miércoles, 28 de enero de 2015

El mejor monólogo de la historia del cine

Sí, de acuerdo, con el título estoy exagerando, pero al fin y al cabo el número de grandes monólogos del cine reciente pueden contarse con facilidad. Muchos pensaréis automaticamente en el legendario "You talkin' to me?" de Taxi Driver, que sí, es muy bueno, y hasta hace unos días lo consideraba el mejor que el cine (hablo siempre del cine contemporáneo) había dado. Curiosamente, el que le ha quitado el puesto es un monólogo que pronunció un actor que, durante unos años, fue considerado el heredero del propio Robert De Niro: Edward Norton.

Claro que un gran monólogo no sería tanto sin una gran película detrás, y en este caso nos referimos a uno que aparece en una joya relativamente poco conocida, La última noche, dirigida por Spike Lee. De este filme podríamos decir, para resumir, que es uno de los más cínicos que he visto en los últimos meses, y una buena muestra es su escena cumbre, unos cortos pero magníficos minutos en los que el personaje de Edward Norton, un traficante de drogas a punto de entrar en la cárcel, habla consigo mismo en un cuarto de baño, criticando con una amargura casi palpable a todos y cada uno de los grupos que habitan en Nueva York, para terminar arremetiendo contra los demás personajes.
Aunque esta entrada la he escrito con la intención de mencionar únicamente este excelente monólogo, no puedo desaprovechar la oportunidad para recomendar esta película, título muy especial por su planteamiento, directo y firme en todo momento, por un notabilísimo desarrollo de personajes que hace que, si bien el de Edward Norton es el protagonista principal, conozcamos bien a varios de sus compañeros, y por unos diálogos cargados de agilidad e intensidad.

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