miércoles, 4 de febrero de 2015

Héroes y villanos (I)

Comenzamos otra pequeña mini-sección que, como otras que he hecho anteriormente, publicaré una vez por semana y tendrá una duración aún sin definir. Su temática, el propio título lo dice: un recorrido en dos direcciones distintas, uno fijándonos en aquellos villanos que, por un motivo u otro, me parecen memorables, y grandes héroes que el cine ha dado de sí. Todo ello descartando a superhéroes y supervillanos, y personajes que  deben la mayor parte de sus méritos a 'agentes externos', sin depender de su propia maldad o sus propios méritos.

Para arrancar esta sección, una de las ramas más jugosas del fascinante mundo de los villanos: psicópatas y asesinos en serie, una de las categorías de personajes que más grandes nombres ha dado a la historia del cine. Me dejaré alguno importante con toda seguridad, y otros de películas que no he visto, así que no os escandalicéis si no véis alguno en vuestra opinión imprescindible.

Hannibal Lecter
Uno de los personajes más inolvidables que el cine ha dado a luz, en buena parte por culpa de Anthony Hopkins y su simplemente perfecta interpretación de este famosísimo caníbal. Mirada de depredador, presencia imponente y una inteligencia muy por encima del común de los mortales son su tarjeta de presentación, a los que se puede añadir unos modales paradójicamente exquisitos y unos gustos culinarios un tanto cuestionables para retratar a un personaje único en su género y magnificencia. 

John Doe
 Un peso pesado en el universo de los villanos cinematográficos. Aparece muy pocos minutos en pantalla (algo similar al caso de nuestro amigo Lecter en El silencio de los corderos), pero sólo con eso deja una impresión difícil de olvidar. Metódico, muy imaginativo y con una crueldad y frialdad prácticamente inimaginable. La escena de su aparición, después de que su presencia sobrevuele casi toda la película hasta entonces, es, en una sola palabra, impactante. Fue interpretado por Kevin Spacey en una de las obras maestra de Fincher.

Jack Torrance
No podía faltar a la cita. Como no he leído el libro aún, no estoy del todo seguro de hasta que punto es un psicópata auténtico, dada la conocida 'influencia maligna' del Hotel Overlook, pero importa poco. Dotado de un encanto especial... ¿A quién vamos a engañar? Este personaje está, simple y llanamente, absorbido por su locura hasta tal punto que intenta matar a su mujer y su hijo derribando una puerta a hachazos y perseguirlos a través de un hotel que no es precisamente pequeño. Y claro, le interpreta Jack Nicholson, un actor que con solo sonreir da miedo.

Anton Chigurh
Este señor tan simpático, de apariencia nada tranquilizadora y que emplea un arma de lo más peculiar, quedaría sinceramente en calzoncillos si lo comparamos con los tres titanes que le preceden, pero al igual que ocurría con ellos su presencia impregna toda la película, en su caso No es país para viejos, haciendo gala de una extrema sangre fría al asesinar a sus víctimas. Por si fuera poco, es insistente, muy insistente, tanto como para ser capaz de perseguir a su objetivo a través de unos cuantos estados.

Max Cady
Hablaba de la persistencia de Anton Chigurh. Pues bien, este elemento es incluso peor, y con métodos menos sofisticados. La 'ratita' Nick Nolte puede dar buen testimonio de ello. No es un lumbreras, pero compensa su falta de inteligencia con unas condiciones para predicar el mal, el caos y la destrucción muy respetables. Como para meterse con él. 

Amy Dunne
Su presencia le parecerá discutible a alguno, pero como al fin y al cabo los hombres y las mujeres somos iguales, tenía que hacerle hueco a una representante del género femenino. Y aunque no fuera así, Amy Dunne se merecería un puesto de honor en el salón de la fama de los villanos. Llamarla mujer fatal se queda corto. Ha devorado a cuantos hombres ha conocido en su vida y creo que ninguno en esta lista podría alcanzarla si hablamos de sus 'cualidades' manipuladoras. Casarse con ella es sinónimo, como mínimo, de vida destrozada.

George Harvey
Mucho menos conocido que los antes mencionados, y considerablemente menos espectacular. Pero como se suele decir, hay veces en que lo que aparentemente normal puede ser lo más terrorífico, y este asesino pedófilo con aspecto de no haber roto un plato en su vida lo es, creedme. Tiene una larga lista de víctimas en su haber, todo ello con el único propósito de satisfacer su necesidades más salvajes. Por suerte, sufre un final a la altura de sus crímenes.

Baek Han-song y Kyong-chul
Por supuesto, no podía faltar la presencia asiática en esta lista, honor que el corresponde a dos personajes interpretados por un mismo actor, el gran Choi Min-sik, y que he unido por su similitud. Uno de ellos es un asesino indiscriminado de mujeres sumamente cruel; el otro, un profesor pedófilo. Esquivos, sádicos y desconocedores del arrepentimiento, como demuestran hasta sus respectivos finales: uno guillotinado, el otro asesinado por los padres de los niños a los que mató.




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