "The Yellow Sea", y como soy un hombre de palabra (cuando me interesa, claro), he cumplido mi promesa. Aunque "The Chaser" me gustó más, son filmes con muchas diferencias. Uno es una historia de crimenes en serie y la otra un thriller puro, con elementos de intriga y abundantes escenas de acción, muy buenas por cierto. Una película se basa más en su desarrollo, y la otra en la historia, ya que en un caso se prevé más o menos lo que va a ocurrir y en la otra no. Lo cierto es que no se me ocurre otra película con que comparar "The Yellow Sea", que por momentos tiene más apariencia de película occidental, pero agregándole además lo mejor del thriller coreano. También hay que resaltar el cambio de papeles con respecto a "The Chaser", ya que los protagonistas de ambas, Ha Jung-woo y Kim Yun-seok, en una película interpretan al villano y en la otra al "héroe" (más bien antihéroe en los dos casos).


12. Joint Security Area



Y para cerrar este top, una nueva película de Park Chan-wook. Aunque en mi opinión bastante inferior a "Sympathy for Lady Vengeance" y "Thirst", "JSA" es un filme que trata un tema muy peliagudo como son las relaciones entre las dos Coreas, el estado 'comunista' y hermético del norte y el sur, un país con una economía muy avanzada. Sin embargo, el enfoque que sigue no es el que muchos podríais esperar, ya que se relata la breve aunque con final trágico... No, no voy a decir nada, no pienso destriparos media película. Aunque tenga muchos altibajos (me pareció más interesante el enorme flashback que el resto de la película) es muy interesante. Por si fuera poco está protagonizado por tres muy buenos actores del país, y de los que ya he hablado anteriormente: Song Kang-ho ("Memories of Murder"), Lee Byung-hun ("Encontré al diablo") y Lee Young-ae ("Sympathy for Lady Vengeance"). No es ni mucho menos mi película coreana favorita pero merece la pena.