martes, 17 de febrero de 2015

Las mejores películas de Clint Eastwood (I)

Uno de los directores (y actores, no lo olvidemos) vivos con una trayectoria más impresionante, más respetados del mundo del cine y, en mi opinión personal, uno de los mejores autores de cine dramático de los últimos veinte años, como mínimo. Pese a todos estos calificativos, le ocurre lo mismo que a prácticamente cualquier realizador con una amplia filmografía, unos altibajos más o menos pronunciados en sus obras, alternando filmes tirando a flojos con auténticas obras maestras. Para una carrera tan dilatada como la suya, he preferido dividirla en lo realizado los últimos veinte años y antes de esta fecha. Hoy, las cinco mejores de su filmografía reciente.

Gran Torino
La culminación absoluta del genio narrativo de Eastwood, y probablemente la que aúna lo mejor que tiene como director. Toma una historia basada en una premisa a priori sencilla y con poca tela que cortar y hace de ella una maravilla cargada de profundidad, hermosa pero no excesivamente sentimentalista y utilizando, tal y como suele hacer en otras películas, a dos personajes alrededor de los que giran todos los acontecimientos haciendo de la relación entre ambos el pilar principal de la trama. 

Sin embargo, es muy probable que sin la genialidad de Eastwood como director Gran Torino perdería casi todo su encanto. Precisión milimétrica en cada plano y cada escena, sin que ninguno sobre y siempre contándonos algo importante de la historia. Una pequeña gran película

Cartas desde Iwo Jima
En un mismo año Clint Eastwood acometió la hazaña pocas veces repetida (al menos yo no se de ninguna) de filmar un acontecimiento, en este caso la famosa Batalla de Iwo Jima, desde dos puntos de vista, el japonés y el estadounidense. Paradójicamente, esta última versión, Banderas de nuestros padres quedó mucho peor parada que la otra, y es poco recomendable. En cambio Cartas desde Iwo Jima traslada al cine bélico lo mejor del estilo cinematográfico de su director, contándonos una historia a través de una elocuencia monstruosa en cada uno de sus fotogramas.

Melancólica y bella a la vez, Cartas desde Iwo Jima es una de las mejores películas bélicas realizadas en las últimas décadas, aunque lamentablemente suela ocupar un escalón inferior a otros clásicos. Además de que no son muchos los filmes estadounidenses que abordan este conflicto desde el punto de vista de los perdedores, lo bien que está trasladada a la pantalla la angustia de sus protagonistas y el excelente relato de la batalla la convierten, en mi opinión, en un título imprescindible.

Mystic River
Una de las características del mejor Eastwood es el plasmar historias enfoncándolas desde una perspectiva poco amable centrada ante todo en sus protagonistas. A la vez, consigue que el espectador empatice con sus personajes, siempre profundamente humanos, por muy desagradable o antipáticos que puedan ser. Es en gran medida por esta razón que se puede considerar a Mystic River uno de los mejores thrillers de lo que llevamos de siglo.

Siguiendo a sus tres protagonistas, amigos de la infancia que una vez adultos han tomado caminos muy diferentes, Clint Eastwood nos plantea el dilema de tener que perdonar y compadecer a unos personajes a los que se puede comprender con mucha facilidad, cada uno de ellos con cualidades y sus problemas personales. No puede faltar la mención a su notabilísimo elenco de protagonistas, formado por tres grandes actores como son Sean Penn, Tim Robbins y Kevin Bacon.

Million Dollar Baby
Podríamos considerarla la hermana de Gran Torino con la que comparte un argumento planteado y desarrollado de forma casi igual pero con diferentes circunstancias y personajes. Si tuviera que elegir, diría que esta es un poco inferior, aunque no por mucho, ya que ambas tienen tanto en común que si te gusta una te gusta otra, y viceversa. 

Million Dollar Baby tiene todas las cualidades que se podrían esperar en un drama de personas. Te ofrece bucear en la personalidad de sus protagonistas, sufrir y alegrarte con ellos hasta que, quizá lo realmente importante de estos filmes, uno pueda comprender por qué actúan de una determinada forma. Muy intensa y con un final desgarrador, todo ello contado con la particular mirada cercana de Clint Eastwood.

El intercambio
Palidece si la comparamos con las demás que aparecen en esta lista, pero a la vez no podía faltar. Pese a que se apoye más en el desarrollo de los acontecimientos que en profundizar en sus personajes (de hecho si obviamos a su protagonista apenas lo hace), como historia El intercambio es interesantísima, y no se hace nada larga, todo gracias a su ágil narración y a la prácticamente inmediata conexión emocional que hace con el espectador.







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