jueves, 28 de agosto de 2014

Guardianes de la galaxia


Uno de los blockbusters del año, una de las películas más esperadas de este verano (en mi caso la que más esperaba) y una apuesta relativamente arriesgada de una Marvel que parecía cada vez más acomodada con los sucesivos exitazos de cada una de sus películas de Los Vengadores. Se venía hablando mucho y generalmente muy bien de ella y después de haberla visto no me queda más remedio que sumarme a la oleada de alabanzas.

Huelga decir que los Guardianes de la Galaxia no se contaban ni mucho menos entre los personajes más conocidos de la Casa de las Ideas, y menos después del 'boom' del cine de superhéroes en el que los Capitán América, Thor, Iron Man y compañía han adquirido más relevancia de forma progresiva dentro del universo del cómic. Era esa misma la razón por la que había tanta expectativa en torno a este título, dado que al contrario que ocurre con otros personajes no tiene la misma enorme masa social de seguidores que si tienen otros muchos superhéroes, pero los creadores de la película no solo han logrado quitarse de encima todas las incógnitas, sino que además han utilizado todo este relativo desconocimiento en su favor.


Creo que no exagero, o no demasiado, cuando digo que "Guardianes de la Galaxia" es la película más divertida y original de su género que se ha hecho en los últimos años. Como dije han sido capaces de crear una historia atractiva, entretenidísima, con muchos momentos de buen humor, algunos otros algo más dramáticos pero que no estropean el conjunto, y unos personajes carismáticos que no tienen nada que envidiar a Tony Stark. Una divertida cuadrilla liderado por Star Lord en el que nos encontramos desde un árbol que habla hasta un mapache que habla demasiado. 

Muy bien ambientada, con una música ochentera que además de tener especial relevancia en la trama encaja a la perfección con el filme, notables escenas de acción, un villano que sin acercarse aún a los de DC eleva ligeramente el nivel de uno de los puntos más débiles de Marvel,... No se hace larga ni empalagosa, sus héroes se podrían calificar más de antihéroes y en general aporta un soplo de aire fresco para el cine de superhéroes, y creo que puede venirles muy bien de cara a unos años en los que el género va a saturar las salas de cine. Quizá no esté entre las mejores del año, pero con decir que es muy sorprendente y que me lo he pasado de maravilla viéndola debería ser suficiente.


Mi puntuación:
Notable bien alto, y sin que me tiemble nada el pulso.

Aprovecho para decir que como ya adelanté el lunes esta va a ser la última entrada hasta mediados de septiembre. Así que hasta entonces.


lunes, 25 de agosto de 2014

Película de la semana: El hombre elefante


Si ahora mismo tuviese que hacer una lista de los directores más peculiares de las últimas décadas (y puede que lo haga en un futuro no muy lejano), hay una serie de nombres que bajo ningún concepto debería olvidar: David Cronenberg, Lars Von Trier, Terrence Malick, Terry Gilliam, probablemente también entrarían Stanley Kubrick o Darren Aronofsky... y David Lynch. Las dos películas suyas que he visto hasta este día, "Mulholland Drive" y "Carretera perdida" probablemente estén entre las cinco más extrañas que he visto en mi vida, y yo personalmente las calificaría como psicodélicas. Puntualizo que esto no significa que no me gustan ("Mulholland Drive" me pareció un filme realmente fascinante).

Sin embargo, dada la naturaleza de la historia que se iba a contar, esperaba que "El hombre elefante", película realizada quince años antes que las anteriores, tuviese un estilo algo diferente, más coherente y convencional, sin ese ingrediente de constante incertidumbre (más que nada porque en esas dos obras nunca sabes lo que está pasando) e incluso locura que le caracteriza, y no podía decidir si eso me parecía bueno o malo. Una vez vista, lamentablemente tengo que decir que prefiero ese otro Lynch metido en su propio mundo.


Primero y principal, "El hombre elefante" es una buena película, muy bien contada, que no llega a aburrir y que por su argumento tiene fácil hacer conectar al espectador con ella, aunque conmigo no haya funcionado del todo, simplemente porque ese tipo de historias no me entusiasman. Habrá quien lamente constantemente la terrible suerte de su protagonista, quien no haga más que preguntarse por qué la naturaleza es tan cruel con algunas personas, y es entendible, pero de ese mismo tipo se han hecho muchas más películas, y no le veo ningún ingrediente especial que haga a esta mucho mejor que las demás. Diciéndolo de la forma más sencilla posible, "El hombre elefante" es una película más, que no del montón.

También es bastante probable que esta reacción por mi parte se deba al nombre de su autor, al hecho de que esté firmada por un David Lynch que como ya he dicho me había sorprendido muy gratamente con la personalísima forma de hacer cine de la que hizo gala en "Mulholland Drive" y, en menor medida, en "Carretera perdida", y que aquí apenas vea su sombra en poco más que el ritmo narrativo. Cierto que la propia película deja poco margen de maniobra para un estilo que necesita grandes dosis de autonomía y que temporalmente hay mucha distancia entre estos filmes, pero mi conclusión es que "El hombre elefante" me ha decepcionado. No mucho, pero sí lo suficiente como para no sentirme satisfecho tras ver la película.

Mi puntuación:
Llega al notable, pero con muy poco margen.

Aprovecho para decir que durante las dos primeras semanas de septiembre no habrá entradas en el blog, por varias razones: los exámenes, que estoy algo corto de material sobre el que escribir, y que tengo pensado hacer algún tipo de renovación (que quizá tampoco se produzca, es solo una posibilidad que se me ha ocurrido). Sí que habrá una o dos entradas más esta semana, pero esta sección queda cerrada hasta el día 15 o 16 de septiembre.

viernes, 22 de agosto de 2014

Ciclo de cine bélico: En tierra de nadie


Hasta ahora, con la excepción de "Black Hawk derribado", todas las películas bélicas de este ciclo han estado basadas en dos conflictos: la II Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam ("Ciudad de vida y muerte" aunque no se desarrolla en la IIGM propiamente dicha sí que tuvo mucha relación con esta guerra). No es secreto que la inmensa mayoría de las películas de este género, y sobre todo las creadas en Estados Unidos, tienen especial predilección por estos dos conflictos por lo que supuso para su país y por su magnitud, pero existen casos de guerras mucho más recientes que también han sido objeto de filmes de gran calidad, y uno de ellos es "En tierra de nadie".

Solo con decir su nacionalidad, Bosnia-Herzegovina, podreís suponer a qué guerra hace referencia, a las luchas que en los años 90 desangraron la antigua Yugoslavia, especialmente la propia Bosnia. Además, la fecha del filme, 2001, fue muy poco después del fin del conflicto, con lo que llama más la atención. Si alguno está empezando a arrugar la cara por proceder de un país cinematográficamente poco conocido, os diré que "En tierra de nadie" ganó el Óscar a la mejor película de habla no inglesa (ya sabéis que los premios me dan bastante igual, pero en estos casos pueden ser buenos referentes) y que, como tantas otras veces he dicho, la mayoría de las veces la nacionalidad importa poco en el cine.


A medio camino entre una comedia negra y un drama 'ligero', "En tierra de nadie" (de forma muy general, pues estas películas es mejor verlas sabiendo lo menos posible de ellas) cuenta la historia de un soldado serbio y uno bosnio que quedan atrapados en el terreno neutral entre los dos frentes, creando una pequeña crisis que terminará creando una repercusión inesperada. Lo cierto es que, además de plantear una situación que por momentos es casi cómica, "En tierra de nadie" está muy lejos de las películas bélicas habituales: casi no hay acción y desarrolla una serie de temas de lo más interesante como el odio irracional que rodea a los combatientes en guerras de estas características, la pasividad e incluso ineptitud de los 'observadores y mediadores externos', y la doble cara de los medios, pudiendo generar presión que obliga a los organismos a intervenir y, por otro lado, convirtiéndose en auténticas aves de rapiña que viven de la desgracia ajena.

Creo que estos son argumentos suficientes para animar a cualquiera a ver esta película. No conozco muchos filmes, y menos aún de este género, que en apenas hora y media puedan tratar temas tan complejos y punzantes con bastante profundidad y sin caer en ningún tipo de tragedia lacrimógena, enseñando las cosas tal y como son, crudas y a veces crueles. Un título realmente sorprendente y muy, muy recomendable para cualquiera. 

Mi puntuación:
Entre el notable alto y el sobresaliente.


miércoles, 20 de agosto de 2014

Confesiones de un cinéfilo. Capítulo VII

Como siempre hago en esta sección, hoy vengo a hablaros sobre un tema más libre que no se podría encuadrar en otras secciones. Desde principios de este año y un poco de los últimos meses de 2013 he estado cubriendo huecos (y todavía me quedan muchos) de una cara del cine que antes tenía muchas ganas de conocer y al que he dedicado mucho espacio en este blog últimamente: el cine oriental, entendido como el procedente de China, Corea y Japón, tres 'potencias cinematográficas', si es que puede usarse esta expresión, cuyas películas suelen ser desconocidas por la gran mayoría del público.


Después de haber visto una veintena de películas coreanas, unas cuantas chinas, en especial de Zhang Yimou, y bastantes más japonesas, no me queda otra que decir que es una auténtica lástima que este cine esté tan eclipsado por el estadounidense, cuando en estos tres países se han hecho grandísimas joyas que pisotean tranquilamente a muchísimas, y no exagero, producciones norteamericanas similares. He llegado hasta un punto en que muchas noches prefiero ver un filme no tan bueno de cualquiera de estos países que muchas producciones de Hollywood. Grandes directores como el propio Yimou, Park Chan-wook, , Hayao Miyazaki o Bong Joon-ho podrían competir sin problemas con casi todos los mejores realizadores de nuestro lado del hemisferio, y salvos contadas excepciones como Miyazaki o Akira Kurosawa son muy poco conocidos por cualquiera que no esté un poco metido en el universo del cine.

Es una lástima, vuelvo a decirlo, y no es que en occidente no se hagan buenas películas, ni de lejos, aunque en Estados Unidos cada vez sea más negocio y menos arte, ese es otro tema. De lo que me lamento es que tanta gente nunca vaya a ver un excelente thriller policíaco como "Memories of Murder", que poco tiene que envidiar a las mejores de Fincher, por proceder de Corea. O "Confessions", esa maravilla japonesa de la que tanto he hablado. O las películas llenas de personalidad de Wong Kar-wai, por mucho que no me guste del todo el estilo de este director. 


Así que hacedme caso y a partir de ahora dadle aunque sea una oportunidad, si no lo habéis hecho aún, al cine oriental, porque os aseguro que no os váis a arrepentir y encontraréis un gran número de películas muy buenas que siempre merecen la pena ver. 


lunes, 18 de agosto de 2014

Película de la semana: Funny Games


Con una semana de retraso por los problemas que ya os comenté, la película que hoy toca tratar es este filme de culto creada por un director, Michael Haneke, que hace no mucho estuvo de moda por el triunfo a nivel internacional que supuso "Amour", pero que lleva muchos más años realizando películas con su peculiar y reconocible estilo fílmico. "Funny Games" es seguramente uno de sus títulos más conocidos, fama que sin lugar a dudas se debe en gran medida a lo perturbador y desquiciante de su argumento. Advierto que solo voy a hablar del filme alemán de 1997, ya que diez años más tarde el propio Haneke realizaría un remake en Estados Unidos protagonizado por Naomi Watts y Tim Roth que no he visto (y siendo sinceros tampoco tengo demasiadas ganas de ver), por lo que no puedo ni voy a compararlos.

Para los que no lo sepáis, la historia que se desarrolla en "Funny Games" es la de un matrimonio (por lo que parece bastante acomodados económicamente) que va a pasar las vacaciones en su casa de la costa donde se encontrarán con otros amigos. Cuando aún se están instalando, reciben la visita de un joven que según dice vive en la casa de su vecinos... El resto lo dejo a vuestra imaginación, pero sí os diré que hasta cierto punto es bastante imprevisible. En parte, pues una vez que asimilas la situación 'principal' el resto de la historia es relativamente fácil de desarrollar, aunque no por ello dejes de estar con los ojos bien abiertos... Por razones de mucho peso.


Como ocurre con muchas películas, te guste más o menos es difícil negar que "Funny Games" es un muy buen título si hablamos de originalidad. Pero no de originalidad en su historia, sino en la forma de desarrollarla, en cómo ocurren los acontecimientos y se cuentan. Por ejemplo, el hecho de que durante algunos momentos, muy contados, del filme el 'villano principal' se dirija a cámara para dirigirse al espectador consigue mucho más que la gran mayoría de escenas de violencia que hay en el filme (no todas), por la sensación de frialdad que transmiten unos personajes ya de por sí caracterizados por esa 'cualidad'. En la otra cara de la moneda tenemos una tensión brutal a partir de cierto punto de la película. Es decir, ingredientes que si los unes crean un cóctel explosivo y difícil de igualar. También me gustaría destacar los recursos técnicos que Haneke usa en varias ocasiones, sobre todo en cuanto a la elección de planos y un par de detalles técnicos originalísimos.

Pese a todo, lamento tener que decir que "Funny Games", pese a sus muchas virtudes, no me ha parecido ni de lejos una gran película. Es buena, muy buena si solo se ven algunos componentes, pero como conjunto me ha decepcionado un poquito. Sí, es original, rompedora y descarnada, pero no es el único filme con esas mismas cualidades. Tampoco os digo con esto que dejéis de verla, si estáis acostumbrados a ver películas con altas cargas de violencia 'sin sentido' puede que os guste y la disfrutéis.

Mi puntuación:
Llega al notable, nada más.

Y la película de la próxima semana es: El hombre elefante.


miércoles, 13 de agosto de 2014

El cine de Zack Snyder



Antes que nada, siento que estos últimos días no haya podido publicar ninguna entrada, pero mi querido ordenador no tenía ganas de conectarse a internet, así que no ha habido manera. Prometo que lo compensaré debidamente.

Dicho esto hoy vengo a hablaros de un director al que si leéis muchas de mis entradas anteriores os daréis cuenta que se cuenta entre mis favoritos, como mínimo. Cierto que es un realizador con muchos detractores, casi tantos como defensores, pero lo que nadie puede negar es que en todas sus películas ha conseguido imprimir un estilo cinematográfico muy propio y casi siempre fácil de identificar. Por otro lado, en una época en la que el cine comercial basado en efectos visuales lleva mucho tiempo en primera plana, resulta extraño, inquietante, preocupante incluso, que apenas hayan directores con la capacidad de unificar cine de autor y de auténtica calidad con espectáculo visual. Y que nadie me insulte mencionando a James Cameron y Michael Bay. Ridley Scott se ha acercado en algunas películas y en otras fracasó estrepitosamente. Peter Jackson lo consiguió... en "El Señor de los Anillos". En este año 2014, creo que solo hay dos directores que cumplan estos requisitos: uno es por supuesto Zack Snyder y el otro el gran e inimitable Christopher Nolan. Que cada uno diga lo que quiera.


Para empezar, una característica muy peculiar de Snyder, y que siempre me ha gustado especialmente, es su manera de utilizar los efectos especiales, decorado, iluminación y textura de las imágenes para crear una sensación muy peculiar, que no creo haber visto en casi ningún otro filme. Eso sí, reconozco que se perdió ligeramente en "El hombre de acero", pero dada la naturaleza de la historia es comprensible. Pero si cualquier ve aunque sean cinco minutos de "300", "Watchmen" o "Sucker Punch" se dará cuenta muy pronto de lo que digo. Y además siempre encaja mucho con el trasfondo de lo que se cuenta, con los ambientes oscuros y las tramas retorcidas de sus obras. 

Todo ello acompañado además de un estilo a la hora de filmar (y montar, no lo olvidemos) que aunque a muchos les parezca videoclipero o más propio de videojuegos, el bueno de Snyder lo utiliza de tal forma que nunca llega a saturar, da la impresión de que esas escenas ultra-ralentizadas, esos planos detalle y esas imágenes distorsionadas encajan a la perfección con el conjunto de la película. Todo acompañado de unas bandas sonoras que, sobre todo en los casos de "Watchmen" y "Sucker Punch", llegan a ser mucho más que un mero telón de fondo. Recordad por ejemplo las escenas de Baby Doll combatiendo contra los samuráis, sin la música de Bjork no sería lo mismo, ni mucho menos.


Otra constante en la filmografía de Zack Snyder es su gusto por personajes atormentados en mayor o menor medida, o como mínimo en situaciones difíciles: Leónidas, Rorschah, Baby Doll, Superman. El mundo que los rodea tiene mucho que ver con esto, pues casi siempre se trata de entornos hostiles, como ya he dicho en concordancia con la textura oscura de sus imágenes. Puede que "El hombre de acero" se desvíe de sus otras películas, pero su carácter más (si cabe) comercial que las otras y el hecho de que DC-Warner tenía tantas esperanzas puestas en ella probablemente influyese en estos cambios.

Y hasta aquí esta breve 'alabanza' a un fantástico director, demasiado infravalorado y del que siempre que estrena una película se pueden esperar grandes cosas. Esperemos que su próxima "Batman vs Superman", a la que como sabéis tengo bastante miedo, no estropee una gran carrera.

lunes, 4 de agosto de 2014

Película de la semana: El gran dictador


Si alguien me preguntase si prefiero el cine clásico o el más moderno, más del 95% de los casos diría que me gusta más e incluso me parece mejor el contemporáneo, es decir, partiendo desde los años 70-80 hasta nuestros días. La razón es simplemente que la mayor parte de los clásicos que he visto (no todo, evidentemente), tienen un cierto aire inocente y/o falta de profundidad en muchos aspectos que no termina de gustarme. También hay que decir que muchas, muchísimas películas más modernas tienen este mismo problema. Sin embargo, en muy contadas ocasiones encuentro filmes 'antiguos' que dentro de la lista de mis preferencias pueden competir mano a mano y derrotar a muchas otras de época más reciente. Y esta es una de ellas.

Cualquiera que no conozca aunque sea por su imagen a Charles Chaplin debería hacérselo mirar, pues es uno de esos escasos personajes cinematográficos que han conseguido instalarse en el mundo de la cultura popular, ya sea por sus películas en la etapa muda del cine con su mítico personaje Charlot como por sus obras realizadas en la época sonora. Podría decirse que es la primera gran estrella de la historia del cine, aunque eso queda a juicio de cada uno.


De entre su extensísima filmografía, "El gran dictador", fue su primer título no mudo y una de sus más conocidas. Si antes dije que podría rivalizar con muchas películas modernas es sencillamente porque creo que poquísimas comedias de las que se hacen hoy en día están al nivel de lo que Chaplin hizo en este filme. Unificando su clásico humor basado en situaciones absurdas que provocan incontables risotadas a cada segundo y una aguda y hábil sátira política, lograba con ingredientes de lo más básicos una auténtica obra maestra, tanto del cine como de su género. Es difícil mencionar los momentos más graciosos, porque hay muchos, pero probablemente los discursos de Hynckel (no hace falta que diga a quién imita, ¿verdad?) y sus 'actividades gubernamentales' se llevarían el premio gordo.

"El gran dictador" no solo logra hacer reír mucho, sino que como mensaje pacifista funciona muy bien. Muestra en varias escenas la persecución que sufrían los judíos en Alemania, el pensamiento dictatorial del fascismo y el nazismo e incluso da un paso más allá en su emotivo discurso final, en el que no se limita a criticar a estos regímenes, sino a hacer un llamamiento a toda la humanidad. Hay que tener en cuenta que la película se estrenó en el año 1940, fecha en que aunque la II Guerra Mundial ya había comenzado EE.UU., país en que Chaplin llevó a cabo la mayor parte de su producción cinematográfica, aún era un país neutral, y no era fácil realizar un filme tan claramente propagandístico.


Pocas cosas más podría decir que no fuesen alabanzas a esta películas. Uno de mis filmes clásicos favoritos, y más aún, entre las comedias que más me han gustado.

Mi puntuación:
Obra maestra.

Y la película de la próxima semana es: Funny Games.

viernes, 1 de agosto de 2014

6 películas de Zhang Yimou

Como ya anuncié el lunes, después de haber hablado largo y tendido los últimos meses sobre cine japonés y coreano, iba siendo hora de pasar al gigante asiático, a China. Tras un par de entradas dedicadas a dos películas de este país, "Ciudad de vida y muerte" y "2046", creo que la mejor manera de hacer un repaso a varios títulos interesantes de esta nacionalidad es tratar el cine del que puede ser considerado sin demasiados problemas como el más destacado e influyente cineasta de China, Zhang Yimou. Habrá quién discrepe y piense que Wong Kar-Wai es mejor, y quien incluya a Ang Lee (que no es chino, sino de Taiwán) en el bote a pesar de haberse prodigado más en Hollywood, pero para mí no hay discusión alguna. De modo que aquí os dejo una lista con los títulos imprescindible de la filmografía de este gran director.

¡Vivir!

La gran obra maestra de Yimou y la culminación de la que yo llamo su etapa costumbrista, caracterizada por filmes que tratan historias cotidianas ambientados generalmente en zonas rurales de principios de siglo XX o la Revolución Cultural de Mao Zedong. Con un argumento muy sencillo, normal y sin artificios, "¡Vivir!" consigue transmitir a la perfección el concepto que se sugiere en su propio título, la vida de una persona cualquiera, con sus momentos felices y tristes, sus logros y sus fracasos. La película lo tiene todo, desde escenas cómicas a otras trágicas, personajes con los que te puedes identificar y situaciones que pese a su 'normalidad' transmiten muchísimo. Un filme imprescindible que cualquiera amante del cine disfrutará seguro.

Hero

Entrado este siglo, Yimou comenzó a trabajar en proyectos más variados, y buena muestra de esta tendencia fueron sus dos incursiones en un género bastante habitual en el cine chino, el realismo mágico, con películas como "Hero" y "La casa de las dagas voladoras" (esta última una película mucho más comercial y carente de personalidad). En la primera, con un reparto lleno de importantes nombres como Jet Li, Tony Leung o Zhang Ziyi, Yimou nos planteaba una original historia, entretenidísima y excelente en lo visual, siendo un claro ejemplo de uno de los puntos fuertes del director, el uso del color. Solo por las escenas de acción merece una oportunidad, y ni siquiera es lo mejor que tiene.

La linterna roja

Protagonizada por la preciosa Gong Li, actriz que participó en casi todos los primeros filmes de Yimou, con esta película el cine chino adquiría una posición privilegiada en el panorama internacional gracias a un puñado de premios, nominaciones y apariciones en prestigiosos festivales. Y con razón, pues creo que pocos directores podrían conseguir lo que Yimou hizo con "La linterna roja", transformar una simple historia de intrigas entre mujeres en una película fascinante, cargado de personalidad y saber hacer. Con un ritmo muy lento perfectamente adecuado a la trama, a lo largo de sus dos horas de duración hacía que te interesara lo que parecía ser una anodina historia. Eso sí, si no estáis acostumbrados al cine chino os recomiendo que os inicieis con otro filme.

Las flores de la guerra

La última película de Yimou hasta hoy es, junto a la ya mencionada "La casa de las dagas voladoras", la que más se aleja de las claves que han caracterizado su estilo fílmico, pero no por ello deja de ser un título menos importante. Liderado por una estrella internacional como Christian Bale, el argumento de "Las flores de la guerra" se centra en un occidental que se ve atrapado en Nankín durante la invasión japonesa y que debido a varios sucesos que no contaré pasa por una especie de camino de redención. Se nota muchísimo que tiene un presupuesto bastante holgado detrás y su cierto carácter propagandista, pero aún así es un filme recomendable, aunque en esa misma temática "Ciudad de vida y muerte" es mucho mejor.

Amor bajo el espino blanco

Otra temática que Yimou también trató, y con bastante éxito, en varias películas fue el cine romántico. Aunque en muchos (de hecho en la mayoría) de sus otros filmes más dramáticos suele incluir historias con más o menos dosis de romanticismo, en "Amor bajo el espino blanco" se convierte en el centro de la película. Una historia de amor de lo más sencilla, sin artificios, situaciones inusuales ni protagonistas con algo especial. Simplemente, la de dos jóvenes en plena Revolución Cultural. Si tuviera que elegir un adjetivo para calificarlo sería un filme limpio, muy fresco y relajante y, también hay que decirlo, bastante dramatismo. Una de las mejores películas asiáticas de este género.

Ju Dou: Semilla de crisantemo

Todas las películas de las que he hablado hasta ahora son seguramente las más conocidas de Yimou, pero aunque coincido en que también son las mejores, más allá de ellas también hay otros títulos destacables como "Sorgo rojo", su ópera prima, "El camino a casa", la película en que debutó Zhang Ziyi, o "Ju Dou", que si mal no recuerdo fue el primer filme chino nominado al Óscar a mejor película de habla no inglesa. Esta última, de nuevo protagonizada por su primera 'actriz fetiche', Gong Li, trataba la historia de una mujer maltratada por su marido (mucho mayor que ella), y unifica su clásico cine costumbrista con una trama con momentos algo cómicos, y, de nuevo, un muy buen empleo del color.