miércoles, 30 de julio de 2014

Ciclo de cine bélico: Apocalypse Now


Ya sobrepasado el ecuador de este ciclo, llega ahora el turno para otro clasicazo del género bélico y directamente de todo el cine, una película de indudable fama, no solo por estar dirigida por el mítico Francis Ford Coppola, sino por su propio contenido. De nuevo, como "Platoon" y "La chaqueta metálica", ambientada en Vietnam (que se le va a hacer, en aquella época era el único conflicto bélico que interesaba a los cineastas), pero con unas claves, desarrollo e historia que se aleja mucho de lo más habitual en este género.

Podría clasificar a "Apocalypse Now" como un filme de guerra con un tono y ambientación que lo acercan a una especie de thriller de intriga psicótico. Porque en esta película el ambiente, como ya lo era en "Platoon" se convierte en un ingrediente esencial que le añade un toque de mucha personalidad, y gracias al cual el espectador se siente envuelto por una sensación muy inquietante en todo momento, perfecta para la historia que se cuenta. Esto lo consigue Coppola con una notable banda sonora, una serie de situaciones perfectamente ajustadas al caos de la guerra en la selva, un argumento que se va desvelando a cuentagotas en el que nunca sabemos más que el propio protagonista, y un ritmo excelente, homogéneo sin caer en la monotonía en ningún momento. 


Junto a estos aspectos de carácter más técnico, hay que destacar que la película es mucho más que el clásico filme bélico basado en dos enemigos que se disparan entre ellos hasta que uno gana. En parte porque las escenas de acción son bastante escasas, y porque incluye muchos momentos que propician la reflexión del espectador, y con los que se busca tratar más temas que la guerra. Por ejemplo, el encuentro con los franceses o las playmates, la despreocupada personalidad del coronel Kilgore (y su mítico "me encanta el olor del napalm por la mañana") o, por supuestísimo, las conversaciones finales entre el protagonista y el fascinante e inquietante coronel Kurtz.

Las interpretaciones son realmente buenas, en especial la de Martin Sheen y la de un estelar Marlon Brando en un papel breve pero cuya presencia es casi evidente durante la mayor parte del filme, convirtiéndose en una sombra constante. Con todo esto, entenderéis que la película me ha encantado, es sin duda el mejor título de este género que he visto (quizás no el que más me gusta), lleno de personalidad y con una historia magnífica. Tengo que aclarar que aunque he visto la versión larga, con una duración de más de tres horas, en ningún momento me ha parecido excesivo su metraje. Una inolvidable obra maestra para enmarcar.

Mi puntuación:
Prácticamente perfecta.


lunes, 28 de julio de 2014

Película de la semana: 2046.


Como preámbulo a la entrada que esta misma semana voy a escribir repasando lo más importante de la filmografía de Zhang Yimou, probablemente el mejor director de cine de China, la película de esta semana es una obra de su 'contrincante' más cercano, Wong Kar-Wai, realizador entre otros de filmes como "Chungking Express", "In the mood for love", "My Blueberry Nights" o "The Grandmaster". Tengo que decir que hasta el día de hoy únicamente he visto (aparte de esta misma, evidentemente) la última de la lista, que es además la más reciente, y reconozco que me dejó una impresión no del todo positiva. Muy bueno en lo visual, bastante más flojo en lo narrativo. Y por desgracia, pues tiene mimbres más que interesantes, "2046" adolece de los mismos fallos.

En lo positivo, la historia promete mucho en sus primeros minutos, te deja con ganas de ver más y conocer cómo se va a desarrollar la trama,... Pero ahí se queda, en la intención, pues pasados poco más de (¡sólo! quince minutos, "2046" entra en una espiral de amores y desamores entre sus protagonistas que en un principio resulta algo atractivo, luego empieza a hacerse larga y finalmente se acerca peligrosamente al terreno de la monotonía. Una lástima, la verdad...

...Ya que deja la impresión de que se debe más a la narración que a la propia historia, al argumento en sí. Al igual que con "The Grandmaster", tiene demasiados altibajos de ritmo, muchos momentos medianamente interesantes que se alternan con otros sin especial relevancia y con lo que creo que es el más importante fallo de esta película: unos incisos de historias paralelas con una ambientación de ciencia ficción que no aportan demasiado a pesar de que en ella se proyecten los propios protagonistas. Y por si fuera poco, aparte de su personaje principal, interpretado por el siempre convincente Tony Leung, hay muchos otros que aparecen y desaparecen a lo largo de la película, lo que conlleva que el espectador no termine de crear un vínculo emocional sólido (tanto como se puede siendo un filme) con ellos. 

Por fortuna, "2046" deja una muy buena impresión a nivel técnico, algo que como he comprobado tras ver "The Grandmaster" y leer numerosos comentarios y críticas, es uno de los puntos fuertes de Wong Kar-Wai. La fotografía es magnífica, tanto que muchas veces te dan ganas de dejar de seguir la historia y simplemente ver las imágenes. Pura poesía visual. Y por supuesto, acompañado de un muy buen montaje con mucha personalidad.

Mi puntuación:
Esperaba mucho más. Llega al notable bajo sólo por el apartado técnico.

Y la película de la próxima semana es: El gran dictador.

viernes, 25 de julio de 2014

Actores y actrices que no soporto

Aunque el título sugiera algo más concreto y radical, la mayoría de los actores que voy a mencionar en esta entrada no están aquí porque los considere malos intérpretes, simplemente porque en mayor o menor medida me resultan difíciles de aguantar, ya sea por su forma de actuar o por los personajes a los que suelen dar vida. Ya se que no es algo muy 'científico', pero (no tengo ningún problema en reconocerlo) como ya os he comentado en otras ocasiones, para poder escribir los artículos más extensos sobre la filmografía de un director o sobre algún tema concreto tengo que ver un importante número de películas, y la gran mayoría de los días no puedo ver más de una.

Frances McDormand

Una muy buena actriz, de eso no hay duda alguna, pero si está aquí es por haber interpretado una serie de personajes algo hiperactivos, como en "Fargo" y "Quemar después de leer". Tampoco ayuda el hecho de ser una de las varias actrices recurrentes en las películas de los hermanos Coen, con los que no termino de llevarme del todo bien. En fin, que no tiene remedio.

Nicolas Cage

En este caso no es que el actor sea arrastrado por sus personajes, que también, sino que directamente me parece un intérprete mediocre, de clase media sin llegar a ser del todo malo. Además en los últimos años sus problemas financieros y otras historias que no me interesan nada le han hecho convertirse en lo que yo llamo un actor-rosquilla, un mero producto de la industria cuya única importancia en las producciones que protagoniza es poner su cara y su nombre.

Johnny Depp

Con este señor hay que matizar, ya que al ser un actor tan polifacético ha hecho papeles muy diferentes. No le ayuda nada el hecho de ser el actor fetiche de Tim Burton, a quien ya sabéis que cuento entre los directores que menos me gustan, y no aguanto absolutamente nada su faceta más histriónica sin obviamos al archiconocido capitán Jack Sparrow. Eso si, todo esto no quiere decir que deje de considerarlo un muy buen actor.

Sandra Bullock

Aunque para mí los premios cinematográficos, y especialmente los de EE.UU., me importen bastante poco, que una mujer como Sandra Bullock tenga un Óscar (y encima por ese tostonazo de película llamada "The Blind Side") me parece un crimen comparable con el holocausto. Otra actriz que con solo saber que aparece en un filme tengo menos ganas de verlo. Vale, en "Gravity" no lo hace nada mal, pero sabiendo que su mismo papel lo podrían haber interpretado actrices como Natalie Portman, Naomi Watts o Marion Cotillard, entre otras, es como para hacérselo ver.

Ewan McGregor

Parece que el día en que este escocés nació se alinearon los astros, ya que además de no soportarlo absolutamente nada como actor el hecho de que haya protagonizado un par de películas que me gustan bien poco como "Big Fish" y "Lo imposible", más otras que tampoco tengo en muy alta estima, hace que se encuentre en esta lista. Lo hacía muy bien en "Trainspotting", eso se lo concedo.

Gwyneth Paltrow

No hay mucho que explicar. No es tan radical como Sandra Bullock pero le pasa algo similar que a Frances McDormand. No, no insistáis.

Y podría poner más nombres tales como Jesse Eissenberg (desgraciadamente, o no, el próxima Lex Luthor), Kate Mara, Bradley Cooper, Clive Owen o Mia Wasikowska, pero con esta muestra creo que tenéis suficiente. En las próximas semanas seguiré con mi ciclo de cine bélico además de una lista lo más extensa que el tiempo lo permita sobre la filmografía de Zhang Yimou y un par de artículos desgranando el estilo de Zack Snyder y el género del thriller. 

lunes, 21 de julio de 2014

Película de la semana: La vida de los otros


Ya dije la semana pasada, en el artículo de esta misma sección sobre esa maravilla de película llamada "Déjame entrar", que el cine europeo estaba en un muy buen estado de salud en cuanto a calidad, y como caída del cielo (os aseguro que la escogí por pura casualidad) hoy toca hablar de otra joya de nuestro continente, muy reciente que no hace sino reafirmar lo que dije en aquella ocasión. Y además esta vez se trata de un representante de la industria cinematográfica alemana, que ha dado a luz en lo que llevamos de siglo a un buen número de interesantes películas, aunque en mi opinión ninguna este al nivel de la que hoy nos ocupa.

Y ya que hablamos de cine alemán, me gustaría destacar un aspecto en concreto que ha hecho que esta nación tenga unas cualidades difíciles de encontrar en cualquier otra, y no hablo solo por su actividad en este mundo. Puede que me equivoque, pero no hay país que sea tan capaz como los alemanes de enfrentar su propio oscuro pasado de la misma manera que ellos lo hacen. Con mucha frecuencia estrenan películas basadas en la época del nazismo, las guerras mundiales o la guerra fría, y casi siempre desde un punto de vista muy crítico, mostrando las cosas como fueron sin hundirse en el sentimentalismo como suele pasar con los filmes españoles de la guerra civil y, por supuesto, con muchísimos de los realizados en EE.UU. Y "La vida de los otros" es un ejemplo más, igual que "El hundimiento", "Good bye, Lenin!" o "Stalingrado".


Entrando ya en un terreno más técnico, pienso que lo que hace de "La vida de los otros" una película como la que es, cercano al excelente, son ante todo dos cosas: su manejo del suspense, algo que nunca me cansaré de decir que es imprescindible en cualquier título de este género, y su desarrollo de personajes. Pocos filmes de espionaje que yo recuerde son capaces (y esta película lo es) de hacer que la historia esté soportada más por los personajes que por la trama y sus situaciones. En otras palabras, consigue que a partir de cierto punto nos preocupemos más por el destino de los personajes que por lo que va a ocurrir próximamente.

Además, es 100% coherente consigo misma, no da giros de timón radicales y el ritmo sigue una línea bastante recta, apenas hay altibajos a lo largo de las más de dos horas que dura. Por otro lado, cuando termina deja una sensación plenamente satisfactoria que hace que no lamentes lo más mínimo que se termina porque al fin y al cabo acaba como tiene que acabar. Y no voy a dar ningún detalle del argumento, no por el riesgo de hacer spoiler, sino porque la película merece que la veas con la cabeza completamente limpia de expectativas. Hacedme caso.

Llama la atención que su director, (agarráos porque el nombre quita el aliento) Florian Henckel von Donnersmarck, únicamente haya realizado otra película más aparte de esta: "The Tourist", una flojísima producción estadounidense protagonizada por Angelina Jolie y Johnny Depp que es un ejemplo perfecto de cómo Hollywood es especialista en atraer directores de todas partes del mundo a los que adosan proyectos infumables que terminan destrozando sus prometedoras carreras. Espero que este no sea el caso.


Mi puntuación:
Sobresaliente sin lugar a dudas. Casi una obra maestra.

Y la película de la próxima semana es: 2046.

sábado, 19 de julio de 2014

Ciclo de cine bélico: La chaqueta metálica


Hay algunos directores muy concretos que, por tener un estilo cinematográfico tan extremadamente personal, tan difícil de interpretar de forma objetiva, resultan todo un desafío a la hora de hacer críticas sobre sus obras. Hablo de nombres como David Lynch (especialmente él), Quentin Tarantino, Terrence Malick o Stanley Kubrick. Hay más, pero estos cuatro en concreto se caracterizan por imprimir esa firma propia en todos y cada uno de sus filmes, y no solo en unas pocas de sus películas, y por tener una manera especialmente inconfundible de hacer cine.

El caso de Kubrick, reconocido casi de forma generalizada como uno de los grandes directores de la historia, es algo especial, pues al contrario que los otros personajes que he mencionado antes ha sido capaz de llevar su estilo a un gran número de géneros diferentes: ciencia ficción, drama, terror, bélico e incluso comedia. Personalmente, no puedo decir que su cine me disguste, pero tampoco me entusiasma. Tampoco he visto toda su obra, así que no puedo hablar en un sentido más general, pero mientras "El resplandor" me encantó y "La naranja mecánica" me gustó bastante, "2001" fue demasiado para mí, y un poco lo mismo me ha pasado con "La chaqueta metálica".


Ya hablamos en otra entrada de "Platoon" y su crítica implícita a la Guerra de Vietnam, pero creo que Kubrick en "La chaqueta metálica" va un paso más allá al realizar este ataque a la maquinaria bélica estadounidense desde su misma raíz, desde el entrenamiento que reciben sus militares (especialmente los marines, protagonistas de esta película). Son bastante conocidas las escenas del sargento Hartman gritando con toda su alma en la cara de sus soldados, sometiéndolos a un trato prácticamente vejatorio y haciéndoles soportar toda clase de castigos. Y no solo eso, sino que más adelante, ya en el propio conflicto también se habla de los problemas de la guerra en sí.

El problema de "La chaqueta metálica" es casi el mismo que afectaba a "2001", una cierta falta de solidez más allá de la temática en que se desarrolla la película. Se cuenta una historia, cierto, con sus personajes definidos y demás, pero le falta un objetivo más allá que su afán de criticar lo que hay tras la guerra. Quizá sea algo demasiado indefinido, simplemente una sensación que me dejó el filme, que no terminó de convencerme en ningún momento aunque no por ello deje de ser una notable película.


Mi puntuación:
Notable.


miércoles, 16 de julio de 2014

5 recomendaciones (VI)

Crash

Algunos la conocerán más por ser el filme que ganó al Óscar a mejor película (y un par de premios más) en el año 2004, con bastante rechazo por cierto, pero os aseguro que "Crash" es mucho más. Dirigida por un director bastante inexperto por aquel entonces que había sido guionista con Clint Eastwood, Paul Haggis, resulta un retrato más que interesante del racismo y sus consecuencias en un país en el que conviven personas de toda clase de procedencia. Además, está relatada con varias historias cruzadas muy bien interconectadas, y ya he dicho varias veces que suele gustarme este tipo de cine. Es curioso también por el marco histórico en que se realizó, muy poco después del 11-S, y que uno de sus protagonistas sea musulmán.

Soñadores

Dirigida por Bernardo Bertolucci (autor de "El último emperador", "Novecento" o "El último tango en París"), relata la historia de un joven norteamericano que estando en París termina pasando unos días en casa de dos hermanos muy peculiares con los que desarrolla una relación bastante especial. Enmarcada en las famosas protestas de mayo del 68 que paralizaron la capital francesa, "Soñadores" resulta un interesante filme que, a la vez que homenajea diferentes títulos del cine clásico, plantea una serie de cuestiones en todo tipo de temas a través de las conversaciones entre sus personajes. Otro gran aliciente es la monstruosa interpretación de mi actriz favorita, la también francesa Eva Green, que aquí (aunque parezca mentira) hizo su debut en el cine.

Alabama Monroe

Producción belga muy reciente y que es por méritos propios una de las películas más duras que he visto. Sin embargo, pese a la tristeza de su argumento tiene una belleza especial que hace que no cueste nada verla por mucho que en más de una escena te lleve al borde de las lágrimas. Con un estilo narrativo que hace un muy buen uso de los saltos temporales, nos narra la historia de una pareja y las alegrías y penas de su relación, que gira alrededor del nacimiento de su hija y su posterior enfermedad. También con cierto aire a musical country, con varias escenas que, pese a no aportar nada significativo a la trama, tienen especial protagonismo. A no ser que seas una persona con tendencias depresivas, es un filme más que recomendable.

Snowpiercer

Otra película estrenada hace muy poco, dirigida por Bong Joon-ho, uno de los más destacados realizadores de Corea, país del que es la producción más cara de su historia. Con un reparto internacional en el que aparecen nombres del calibre de Chris Evans, Tilda Swinton, Jamie Bell o Ed Harris además de una de las mayores estrellas del cine coreano, Song Kang-ho, es un filme de ciencia ficción que, sin ser tan espectacular como otros del mismo género, es bastante original en algunos puntos y funciona muy bien durante la mayor parte de su metraje. Alguno dirá que una película que se desarrolla enteramente en el interior de un tren no tiene especial atractivo, pero yo os aseguro que sí lo tiene.

De tal padre, tal hijo


Otra película oriental, en este caso japonesa, que partiendo de una premisa muy original cuenta una historia realmente bonita que yo calificaría como drama 'suave'. Trata sobre dos familias radicalmente opuestas, por un lado una pareja acomodada en la que el padre es un arquitecto de ideas algo estrictas, y por otro un matrimonio mucho más pobre, con tres hijos pero un estilo de vida mucho más relajado. Tras descubrir que al nacer las enfermeras intercambiaron 'por error' a sus hijos, deciden que cada uno debe volver a la familia que le corresponde, algo que por supuesto no es tan sencillo. Sencilla y fácil de ver, un filme que a casi todo el mundo le gustaría.

lunes, 14 de julio de 2014

Película de la semana: Déjame entrar


Puede que alguno no coincida conmigo cuando digo que el cine europeo a día de hoy goza de buena salud. Y no hablo en cuanto a recaudaciones de taquilla, una circunstancia que me da bastante igual y que por otro lado no conozco lo suficiente más allá de los datos de España. Me refiero a la calidad de las películas que se hacen en nuestro continente, al saludable número de buenos directores y actores que llevan años haciendo obras de arte. Por mencionar algunos, tenemos las francesas "Intocable", "La vida de Adéle" o "The Artist", la alemana "Good bye, Lenin", títulos muy recientes como "Alabama Monroe" o "La Caza" y un gran puñado de filmes británicos.

En el género del terror, aunque esté claramente eclipsado por las producciones estadounidenses (que por cierto suelen quedarse lejísimos en cuanto a calidad cinematográfica y originalidad) también se han creado filmes interesantes, como "28 días después" y su secuela, la española "REC", dos títulos franceses que ya comenté hace no mucho, "Martyrs" y "A l'interieur", y la película que protagoniza esta sección, la sueca "Déjame entrar". Los que la hayan visto seguramente coincidan conmigo en que no se la podría encuadrar del todo dentro del género del terror, ya que tiene muchos elementos más propios del drama y el thriller, e incluso pinceladas románticas, pero en general sí que la calificaría así.


La verdad es que tenía muchas ganas de ver esta película, en parte por la gran cantidad de buenas críticas y comentarios que he leído, en parte porque el cine de vampiros suele gustarme, y realmente incluso ha superado mis expectativas, ya de por sí altas. El filme da en todo momento una sensación de frescura de lo más agradable, y es bastante original en sus planteamientos y desarrollos, más que en el argumento propiamente dicho. La historia, que se nos relata con sencillez, sin la más mínima complicación, te atrapa desde muy pronto (de hecho, diría que su único y pequeño fallo es que los primeros minutos son algo confusos) y no te suelta hasta el final. 

Además, utiliza sus herramientas a las mil maravillas, haciendo un uso magistral de un suspense muy especial, con el que a pesar de ya saber lo que está pasando y va a pasar, te mantiene en vilo esperando la próxima escena y el próximo giro de los acontecimientos. Se vale de juegos de luces y sombras, de planos generales que mantienen la distancia con la acción de modo que solo puedes intuirla y de un gore muy muy suave pero efectivo (tanto que apenas aparece en uno o dos momentos) para generar una atmósfera perfecta. Inquieta solo lo justo y necesario, para de paso dejar hueco a otro aspectos de la trama.


Junto a todo ello, tenemos una pareja de jóvenes protagonistas que gracias a sus excelentes interpretaciones mejoran aún más un filme ya de por sí magnífica. Kare Hedebrant, en el papel de un niño con todo el aspecto de no ser capaz de matar ni a una mosca, sensible, tímido e inocente; y Lina Leandersson, que a lo largo de la película demuestra ser una actriz capaz de imprimir en su personaje todos los matices que se le suponen, con un rostro que además tiene una cierta cualidad atemporal, de modo que en algunas escenas parece mayor que en otras.

Para terminar, mencionar que existe un remake estadounidense, como hacen al otro lado del charco siempre que más allá de sus fronteras hacen un producto con potencial, que no tengo intención de ver, al menos a corto o medio plazo. Si tenéis dudas con respecto a cuál elegir, o si simplemente buscáis una película que os pueda sorprender con trazas de suspense, os recomiendo que veáis esta maravilla.

Mi puntuación:
Sobresaliente.

Y la película de la próxima semana es: La vida de los otros.




viernes, 11 de julio de 2014

El cine de animación japonés (II): 6 recomendaciones.

La semana pasada ya os hablé largo y tendido sobre el gran referente de la animación japonesa, Hayao Miyazaki, pero por supuesto no es el único gran director de este género en el país nipón. Directores como Mamoru Hosoda, Makoto Shinkai o Satoshi Kon también han realizado varias obras de gran calidad en las dos últimas décadas, en las que aprovechando la cada vez mayor popularidad de este cine han logrado cierta trascendencia a nivel internacional, aunque casi todas las que voy a mencionar siguen siendo grandes desconocidas para el público en general.

Los seis títulos a los que hago referencia a continuación siguen como siempre (no creo que sea necesario repetirlo a estas alturas) el único criterio de mi gusto personal, he seleccionado las que creo que más se lo merecen. Por supuesto que hay más, pero como existe una herramienta muy útil llamada internet cualquier que tenga interés en buscar algún otro filme aparte de los que menciono no tendrá dificultades.

La chica que saltaba a través del tiempo

Aunque personalmente prefiero las películas y series con un estilo de dibujo más detallado, lo cierto es que una vez que te acostumbras el de Mamoru Hosoda no está nada mal. Además, para compensar nos deja una historia completísima, que tiene muchos ingredientes muy bien medidos: numerosos momentos de comedia, drama, algo de romance y un trasfondo de ciencia ficción con pocos pero efectivos artificios. Muy fácil de ver y de entender, capaz de emocionar, hacer reír, entretener e interesar. ¿Qué más queréis?

5 centímetros por segundo

Película preciosa, tanto por si argumento como por, esta vez sí, un excelente apartado artístico en el que destacan los diseños de paisajes. Puede resultar algo confusa por su narración, dividida en tres historias separadas cronológicamente, y su ritmo lento e intimista probablemente echará para atrás a más de uno, pero si superas esto te encontrarás con un filme cargado de emocionalidad, muy intenso y profundo. Además, apenas supera la hora de duración.

Perfect Blue

Saltamos a otro género muy distinto, el del thriller/drama psicológico con una película del director de Satoshi Kon, otro realizador que, como Mamoru Hosoda, pese a no tener un dibujo muy convincente sus historias y desarrollos lo compensan con creces. En "Perfect Blue" vemos la historia de una idol que da el salto a la industria cinematográfica y, debido al acoso de algún fan obsesionado con ella y poco contento con su cambio, sufre un proceso de 'descomposición mental'. Por si os interesa, fue este filme en el que se inspiró Darren Aronofsky para hacer la aclamada "Cisne negro".

Summer Wars

Volvemos con Mamoru Hosoda, en esta ocasión en un filme que no podría calificar de otra forma que no fuese peculiar, una divertida y refrescante mezcla de diferentes argumentos y géneros. Por un lado, el hackeo de una red social/aplicación/programa que controla casi todos los aspectos de la sociedad; por otro, la reunión familiar de un clan organizado venido a menos. Enormemente entretenida, original y sorprendente, llena de personajes simples pero bien desarrollados, compleja y a la vez fácil de seguir. 

Akira

No podía faltar la primera gran película de animación japonesa, un título imprescindible e importantísimo porque fue la que dio el pistoletazo de salida a la difusión de este cine a nivel internacional. Aunque luego superada por el mejor Miyazaki (habrá quien discrepe), no deja de ser un excelente filme de ciencia ficción, épico, con buenos diseños, escenas espectaculares y visionaria en algunos aspectos (¿quién diría que acertaría diciendo que los JJ.OO. de 2020 serían en Tokyo?). Por si fuera poco, su influencia en el género ha sido enorme.

Ghost in the shell

Como posteriormente se han realizado más series y mangas de esta historia, para los despistados advierto que hablo de la película de 1995, la original. Junto a "Akira", la cumbre de la ciencia ficción en la animación japonesa, e igual de influyente (los hermanos Wachowski llegaron a reconocer que "Matrix" tomó muchas referencias de este título). Aunque en mi opinión va de más a menos, merece como mínimo un visionado. El apartado artístico también es notable.

martes, 8 de julio de 2014

Película de la semana: Eduardo Manostijeras


Antes de comenzar, me siento en la obligación de aclarar que Tim Burton es con poco margen de duda el director de cine al que menos y peor aguanto. No he visto toda su filmografía, ante todo porque no me siento con la fuerza moral de hacerlo (aunque tarde o temprano veré la mayoría de sus películas más famosas), pero todas las que he visto me han parecido en mayor o menor medida filmes de clase media-baja. Es inevitable, lo siento así. "Big Fish" y "Charlie en la fábrica de chocolate" son, sin alargarlo más, insoportables. "Sleepy Hollow" la vi hace tiempo y por lo que recuerdo no creo que lo vuelva a hacer. Y podría seguir pero voy a dejarlo donde está.

Dicho esto, entenderéis que no para mí no es un elogio especialmente importante decir que "Eduardo Manostijeras" es su película que más me ha gustado. Y ya está. No me ha parecido una obra maestra ni de lejos, la historia, como casi todas las que vemos en las obras de Burton, supera con creces la raya del infantilismo, a veces incluso del absurdo ("Big Fish" era un despropósito por esto último), sus personajes, en la misma línea, no son memorables pese a la originalidad de su protagonista... Pero, pese a todo, no me ha dolido verla. En absoluto. Y eso, tratándose de Tim Burton, es mucho.


La razón es que le salva su buen uso de la comedia y el romanticismo. El primero tiene más importancia, como suele ocurrir en su filmografía, y aunque se valga de chistes y recursos a menudo absurdos, funcionan realmente bien, no son muy empalagosos ni muy inocentes, y la mayoría de las veces logran al menos arrancar una sonrisa al espectador. En cuanto al segundo, la clave es que no basa toda la historia en la relación entre Eduardo y Kim, ni el romance está metido con calzador. Se va desarrollando poco a poco, conforme avanza la historia, resulta coherente y, en su momento cumbre, no se extiende demasiado. Sencillo y efectivo.

Sigue teniendo los mismo problemas que siempre he visto al cine de Tim Burton, sobre todo a sus historias y al tratamiento que el director hace de ellas, pues siendo su estilo es algo inevitable, pero si se lo compara con lo peor de su filmografía "Eduardo Manostijeras" sale muy bien parado. Además, Johnny Depp, un actor que al igual que Burton no se cuenta ni de lejos entre mis favoritos, hace un trabajo bastante destacable, lo mismo que otros secundarios como Winona Ryder o Dianne West. 

Mi puntuación:
7, un gran triunfo para una película de Tim Burton.

Y la película de la próxima semana es: Déjame entrar.


viernes, 4 de julio de 2014

Ciclo de cine bélico: Ciudad de vida y muerte


Llegamos al ecuador de este ciclo, y para no perder la costumbre volvemos a Asia oriental, una región de la que ya hemos visto una importante cantidad de títulos en este blog, casi todos coreanos y japoneses. Ahora en cambio le toca el turno al cine chino, la tercera potencia cinematográfica de Asia, y a la que prácticamente no hemos dedicado tiempo. Así pues, que mejor oportunidad para lanzarnos de cabeza a las profundidades de la producción fílmica de este país que viendo esta gran película, "Ciudad de vida y muerte", una joya de la que, para comenzar, puedo decir que es uno de los mejores títulos de cine bélico que he visto, incluso mejor que las más conocidas leyendas estadounidenses (y a falta de ver "Apocalypse Now" y "La chaqueta metálica").

Alguno podría pensar: ¿está exagerando? ¿Se habrá dejado llevar por un excesivo entusiasmo? Esto último no lo descarte, ya que es algo que me ocurre con mucha frecuencia cuando veo una película, pero tras haberla dejado reposar un par de días creo que mi opinión con respecto a "Ciudad de vida y muerte" no va a cambiar demasiado. Es un peliculón, así de claro. Un filme completo, durísimo hasta límites que pocas veces he visto en un filme, pero a la vez con una 'belleza' muy especial producto en parte de su maravillosa fotografía y en parte a su historia, en la que se nos muestra que el ser humano es capaz de lo mejor y lo peor. 


Ante todo, ¿de qué va "Ciudad de vida y muerte"? Básicamente, se nos relata uno de los episodios más oscuros del siglo XX, aunque haya sido empequeñecido por otros mucho más conocidos: la Masacre de Naking, ocurrida durante la invasión japonesa de china en los años 30, en la que perdieron la vida alrededor de 100.000 chinos en pocos meses. No son temas ajenos al cine, ya hemos visto muchos filmes sobre el holocausto, pero el realismo y sobre todo el retrato tan fidedigno de los hecho que se ve aquí no es del todo común. Y menos aún el hecho de que, aunque evidentemente sean los malos, los japoneses no estén tan demonizados como en muchas producciones estadounidenses, o como se suele hacer con los nazis. Para que os hagáis una idea, en su estreno en China las críticas que sufrió la película por esta razón (la masacre es un suceso que aún hoy provoca muchas tensiones entre chinos y japoneses) hicieron que estuviese a punto de ser retirada de las salas.

Todo e se debe a una narración que se desarrolla justo en la línea que separa el relato objetivo del más emocional. Sería mejor describirlo diciendo que tiene mucho de ambos lados. Importa tanto la historia como sus personajes, hace que te involucres, que te preocupes por unos y odies a otros, pero sin convertirse nunca en un filme que dependa casi exclusivamente de lo emocional, como le ocurría a "La lista de Schindler". De hecho, para colocar definitivamente mi cabeza en una guillotina, "Ciudad de vida y muerte" es en la mayoría de sus aspectos bastante mejor que la obra de Spielberg. Ahí lo dejo.


Para rematar, junto a su excelente historia y desarrollo, técnicamente es una película espectacular, gracias sobre todo a una fotografía maravillosa. El uso de la imagen en blanco y negro está plenamente justificado, pues concuerda a la perfección con su entorno de absoluta destrucción, y aparte está repleta de muy buenos fotogramas, poderosos y cargados de emotividad. Tanto es así que, sobre todo en su primera mitad, el diálogo es bastante escaso, con lo que la imagen tiene muchísima importancia. Hay casos de filmes que fracasan por su empeño de transmitir más a través de lo visual que mediante la historia, y esta lo consigue. O diría que lo hace si no fuese porque ambos aspectos están perfectamente balanceados.

¿Qué más queréis que os diga? Si con esto no he conseguido que os entren ganas de verla no sé qué más puedo hacer. Os prometo que la disfrutareis (y la sufrireis). Una pequeña gran joya.

Mi puntuación:
Sobresaliente, y cerca de la perfección.



miércoles, 2 de julio de 2014

El cine de animación japonés (I): Hayao Miyazaki y Studio Ghibli

Junto a otra entrada que probablemente publicaré la próxima semana, en este artículo voy a tratar un tema del que tenía ganas de hablar desde hacía tiempo: la animación japonesa. Aclaro de antemano que, aunque también pueda entrar en la misma denominación, no voy a referirme a las series de anime, de las que también soy muy fan pero que, por no ser películas y por otros aspectos no tendrán cabida en este blog. Habrá quién piense que es lo mismo, que se pueden meter a las películas de Miyazaki y a series tan famosas como "Death Note", "Evangelion", "Fullmetal Alchemist" y demás en un mismo bote, pero en realidad hay tantas diferencias que si no fuese por su país de procedencia y por el hecho de que sean productos de animación que prácticamente los considero géneros distintos.
Personalmente, me gusta mucho más la animación japonesa que la occidental, tanto por estilo de dibujo como por sus historias, siempre hablando en general, claro. No soy muy amigo de las películas de Disney más clásicas, y es raro que vea un filme de esta clase, ni siquiera los más recientes de Pixar o Dreamworks. Cierto, tienen buenas películas, pero pocas, muy pocas, pueden compararse con muchas de las que voy a hablar ahora.

Si Walt Disney es el gurú, el gran referente de la animación occidental, en Japón su homólogo sería sin lugar a dudas el gran Hayao Miyazaki, recientemente retirado y creador de auténticas maravillas del cine. Y aunque detrás de Studio Ghibli, fundado por él, también hayan otras importantes producciones como "La tumba de las luciérnagas" o "Cuentos de Terramar", es Miyazaki su cabeza indiscutible, todo ello gracias a una filmografía extraordinaria que ahora repasaremos.

Temática:
Decir que el estilo de Miyazaki ha evolucionado a lo largo de los años es muy evidente. Su producción fílmica ha tenido muchos cambios desde sus primeras películas a principios de los años 80 (anteriormente ya había realizado algunas series), tanto en cuanto a su estilo de dibujo como por el público al que ha ido dirigido. Si analizamos su trayectoria, vemos que aquellos títulos más infantiles como "Mi vecino Totoro", "Nicky, la aprendiz de bruja" o "Porco Rosso" han dado paso a un tratamiento más oscuro y/o maduro en la que yo llamo su 'trilogía dorada' y su última película, "El viento se levanta". Sin embargo, siempre ha mantenido ciertos temas e imágenes o escenas recurrentes.


Por ejemplo, Miyazaki, un antibelicista y ecologista convencido, ha introducido en numerosos filmes, por no decir casi todos, constantes referencias a los desastres que el ser humanos ha producido en la naturaleza, muchas veces representado mediante 'guerras' entre el hombre y su entorno ("La princesa Mononoke", "Nausicaa"). Del mismo modo, y a menudo muy unido a lo anterior, ha reflejado la crudeza y los perjuicios de la guerra en sus cintas, y no precisamente evadiendo mostrar imágenes crudas. Los dioses o espíritus japoneses ("Mi vecino Totoro", "El viaje de Chihiro") o la aviación ("Porco Rosso", "El viento se levanta") han sido otros de sus temas más frecuentes.

Estética y ambientación:

Una de las cosas que más me gustan de las películas de Miyazaki es el mundo en que se desarrollan sus historias. Aunque en ocasiones ha mostrado entornos más realistas o algunos basados en el Japón feudal (como "La princesa Mononoke", "El viento se levanta" o "El viaje de Chihiro"), muy a menudo se ha valido de la estética steampunk para ambientar sus filmes. Y lo cierto es que la mayoría de las veces le ha funcionado más que bien. Esa mezcla entre ciudades y personas propias del siglo XIX y máquinas futuristas fueron protagonistas de películas como "El castillo ambulante", "El castillo en el cielo" o "Nausicaa", pero también se dejó ver en "El viaje de Chihiro", y si mal no recuerdo (hace varios años que la vi) también en "Nicky, la aprendiz de bruja".

Aparte, el detallismo a veces extremo de su estilo de dibujo le ha permitido construir lugares caóticos o recargados y que se combinan muy bien con uno de sus ingredientes estrella: las criaturas viscosas, y si son oscuras mejor, llámense Sin Cara, Espíritu del Bosque o los magos corruptos de "El castillo ambulante". 

Personajes:

En este apartados tampoco podemos quejarnos. A lo largo de su filmografía, Miyazaki ha creado una larga lista de grandes y emblemáticos personajes, algunos de ellos muy conocidos. También es cierto que suele haber algunos que se repiten, con diferentes nombre y aspecto, en muchas de sus películas, pero ¿qué escritor o director de cine no lo hace?

Habrá a quien le guste más uno u otro, pues hay donde elegir. Personalmente me quedo con la princesa Mononoke, pero también tenemos a Nausicaä, a Porco Rosso, a Totoro, Ashitaka, Lady Eboshi, los espíritus animales del bosque de "La princesa Mononoke", Chihiro, Haku o el carismático pero problemático mago Howl.

Su obra:

Una vez introducido, repasemos ligeramente la obra de Hayao Miyazaki. Antes aclararé que, a excepción de "El Castillo de Cagliostro", he visto todas y cada una de sus películas, aunque algunas hace bastante tiempo.

Como dije antes, sus primeras obras, a pesar de mantener su temática habitual, eran en cierto modo más infantiles que varias de las que realizaría en este milenio. Comenzaría con "Nausicaä del Valle del Viento", su primer gran éxito (en Japón) y el filme que conduciría a la creación de Studio Ghibli. Junto a "La Princesa Mononoke" se la puede considerar su principal película ecologista, dado que se desarrolla en un futuro post-apocalíptico en el que gran parte de la tierra está cubierta por bosques de hongos gigantescos en las que habitan toda clase de criaturas. De fondo, guerras entre diferentes ciudades-estado y la búsqueda de un ser que teóricamente podía cambiar la situación en favor de la humanidad.

Posteriormente llegaría "El castillo en el cielo", una curiosa fábula con el tema de la aviación muy presente que, como su título indica, relata la historia de dos niños, un grupo de piratas aéreos, un ambicioso oficial del gobierno... y una mítica fortaleza que flota entre las nubes. Más tarde, entre finales de los 80 y principios de los 90 Miyazaki realizaría tres filmes en mi opinión algo inferiores (aunque nada despreciables): "Mi vecino Totoro" (sí, ya se que para muchos es una de sus mejores películas), "Nicky, la aprendiz de bruja" y "Porco Rosso". 


Sería a partir de 1997 cuando Hayao Miyazaki, ya por aquel entonces un respetado director, alcanzaría la cumbre de su producción con el estreno de la primera película de su 'trilogía dorada': "La Princesa Mononoke". Años después la seguirían "El viaje de Chihiro" y "El castillo ambulante". Aunque esta última esté medio paso por detrás, las anteriores son auténticas maravillas cinematográficas, dos películas que cualquier aficionado al cine debería ver (si no la has visto ya estás tardando en buscarla), prácticamente perfectas. Si tuviera que quedarme con solo una estaría en enormes dificultades para elegirla. 

Para concluir, y tras "Ponyo en el acantilado", una adaptación japonesa del clásico "La sirenita" de Hans Christian Andersen, hace pocos meses se estrenaría la que sería su despedida del cine: "El viento se levanta", una de sus películas más maduras, realistas y a la vez polémicas, ya que trataba la vida de Horikoshi Jiro, un ingeniero aeronáutico que fue el principal responsable de la creación de los cazas Zero, los aviones que lideraron el ataque de Pearl Harbor y que fueron una pieza fundamental de las fuerzas aéreas japonesas durante la II Guerra Mundial.